Llevá la vianda

Un mínimo de organización previa puede hacerte la vida más fácil

Cuando vas a la feria, al autoservice, al almacén, la carnicería volvés con un montón de bolsas, nylon, bandejitas, papel, cartón, etc. Aún si te llevás la bolsa o el carrito de compras hay productos que requieren algún contenedor: quesos, pescado, carne, huevos, frutos secos, frutas delicadas como uvas o frutillas.

Un mínimo de organización previa puede hacerte la vida más fácil. Si llevas tus propios recipientes, el queso, el fiambre y el pescado ya estarán en el contenedor que vas a poner en la heladera o despensa. Sin desperdicio de materiales, y sin manipulación: la vuelta a casa y el orden serán más simples y limpios.

Hemos visto que en algunas ferias de Montevideo ya es una práctica habitual. En otras todavía algún feriante se sorprende (alguno alega que el nylon separador resguarda el gusto del producto) y algún cliente al lado mira extrañado. Escuchamos: "qué buena idea, ¿te puedo copiar?", mientras otros clientes cuchichean por lo bajo mientras observan.

Algunos feriantes, o varios puestos en el Mercado Agrícola (MAM) agradecen de sobremanera que uno lleve su huevera, o que les entregue diarios que también servirán para otros clientes.

En las grandes superficies es más complicado. El sistema que obliga a dejar todas las pertenencias fuera, y el hecho de que también venden recipientes y contenedores, hace que en muchos lugares uno reciba como respuesta: no te lo puedo poner ahí; no tengo donde poner el ticket y sellarlo; tenés que hablarlo con la gerencia; que te quieran cobrar tu propio contenedor o que tengas al personal de seguridad siguiéndote durante toda la compra.

De hecho, en algunos supermercados aún no se puede ingresar con el carrito de compras, aduciendo temas de seguridad. Muchas veces se ve la situación de que una persona deja su carro de compras en el guardabultos, paga y embolsa todos sus productos para recorrer 5 metros hasta el guardabultos y hacer el traspaso, 7 u 8 bolsas de plástico que van a tener un solo uso de 5 metros.

Más allá de que se entiende que en algún caso pueda tener implicancias desde el punto de vista de las estrategias antirrobo de los locales y de seguridad alimenticia, la mayoría de las veces las limitaciones son más de hábito y comodidad que de reales soluciones o limitantes. Es irónico lo que sucede con extremos en que para llevar los frutos secos a granel, uno deba utilizar los envases plásticos provistos por el local.

Llegan noticias del exterior de mercados completamente sin empaques, donde se vuelve al hábito de los almacenes de otrora, las personas llevan sus frascos o contenedores y la solución de emergencia es el alquiler o venta de un envase reutilizable. ¿Veremos algún día estas iniciativas por aquí?

La invitación es: a llevar tu propio contenedor cuando vayas de compras. ¡Por convicción o por conveniencia, lo importante es hacerlo! ¡Llevá el táper!


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