Los colombianos rechazaron acuerdo negociado con FARC

En una definición voto a voto, el No se impuso con poco más del 50%

Los colombianos rechazaron ayer en un plebiscito el acuerdo de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que buscaba poner fin a un conflicto armado que desangró a ese país durante más de medio siglo.

Al cierre de esta edición, con el 99,85 % de las mesas escrutadas, el No sumó 6.430.170 votos, un 50,22%, frente a los 6.371.911 sufragios alcanzados por el Sí, que representaron 49,77%, una tendencia que se mantuvo desde que el escrutinio de la Registraduría Nacional del Estado Civil pasó la mitad del recuento.

La participación según la Registraduría fue de 37,41% con 13.059.173 votantes de los 34.899.945 habilitados, lo que significa una abstención de 62,59 %.

Aunque las encuestas previas al referéndum daban una amplia ventaja en favor del pacto, las urnas mostraron la polarización que el tema genera en un país marcado a fuego por un conflicto de 52 años y 260 mil muertos.

El No se hizo fuerte en ciudades como Medellín y Bucaramanga, y en la zona centro de Colombia. Mientras, el Sí tuvo más apoyos en la capital, Bogotá, y en la costa Pacífico y Caribe. Según consignó El País de Madrid, dos de las claves de la votación fueron la cantidad de personas que no fueron a votar y la mala imagen del grupo guerrillero.

Para que el plebiscito fuera válido se requería que la opción del Sí obtuviera al menos 13% del censo electoral de 34.899.945 ciudadanos habilitados para votar, lo que significa que necesitaba como mínimo 4.536.992 votos, y además la opción debía superar al No, algo que no ocurrió.

El resultado de este domingo abre un interrogante sobre el proceso que pretende poner fin a 52 años de conflicto con la guerrilla más antigua del continente y que desde hace casi cuatro años inició una negociación en La Habana con el gobierno colombiano.

Voto a voto hasta el final, el triunfo del No dejó en falso al presidente Juan Manuel Santos y generó un cataclismo en la comunidad internacional, en un tema en el que tanto Estados Unidos como Cuba se habían mostrado proclives a negociar una salida a uno de los últimos resquicios de la guerra fría.

El acuerdo que cae

Con este resultado, los colombianos echaron por tierra cuatro años de negociaciones que culminaron la semana pasada con la firma de un histórico pacto por parte del presidente Santos y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias "Timochenko".

El acuerdo para poner punto final al enfrentamiento establecía que las FARC dejarían las armas para hacer política, creaba una instancia judicial especial para juzgarlos, establecía subsidios para que se integraran a la sociedad y compensaciones a las víctimas del conflicto.

Aunque para implementar el acuerdo no era obligatorio un plebiscito, el presidente Santos, apostando su capital político, quiso que tuviera legitimidad en la dividida Colombia.

Pero ahora, según su compromiso, ya no podrá ponerlo en marcha.

El mandatario consideraba la consulta como la decisión política más importante de la historia reciente para la conservadora sociedad de Colombia y se perfilaba como un candidato al Nobel de la Paz por lograrlo.

El plebiscito, el primero desde 1957, mostró el rechazo que tiene la sociedad a pactar con los jefes guerrilleros, que para muchos colombianos traen recuerdos de asesinatos, secuestros y ataques que creen deben ser castigados con la cárcel y sin la posibilidad de ocupar cargos de elección popular.

(Agencias)


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