Los deportes dueños de las olas

El surf en la playa Brava y las motos de agua, y los botes banana en la Mansa son las actividades que dominan las aguas en las distintas zonas de Punta del Este
En el verano, las olas del mar no solo están pobladas por bañistas. Diversas actividades y deportes acuáticos se practican en las distintas playas de balnearios como Punta del Este, donde sin embargo cada una de sus costas tiene un perfil diferente y fácilmente identificable.

Mientras que en la Mansa predominan las actividades familiares o las que implican algún tipo de vehículo, la Brava está ocupada principalmente por los surfistas, quienes además de correr las olas en cada una de las diferentes playas cuentan en ellas con varias escuelas de este deporte.

Una de estas academias es La Olla, ubicada en la parada 3 de la Brava, y que además fue la primera de este tipo en establecerse en Punta del Este, con su fundación en 1998.

Juan Malek es el fundador de la escuela. Este surfista, que fue entrenador de selecciones uruguayas de surf, decidió iniciar el proyecto cuando en sus inicios trabajaba en un surf shop y ante la amplia cantidad de consultas por clases que recibía, viendo que no había una oferta para esa demanda, decidió establecerse en La Olla.

Johanna Wachowicz fue alumna de la escuela en su primer año, y tiempo después acabó casándose con Malek. Ahora trabaja en la escuela, y cuenta que allí reciben a alumnos que van desde los 3 años hasta los 70, como les sucedió algunas semanas atrás. "La edad no importa, lo único es que vengan con ganas y quieran divertirse", dijo Wachowicz, aunque aclara que los alumnos más habituales son los niños de entre 8 y 12 años.

Los adolescentes, por su parte, lo tienden a realizar más que nada como una actividad durante el verano de forma continua, ya que los niños suelen concurrir a clases más puntuales.

Las lecciones, explicó Wachowicz, tienen una duración total de 75 minutos. El primer cuarto de hora está dedicado a la entrada en calor y a la teoría, y la hora restante se pasa en el agua. A medida que los alumnos avanzan se van reemplazando las tablas de goma por las de fibra.

Las clases tienen un costo de $ 900, e incluyen la tabla y el traje de lycra. Hay promociones por paquetes de clases, y además se alquilan tablas a US$ 20 los 90 minutos. En La Olla también se ofrecen clases y alquiler de stand up paddle, una de las actividades acuáticas más populares de los últimos años.

Clásicos y motorizados

Al otro lado de la península, en la parada 4 de la playa Mansa, Enrique Pereira gestiona una concesión de la Intendencia de Maldonado en la que se alquilan y guardan diferentes implementos para deportes acuáticos.

Pereira afirma haber sido el primero en traer motos de agua a las costas uruguayas, y estas son hoy la principal presencia en su local, el cual tuvo desde 1988 hasta el 2001, y que este año retomó, en el transcurso de una temporada que describe como "muy productiva".

Las motos, que se alquilan por $ 1.800 los quince minutos, están junto a las que los turistas y residentes de Punta del Este llevan a que sean mantenidas y protegidas por el equipo que lidera Pereira.

Además, ofrecen alquiler de otros implementos, como tablas de wakeboard, ski acuático (de lo que además se brindan clases sin costo extra para los que no tienen experiencia previa) y recorridos en bote banana, una tradición de la playa que, según Pereira, se mantiene como un clásico del verano que siempre funciona, temporada a temporada, principalmente con los niños y los más jóvenes, aunque son aptos para todo el mundo.

Lo mismo sucede con las motos de agua, aunque aquí hay un límite de edad para conducir, que son los 16 años. De todos modos, ese límite no se aplica a los acompañantes.

"Hemos tenido clientes de 90 años, las motos son muy estables", comentó Pereira. Las motos pueden alquilarse por el tiempo que se desee, aunque lo habitual son 15 o 30 minutos.

El recorrido en banana, por su parte, ha funcionado mejor de lo que Pereira esperaba, según dijo. Y destacó que las tardes son el horario de mejor funcionamiento. El recorrido se extiende por 15 minutos aproximadamente y tiene un costo de $ 300 por persona.

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