Los Hermanos Brother plantan su bandera sobre el rock en un tercer disco

El sábado presentan Grieta en la luz en Bluzz live
Los Hermanos Brother comenzaron como un proyecto colectivo a través del cual un grupo de músicos de la plana mayor de la música local decidió encontrar un espacio en el que plasmar unas obsesiones rockeras que quizá no estaban pudiendo reflejarse en sus grupos. Aquellos primeros afiches (básicamente humorísticos, con las caras de sus integrantes pegadas en fotos de bebés o bailarinas) reflejaban que el grupo, desde el nombre hasta en la promoción de sus conciertos, era posiblemente un espacio lúdico, oxigenante para gente como Frankie Lampariello y Rodrigo Trobo (entonces en Hereford) o Claudio Pintos y Micael Boudakián (Snake).

Era difícil esperar en ese entonces que los Brother se fueran a convertir en una especie de bastión para una forma de entender el rock. Pero esas salidas ocasionales en las que el grupo rendía tributo explícito a referencias como Pearl Jam, Soundgarden o Foo Fighters devinieron en cierta consistencia cuando surgió el proyecto de un disco. Después, la cosa fue adquiriendo otra seriedad.

Ya con algunos cambios de formación, en 2011 el grupo publicó Sube y baja, su primer disco. En ese momento algunos integrantes del grupo habían salido y otros, como el guitarrista Federico Navarro, pasaron a ser una parte angular del proyecto. Las canciones de ese primer trabajo no sonaban tan lúdicas o graciosas como aquellos afiches y tampoco suenan así en el registro en vivo que la banda editó en 2013.

Tras la separación de Hereford, esta banda se convirtió en la plataforma principal para Lampariello más allá de otros proyectos. Hoy, él y Pintos son los únicos integrantes fundacionales. Sin embargo, lo aclara de entrada: "Los Hermanos Brother no son mi banda. Esta banda se formó con otros integrantes que fueron entrando y saliendo y siempre hemos intentado trabajar de forma democrática. A todos los que están hoy les gusta este tipo de música que hacemos y eso es fundamental para que aporten lo suyo", explicó.

De algún modo y más allá de los cambios (hoy la banda se compone de Lampariello, Pintos, Fernando López en bajo y Emiliano Pérez en batería, más allá de que Navarro contribuyó también en este disco), por su propia visibilidad y el tipo de canciones que la banda presenta, el bajista ha quedado dentro de la escena musical uruguaya como abanderado de una forma de entender el rock en una era en la que ese género se convirtió en un fenómeno menos masivo casi en todas partes del mundo más allá de su aceptación global. "Es una época distinta. Sería muy estúpido si te dijera que no quiero volver a tocar para miles de personas en un Pilsen Rock, pero yo creo que este género está encontrando otros canales para llegar. Para una banda que se armó básicamente para salir a tocar, más allá de que nos encanta entrar al estudio, eso es clave y sigue pasando. Es más difícil tocar porque mucha gente ya no ve a la música en vivo como un instrumento para conocer gente, para que te pasen cosas. Ahora no precisás ir a un concierto para conocer a una mina; ahora hay aplicaciones para eso. Entonces, el público de los conciertos de rock que queda es el más fanático de la música. Es un público diferente", añadió Lampariello.

Grieta en la luz, el nuevo disco de Hermanos Brother, es una especie de isla. Con una concepción cuya inspiración se hace cercana al concepto "disco de rock" de los años 80 y 90, el trabajo tiene tanto arrebatos rockeros que remiten al grunge y otras referencias habituales en Hermanos Brother hasta alguna balada esperable en este tipo de discos. En cualquiera de esos espacios, la banda parece a gusto y sólida a nivel compositivo. Y dentro de una apreciable tendencia hacia lo más radial en un género que encuentra a sus piezas más recordables cuando son de este tipo, sí se puede decir que hay homogeneidad y variantes entre tema y tema. Lampariello y el resto de los músicos tenían claro cómo plantear este disco. "Las bandas tienen su forma de generar discos: pasa con los Deftones, con Faith no More, con los Foo Fighters. A nosotros nos gustaba tener ese balance. Tener los músicos que tenemos nos garantiza tener alternatividad, poder tener cosas distintas y meterlo en el disco", explicó Lampariello.

La banda se pone en modo aplanadora en canciones como Invierno subliminal que invitan al pogo, pero también puede permitirse bajar a costados menos festivos. "Esta banda siempre fue un poco nirvanesca, un poco depre. En discos anteriores hemos sido más oscuros, en este nos veo más cerca de referencias como Foo Fighters", explica Lampariello, que como autor de letras no logra etiquetarse al 100% dentro de un estilo. "Si bien estas no son las canciones de Sube y baja, que me agarraron en un momento bastante más oscuro, hay de todo un poco porque creo que eso es lo que tiene que pasar en un disco así, más allá de que en esta banda las canciones se eligen de forma democrática. En este caso muchos de los temas son vivencias; a mí no me sale mentirle a la gente, pero hay diferentes influencias. Por ejemplo, la canción Identidad es un homenaje a la película de John Cusack", detalló.
De horas de composición en el estudio Arizona ubicado detrás de su casa y otros recuerdos desempolvados, así como un homenaje a Carlos García López (el popular "negro", guitarrista de Charly García, fallecido hace un tiempo) se perfila un disco ambivalente en las temáticas y consistente en el respeto por la base musical que forjó a sus integrantes.

Grieta en la luz puede descargarse a través de un link en la página de Facebook de los Hermanos Brother. El disco se presentará este sábado, en Bluzz Live, a las 22, con entradas a $ 300 por Tickantel. Además, con la entrada se regalará el disco en formato CD.

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