Los destrozos de los que se esconden atrás de la camiseta

Los comerciantes critican el accionar policial tras el partido de Peñarol

Mientras Daniel Huertas mira la puerta de vidrio rota del local Centro Bar donde trabaja como cocinero, se toca la mano izquierda donde tiene pequeños cortes. La noche anterior tuvo la mala suerte de estar en el lugar menos indicado, donde luego de la victoria de Peñarol, algunos hinchas realizaron destrozos.

"Serían 20:30 cuando mis compañeros me avisan que la cosa se estaba poniendo brava y empezamos a bajar las cortinas. Ya habíamos bajado todas menos una cuando, al entrar el último de nosotros, llegaron unos hinchas de Peñarol y nos dijeron que les diéramos algo. Les dijimos que no porque ya habíamos cerrado. Ahí empezó el problema", contó a El Observador. Estaba junto a otros cuatro compañeros cuando un grupo de entre 20 y 30 hombres ingresó de manera violenta al local ubicado en Rondeau y Colonia para robarlo. Pero una vez adentro, el dinero no fue suficiente.

El resto son recuerdos de cómo en pocos minutos los hombres se llevaron todo a su paso: arrancaron las cortinas metálicas, rompieron la puerta de vidrio y amenazaron a los empleados. A Daniel lo agarraron de la pierna y lo arrastraron hacia fuera del local donde lo golpearon contra los vidrios y lo amenazaron con una cuchilla que encontraron. Fue ahí cuando el cocinero les dijo que se llevaran lo que quisieran y así lo hicieron: toda la plata de la caja registradora y dos botellas de vino.

Comerciante agredido durante disturbios de hinchas de Peñarol
Daniel Huertas, cocinero de Centro bar agredido durante los disturbios en el Centro luego del triunfo de Peñarol.
Daniel Huertas, cocinero de Centro bar agredido durante los disturbios en el Centro luego del triunfo de Peñarol.

A pesar del mal momento, Daniel dijo que la situación fue peor para uno de sus compañeros a quien los hombres golpearon bruscamente y tuvo que ser internado hasta hoy.

Pero la barra que destrozó Centro Bar fue solo una fracción de la masa de casi 500 personas que el domingo en la noche invadió el centro de Montevideo. Al día siguiente, varios comercios ubicados sobre 18 de Julio y alrededores amanecieron con vidrios rayados y quebrados por consecuencia de las pedradas .

Walter Scaffo, propietario de una peluquería en 18 de Julio y Yaguarón, estaba con el sereno del local cuando vio cómo rompían una maceta para tirar los pedazos contra autos y vitrinas. También dijo que vio como un grupo de policías permanecía a pocas cuadras.

Un local de ropa ubicado en la Galería del Litoral, también en 18 de Julio y Yaguarón, fue atacado. Allí, los hinchas rompieron la vitrina por completo y se llevaron gran parte de la mercadería, incluso los maniquí. Según contó Marcel Edelman, uno de los dueños, reparar la vitrina le costará cerca de US$ 1.200 más IVA.

"El seguro paga el costo de la mercadería pero no las horas perdidas. El estrés, la violencia, la impotencia. ¿Quién paga eso?", cuestionó. A media cuadra, el bar Facal también fue punto de incidentes. Anticipándose a los problemas, Federico Celsi, propietario del bar, había contratado otro guardia para reforzar la seguridad. Pero de poco sirvió. La marea de hinchas no solo rompió los vidrios del sector que Facal tiene en el exterior del local, sino que apedrearon los vidrios de adentro. Uno de los guardias resultó herido.

Bar Facal luego de disturbios de hinchas de Peñarol


Críticas al accionar policial

Entre los comerciantes se escucha una misma interrogante: ¿dónde estaba la Policía? Por su parte, Edelman dijo que le "indigna" ver que no existe una política que "planifique y frene" estos incidentes. "Preocupa que el Ministerio del Interior no pueda controlar algo que se sabe que va a pasar", cuestionó Celsi.

Para Huertas, "la inoperancia de la Policía" ante estos casos "es lo que más duele" porque nadie fue a ayudarlos. "Vienen, destrozan y lastiman escondidos atrás de una camiseta y no les podés hacer nada. Pasa acá, en el estadio, en cualquier lado. No sé si está fallando la Justicia, la Policía o los parlamentarios, pero alguien está fallando", opinó.

Ayer, desde el Ministerio del Interior se informó que del operativo fuera del estadio Centenario participaron 80 efectivos del grupo de Reserva Táctica y otros 40 de la Guardia Republicana repartidos en diferentes puntos de Montevideo como inmediaciones de la terminal Tres Cruces, la Suprema Corte de Justicia, la Intendencia de Montevideo y las plazas del Entrevero e Independencia.

Un procesado sin prisón

La jueza Ana de Salterain procesó ayer sin prisión a uno de los implicados en los incidentes y saqueos a locales comerciales de la avenida 18 de Julio durante los festejos por la victoria de Peñarol, que se consagró Campeón Uruguayo el domingo.

Al hombre se le aplicará una medida sustitutiva, que le implicará permanecer en su casa entre la hora 16 y las 6 de la mañana por 90 días, informó el Ministerio del Interior a través de un comunicado. Al procesado Se le incautó ropa robada.

Los otros tres detenidos serán conducidos a declarar nuevamente mañana a la hora 13. Uno de ellos deberá declarar ante el juzgado de adolescentes.

Seguridad de AUF: "Sin policías es imposible evitar estas cosas"

La Asociación Uruguaya de Futbol (AUF) pedirá al Ministerio del Interior rever la disposición por la que no se cuenta con vigilancia policial en el interior de los estadios (donde la seguridad queda en manos de empresas privadas) y que haya presencia de la Policía en partidos que previamente sean catalogados como de alto riesgo o donde pueda haber un nuevo campeón.

El domingo, al finalizar el partido entre Peñarol y Plaza Colonia en el Estadio Centenario, una multitud de hinchas del equipo mirasol invadió la cancha impidiendo que se realizara la ceremonia de entrega de la Copa y de medallas a los futbolistas que minutos antes se habían coronado como nuevos Campeones Uruguayos.

“Sin policías es imposible evitar cosas como estas porque la guardia privada no tiene potestad para nada”, dijo ayer a El Observador el presidente de la Comisión de Seguridad de la AUF, Nelson Telias.

El dirigente indicó que “el problema” no es la cantidad de gente sino las características del partido, razón por la que señaló que la AUF pedirá al Ministerio del Interior la posibilidad revisar el mecanismo actual para que haya custodia policial en los partidos que sean considerados “de riesgo”.

En el partido del domingo, en el interior del Estadio Centenario había unos 80 funcionarios de la empresa de seguridad privada contratados por la AUF.

Al respecto, el ministro del Interior Eduardo Bonomi dijo ayer al ser entrevistado en radio Sarandí: “En la cancha estaba arreglada la seguridad interna, no de la Policía (...) Cuando entran (los hinchas) al estadio es porque abren la puerta de adentro”. Al ser consultado sobre quién abrió las puertas para que los hinchas invadiera la cancha, el ministro respondió: “¿Quién? No sé, no sé quién. Las puertas no se abren de adentro. Afuera había Policía”.


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