Lo mejor que probamos en 2014

Para arrancar con todo este 2015, Sacacorchos comparte comentarios de algunos de los vinos que nos mimaron el paladar en el último año

(Valentín Trujillo)

Albariño Bouza (Canelones, Uruguay)

Lo probé acompañando un abadejo con una salsa de hongos y la combinación fue letal. Bien frío y con toques suaves de fruta blanca, interesante acidez y la persistencia en boca de su sabor lo hacen un gran vino para noches de verano.

 

Aglianico (Sur de Italia)

Es un vino tinto oscurísimo que probé en el sur de Italia. Gusto terroso, que reproduce los suelos volcánicos dode crece y se desarrolla esta uva tan particular y de "personalidad fuerte". Es muy astringente y tiene una potencvia que recuerda al tannat. Acompañado de pasta rinde camiones.

 

Vin de Corse (Córcega)

Estas son las chances de viajar: te permiten probar vinos que aquí sin exóticos. En Bruselas probé un vino corso rosado exquisito. Con coloración cercana a la cáscara de cebolla, tonos de rosas y una acidez para nada agresiva, lo comimos con unos mejillones con papas, plato nacional de los belgas. Su precio en supermercado: 4 euros ($120).

 

Tannat de De Lucca (Canelones, Uruguay)

Se podrá decir que es un vino de batalla en la línea de los $110 pero rara vez deja a pie. Rústico y con toques de membrillo herrumbroso y fruta roja concentrada, este vino es un muy buen acopañamiento para la persona que se toma una copa de vino diaria. 

 

(Martín Viggiano)

 

Il Nero (Tannat, Uruguay)

Se trata de un tinto de alta gama lanzado al mercado por bodega Antigua Bodega Stagnari en 2014. Es un homenaje de la familia a su fundador, Héctor Nelson Stagnari, apodado “El Negro”. Con uvas de la cosecha 2009, este Tannat saca lo mejor de la cepa, tanto en acidez y concentración. Sin embargo logra evitar esa saturación alicorada en la que caen algunos vinos de este estilo. Lo probé apurado en un salón del vino, es decir, en condiciones que no fueron las óptimas. Pero igual me demostró que juega en está para jugar en otras ligas. Degustarlo es una gran experiencia.

 

Blend 001 (Tinto de corte, Uruguay)

Bodega Narbona, en Carmelo (Colonia), logró rápidamente un perfil de tintos frescos y expresivos después de su reconversión. Con una producción a baja escala, presenta Tannat de los que se disfrutan con la comida y no atomizan al paladar con su agresividad. Desde hace poco tienen un tinto de corte, llamado Blend 001, que toma lo mejor de ese Tannat y le agrega Syrah, Pinot Noir y Viognier. El ensamblaje es delicioso. En boca es tenso, con final persistente, y en nariz se abre para descubrir la complejidad de la fruta negra madura.

 

Tannat La Estancia (Tannat, Uruguay)

Por ignorancia o prejuicio, no le había dado importancia a esta bodega desconocida en la escena del vino fino en Uruguay. Hasta que un día un vendedor me desafió: “probalo, vas a ver que compras dos botellas”. Se equivocó, porque me llevé cuatro. Y la verdad que lo probé en distintas situaciones, como una picada con amigos, un asado y solo. En todas me demostró que es posible domar a esta cepa bandera que tanto dolor le generaba al paladar. Este vino tiene una acidez que parece eléctrica. En boca es jugoso y exquisito. Gran descubrimiento.

 

Syrah Domiciano (Syrah, Argentina)

De casualidad llegué a este vino en una visita a Buenos Aires a mediados de 2014. No es muy pretencioso, pero impacta la expresión frutal del Syrah, la nota cárnica ahumada típica de la cepa, y la frescura a pesar de la profundidad. Aunque tiene una graduación bastante alta (14,8%) fue una opción excelente para las empanadas de carne. Por lo que cuesta, es un gran vino.

 

Chianti (Tinto de corte, Italia)

Por último no quería dejar de decir que este año descubrí al Chianti, el tinto de corte que se elabora bajo esa denominación de origen en Toscana (Italia). No elegí ninguno en particular, porque en mi viaje a Italia en 2014 probé varios, pero no los suficientes para quedarme con uno. Pero los ejemplares que degusté me demostraron que es algo especial. La potencia histórica en la boca. La garra del Sangiovese, nada más, ni nada menos.


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