Los cinco errores más comunes a la hora de bajar de peso

La decisión de bajar de peso debe ser tomada con mucho cuidado y hay algunos errores recurrentes a los que se debe estar atento

Decidir por cuenta propia comenzar un plan para adelgazar es, sin duda, algo muy positivo cuando existe un sobrepeso. Sin embargo, tomar ciertas decisiones sin el asesoramiento de un profesional puede dar lugar a cambios bruscos y negativos en el cuerpo.

Por estas razones, le contamos los cinco errores comunes y determinantes a la hora de comenzar un plan de reducción de peso.

Comer lo que esté al alcance de la mano

Es importante que las preparaciones y alimentos que se elijan sean lo suficientemente prácticas para que se puedan llevar a cabo. La idea es que las acciones se transformen en hábitos saludables para toda la vida y no por un período limitado de tiempo, por eso deben ser viables. Es por ello que si la base de alimentos es difícil de conseguir -ya sea por su disponibilidad o por su costo- lo más probable es que ese plan se diluya con el correr del tiempo. Y es ahí donde por cansancio o falta de ganas de cocinar se opta por alimentos no tan adecuados porque son los que están al alcance de la mano.

Copiar dietas de terceros, revistas o internet

Es importante que todo plan de alimentación sea siempre personalizado. Las necesidades de cada individuo varían de acuerdo a su gasto energético. Además, se deben tener en cuenta factores como sexo, edad, altura y peso, así como también preferencias, intolerancias, hábitos y gustos de cada persona.

Eliminar algún grupo de alimentos

Los alimentos que deben estar presentes en la dieta diaria se pueden ordenar en seis grandes grupos: frutas y verduras, cereales y leguminosas, carnes y huevos, leches y quesos, grasas y aceites, y dulces. Cada grupo aporta distintos nutrientes, necesarios y fundamentales para llevar adelante una buena alimentación. Todos ellos deben estar presentes en las proporciones adecuadas. Cuando se opta por eliminar alguno de estos grupos, se suprime el aporte de un cierto tipo de nutrientes y esto, en lugar de ser beneficioso, puede traer consecuencias muy negativas para el organismo que comenzará a funcionar de forma inadecuada, pudiendo dañar alguno de los órganos.

Saltear comidas

Es común que cuando se quiere bajar de peso se tienda a pensar que quitando alguna de las comidas diarias se baje el consumo calórico. Sin embargo, esto no es así. Saltearse comidas aumenta la ansiedad del organismo, que entonces necesitará más alimentos. De este modo, al ingerir gran cantidad de nutrientes y energía en tan poco tiempo, la digestión también será dificultosa.

Conseguir el peso deseado, rápidamente

Generalmente, las dietas que prometen un descenso rápido de peso no son buenas. Para incorporar buenos hábitos se requiere paciencia y constancia. La idea es que estos hábitos se mantengan de por vida, por lo que es conveniente que los pasos sean lentos pero seguros. Por otro lado, la pérdida de masa grasa lleva tiempo, con lo cual cuando la pérdida de peso es brusca, probablemente sea a expensas mayoritariamente de masa muscular.

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