Litoral norte del país en "riesgo sanitario" por leishmaniasis

La Comisión de Zoonosis comenzó a realizar castraciones masivas en Artigas, Salto y Paysandú
Los perros son los principales reservorios de la leishmaniasis, una enfermedad que hasta ahora no ha sido transmitida a humanos en Uruguay aunque han habido casos sospechosos que fueron descartados. De hacerlo, es mortal en 90% de los casos si las personas no reciben un tratamiento adecuado.

Es transmitida por una mosquita que oficia como vector (flebotomo), que si pica a un perro infectado y luego a un humano, le contagia el parásito. Las autoridades sanitarias saben que la enfermedad vino para quedarse y realizan un monitoreo en la cuenca del río Uruguay, por donde ha llegado el virus desde el norte de Brasil.

En pocos meses se ha ido extendiendo en el departamento de Salto, donde en febrero había 63 perros infectados y la última medición reveló que ya hay al menos 110, confirmó el director general del Ministerio de Salud Pública, Jorge Quian.

Semanas atrás, las autoridades sanitarias extendieron la declaración de emergencia sanitaria por 180 días en ese departamento, que rige hasta febrero de 2017. Si bien esa declaración aún no incluye otros departamentos, el “riesgo sanitario” ya incluye a todo el litoral norte. “Existe un riesgo sanitario en la región litoral norte del país, toda la cuenca del río Uruguay, para la cual se están tomando medidas de vigilancia epidemiológica”, aseguró a El Observador el presidente de la Comisión Nacional de Zoonosis, Ciro Ferreira.

“El que mandata acá es la mosquita, que no tiene fronteras”, agregó. Es por eso que, además de instalar trampas para detectar la mosquita transmisora del virus en Bella Unión –donde fue detectada inicialmente en 2010– analizan posibles casos en los perros.

En esos casos se recomienda a las personas el sacrificio de los animales, porque no existe una cura y el tratamiento con medicamentos –que son efectivos en las personas– “solo le sacan los síntomas”.
“Se tratan de no usar en los animales por el alto riesgo de generar una resistencia que invalide el tratamiento en humanos”, explicó Ferreira.

Castraciones masivas

La Comisión comenzó a realizar “castraciones masivas” en los tres departamentos donde hay mayor riesgo de que esta enfermedad se extienda: Artigas, Salto y Paysandú. Esperan para fin de año realizar al menos 4.000 en cada uno de esos departamentos. Con la disminución de la cantidad de perros se busca que descienda la posibilidad contagio y que por tanto se eviten los casos en humanos.

En esos mismos departamentos se comenzó a buscar la presencia del vector. “Tenemos que estar preparados porque van a ocurrir casos en perros seguramente en esos lugares, porque la mosquita no se confina en el departamento”, explicó Ferreira.

A pesar de que hoy priorizan el monitoreo en esas zonas que tienen mayor riesgo, aseguran que comenzarán a estudiar la presencia del vector en otros puntos del país, que pueda significar la presencia de la enfermedad en un futuro.

En todos los países donde ha aparecido el parásito primero se detecta el vector, luego aparecen perros infectados y por último el contagio en humanos.

Si el animal presenta caída del pelo –especialmente alrededor de los ojos y las orejas–, fatiga, pérdida de peso, caspa, crecimiento exagerado de las uñas, hemorragia nasal o sangrado en la materia fecal o fiebre, se recomienda llevarlo al veterinario porque son los principales síntomas de la leishmaniasis.

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