Los caramelos y sorpresitas que hay adentro de ''la piñata''

Vázquez abrió juego al FA en diseño presupuestal pero igual hay restricciones fiscales
En cumpleaños infantiles, el "juego de la piñata" es uno de los momentos de más sonrisas y tensión. La expectativa está dada en cuál será el niño que con los ojos vendados y un palo entre sus manos, pueda dar el golpe justo a la bolsa adornada, que un mayor mueve con oscilaciones. Esa es la expectativa de los padres que son público, pero la de los niños que celebran el cumpleaños de su amiguito, está en el contenido de la bolsa.

Podrá haber golosinas, algunos juguetes de poco valor, alguna sorpresita. Festeja el que rompe la bolsa por su habilidad para hacerlo y también aquel que sale con los brazos convertidos en una canasta, y que es el que juntó más cantidad y calidad de obsequios.

Ahora que se armó una "piñata", y que la bolsa comienza a moverse para que el golpe clave demore un poco y sobreviva la expectativa; ahora que el presidente de la República le dio espacio al partido oficialista en el rediseño presupuestal, las dudas giran sobre lo que habrá para repartir.

O sea, mientras los dirigentes se alternan en tomar el palo con sus manos, las miradas hacia la bolsa apuntan a averiguar qué es realmente lo que habrán puesto Tabaré Vázquez y Danilo Astori, adentro de la piñata.¿Cuánta plata hay para sumar al Presupuesto y repartir entre los rubros estatales?

Hace unos meses atrás, el gobierno y los legisladores oficialistas, se movían con cierto aire de prudencia ante lo que se percibía un cambio de la economía hacia un estancamiento preocupante. Eso no impidió que la discusión presupuestal anual se diera con el impulso de muchos dirigentes para canalizar más recursos a determinados objetivos políticos.Pero ese debate se hizo con un tope dado.

Vázquez hizo un encuentro con legisladores para escucharlos, pero fundamentalmete para plantear las restricciones fiscales y otras dificultades económicas. Logró un acuerdo, que después tuvo sus idas y vueltas, pero lo hizo, y en eso pesó la sensación que había en el Frente de que la economía le comenzaba a jugar en contra.

Ahora el debate se retoma con otro ánimo; los números del 2016 mostraron un crecimiento leve pero mejor a lo esperado, en la izquierda se siente que pasó lo peor, el verano arrancó con temporada turística récord y eso genera un aire reconfortante en lo político.

Pero además, ahora ya no se trata de un diálogo contra reloj para ver cómo se contemplan algunas necesidades presupuestales, sino que en el Frente Amplio sienten que el presidente les ha dado una participación mayor para la elaboración del refuerzo presupuestal.

El sistema uruguayo comprende un Presupuesto Nacional para los cinco años del período, con rendiciones de cuentas del Ejecutivo al Parlamento en cada año, en los que se debe indicar que se hizo con la autorización legislativa para gastar e invertir, y en los que se puede modificar ese diseño de ingresos y egresos.

El caso es que ante un cambio de escenario económico que se vislumbraba en 2015, Vázquez y Astori acordaron hacer un presupuesto pensado para dos años y luego utilizar el mecanismo de rendición de cuentas para reconsiderar los tres años siguientes.

Eso, de alguna manera, permitió evitar el choque político que se diera al mostrar que el aumento del presupuesto a la enseñanza no es suficiente como para llegar a un monto equivalente al 6% del PIB.
Ahora llegó la hora de la verdad.

La situación económica mejoró como para levantar el ánimo empresarial, de consumidores, y sobre todo de los políticos, pero no tanto como para alejar fantasmas de riesgo fiscal, en caso que no se actúe con prudencia.

La señal de Vázquez a la interna del Frente, a través del planteo hecho al presidente de la coalición, Javier Miranda, abre una competencia a propuestas de los sectores.

La mayoría del oficialismo tiene convicción de que se puede gastar mucho más de lo que pretende el ministro Danilo Astori, y que además se pueden obtener recursos en mayor carga tributaria a las empresas, a las familias ricas, y en eliminación de exoneraciones tributarias que hoy rigen para inversiones.

Los grupos del Frente no sólo le hablarán a Vázquez en su planteo, saben que eso será también un mensaje a su militancia, a los sindicalistas de funcionarios estatales. Astori y su equipo son los que deciden cuántos caramelos y golosinas van para la piñata. Tabaré tiene la chance de colocar algunas sorpresitas.

Las "cartitas para los Reyes Magos" comenzarán a llegar a la comisión que haga la síntesis de los planteos, lo que luego irá al Ejecutivo. Soñar no cuesta nada, pero cumplir sueños ambiciosos, cuesta bastante plata.

El senador José Mujica advirtió públicamente sobre los riesgos de la piñata y dijo que era mejor la solución de "los colorados" cuando en la Rendición de Cuentas no abrían el juego político al debate sobre incrementos presupuestales (en realidad eso pasó en cuatro ocasiones del segundo gobierno de Julio María Sanguinetti, y el otro año fue con sólo 6 artículos, lo que es casi lo mismo).

En aquellos años, el Frente combatió esa práctica política con dureza, con el argumento de que era una insensibilidad no dar más recursos a diversas áreas.

"Cada vez que discutís el Presupuesto, la barra sale a pedir la de él", dijo Mujica. Y justamente su sector político es uno de los que está en la línea de pedir más. Si Mujica liderara al MPP con fuerte ascendencia sobre sus dirigentes, alcanzaría entonces con que instruyera para que no pidieran más. Pero habrá planteos de gastos.
Vázquez abrió el juego, la piñata está armada y cerrada. Los sectores frentistas se alternan con el palo, mientras hacen "la cartita" con sueños presupuestales.
Economía tiene números poco amigables con esos sueños.Y quizá en este caso, la principal "sorpresita" estará en cómo voten las bancadas, ahora que el Frente ha perdido la autonomía legislativa para aprobar lo que quiera.

Acerca del autor