Los atrevimientos de Los Prolijos

La banda presenta hoy su nuevo disco, compuesto de canciones del bajista Nicolás Román
"La otra vez nos mandaron un video de un nene de 2 años cantando un tema nuestro y eso es totalmente emocionante. Hay veteranos, gente de 70 años, que se saben los temas. Así, de todas las edades. Nosotros hacemos una música que es popular". Así define Federico Graña al público de Los Prolijos, una banda que, a fuerza de canciones y de una enorme diversidad de géneros, se transformó en una de las más populares de estos últimos años. Están en ese punto de popularidad donde ya los reconocen por la calle y los saludan. "La gente es novelera", dice Graña. "Salís en la tele y las vecinas del barrio te saludan".

Con dos discos y un EP editados, varios premios ganados y escenarios recorridos, la banda comenzó un camino para conquistar una mayor libertad y autonomía. Y el primer paso fue el que dieron muchos antes: realizar su primera edición independiente. Rústico, su nuevo trabajo con canciones del bajista y cantante Nicolás Román, salió de esa manera.

Se trata de un álbum que hace años viene en producción, pero que debido al sinfín de proyectos que los miembros de la banda llevan adelante, fue postergado. "Quedó congelado un año y medio o dos, hasta que el Gonza (Redín, baterista) agarró la posta y dijo 'este disco hay que terminarlo ahora'", cuenta Graña. El material de Román fue regrabado de manera que se asemejara a la interpretación en vivo. Canciones que datan desde hace años solo sufrieron algunos ajustes de letras, agregados que surgieron del rapto de inspiración que apareció al tocarlas de nuevo. "Igual son canciones que perduran. Las escuchás y son interpretadas de la misma forma. El Uruguay cambia muy lento para que las canciones queden en desuso", afirma Redín.

Llegó 2016 y el disco ya les quemaba las manos, así que la edición independiente fue la única vía para editarlo rápidamente. "Teníamos cierto apuro, ya venía de hace mucho tiempo, y nos la jugamos", cuenta el baterista. "Y eso estuvo bueno, porque nos enteramos de muchas cosas, sobre como funciona la industria de la música que no sabíamos. Y ahora me parece re importante que lo sepamos, porque te da mucho más libertad y más poder de resolución cuando tenés que definir cosas que son por plata".

De esta forma, fabricaron 500 discos y 200 en formato digital, pero con una vuelta de tuerca: se descarga a través de un código que aparece en una botella de vino (ver abajo).

Rusticidad prolija

"Las canciones surgieron de un momento medio oscuro y de aburrimiento", cuenta Román sobre sus canciones. "Fede se había ido de viaje y yo me quedé solo, aburrido en casa. Como no tenía nada para hacer me puse a componer".

Las canciones de Román continúan la personalidad prolija de "de cada pueblo un paisano": del pop al funk, al rock a la polka o al country. Pero en este rejunte musical, todavía había lugar inexplorado: ritmos brasileños como la samba, la zamba litoraleña, el soul de Prince. Todos son elementos que suenan en Rústico. "El multiestilo es un juego para nosotros, es un atrevimiento", dice Graña. "Son cosas que te quedan pegadas", detalla Román. "Cuando componés te sale solo, sin querer. Lo que está bueno de Los Prolijos es que se acepten ese tipo de cosas. Por eso es tan cambiante. En ningún momento nos pusimos a estudiar ningún estilo. Es todo de oreja".

Los Prolijos - Cantar (Rústico)

El primer corte de Rústico fue Cantar, una canción en clave de samba que abrió la cancha para estos nuevos sonidos que Los Prolijos se trajeron. Otra es Toto, aquella que hace referencia a Prince. "Él me encanta", afirma Román. "Lo escucho mucho. Cuando escuché On the Couch dije 'tengo que hacer una cancion igual' e hice Toto. Es inspirosamente afanada", dice entre risas. "Se trata de eso: de escuchar mucha músca e ir agarrando cosas. No es que robás, tomás el color, ese aire".

Es por esa fusión de géneros que, según cuentan, en cada show perfectamente puede ir una familia entera y encontrar al menos un puñado de canciones que disfruten. "Eso es lo bueno de que Los Prolijos sean tan amplios musicalmente, abarcan a cualquiera", apunta Román.

"En nuestro repertorio tenemos canciones que son para divertirnos a nosotros y para divertir a la gente", afirma Graña. "Algunas son más emotivas o más profundas pero todas son para pasar un buen momento. Es lo que decían los Beatles: si a nosotros nos gusta, a alguien le tiene que gustar".

Vino Rústico

Inspirados en la movida de Nuevos Discos, que vendía remeras con un código de descarga de discos de bandas como Hermanos Láser, Dinamita & La Swing Factory, y los mismos Prolijos, la banda ideó un lanzamiento diferente: a través de un vino. El Vino Rústico es un cabernet sauvignon Bodegas Traversa, que se puede degustar escuchando el disco y estará a la venta durante su show en el Teatro El Galpón.

Hoy

La banda se presenta en el Teatro El Galpón a las 21 horas con entradas en Tickantel a $300.

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