Los niños que dependen de sus pediatras y una cadena de libros

Lanzaron un programa de estimulación a la lectura en la sala de espera
Programa de estimulación a la lectura

¿Qué les gustaría que les regalaran de sorpresa? - preguntó Evelyn, una funcionaria del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) a los niños de la escuela Nº 34 del Cerro.
-¡Abrazos!, respondió una niña a los gritos.
-¿Abrazos?, preguntó Evelyn, con perplejidad.
-¡Sí!, reafirmó la niña.

De eso se trata el drama cultural que se vive en el Cerro de Montevideo, apenas uno de los elementos constitutivos del círculo de pobreza que se cierne sobre uno de los barrios más populares de la capital.
De allí que los pediatras del centro de Salud del Cerro denuncien que las condiciones en las que crecen y se desarrollan los niños están lejos de ser las adecuadas. La falta de estímulos afectivos, de aprendizajes y de sobreponerse a las dificultades los hace creer que su vida es "inexorable", sostiene Diana Sastre, una de las pediatras del centro y delegada del núcleo de base del Cerro del Sindicato Médico del Uruguay (SMU).

Niños de tres años que aún no hablan, acompañados por sus madres analfabetas, o niños de ocho años que no saben leer y no tiene al padre para que lo ayude porque este está preso o tiene problemas de drogadicción es la realidad que día a día rompe los ojos de esos médicos.
Cansados de toparse durante diez años con esta realidad, sin vislumbrar una aparente solución gubernamental, los pediatras comenzaron a golpear puertas institucionales y ministeriales en busca de algún apoyo que les permitiera ofrecer una esperanza a esta zona deprimida. No obtuvieron respuesta. Sin embargo, lejos de quedarse cruzados de brazos, idearon un plan.

En diciembre del año pasado inauguraron un programa de estimulación a la lectura, del cual ayer realizaron el lanzamiento oficial en la escuela de la zona (Nº 34). El plan consiste en ofrecerle al niño que va a consulta, un libro para que se lleve a su casa, con la promesa de que al terminarlo, lo devuelva. Con eso intentan incentivar algo tan básico como el conocimiento del idioma.

"¡La cara de esos niños cuando ven uno es espectacular! No están acostumbrados a tenerlos", cuenta Sastre. Bajo la premisa "Mi Cerro no se detiene, juntos aprendemos a leer más", el plan nació también con la idea de convocar a voluntarios adultos y niños para leer en la sala de espera. En ese sentido, la meta se ha cumplido con éxito, subraya la médica. Además del apoyo de los vecinos, docentes y de instituciones privadas, consiguieron el apoyo del SMU y del Plan Nacional de Lectura del MEC (ver apunte).

La vida inexorable

El centro de salud del Cerro atiende a 1.400 niños por mes, muchos de los cuales tienen dificultades de aprendizaje por la falta de estímulos en su ambiente. Cuando los pediatras detectan este tipo de problema, lo conversan con la maestra y si es necesario derivan al niño a un psicólogo para que este les recomiende tratamiento.

Sin embargo, Sastre sostiene que para esos padres puedan llegar a conseguir hora con un psicólogo para su hijo es "un via crucis" por el tiempo de espera que implica. Por lo general, el trámite no les demora menos que dos o tres años, cuando en el sector privado lo consiguen en dos o tres meses (ver entrevista al final).

En la cruzada que realizan estos médicos todavía resta un obstáculo: el nivel de escolaridad materna y el bajo autoestima que reina en el hogar. Ese es el mayor karma que pesa sobre esos niños. La experiencia de los médicos les dice que el bajo autoestima se reproduce como la pobreza y estos niños crecen pensando que no van a poder hacer nada en la vida. Es que la realidad demuestra que la escolaridad de la madre es el mejor factor predictivo de la trayectoria escolar de los niños. Y qué se puede esperar de ellos, si no se desarrollan políticas que permita que la madre pueda responder al pediatra cómo prepara la mamadera de su hijo, se pregunta una médica que prefirió no ser identificada. Hoy muchas no lo pueden hacer simplemente porque no saben sumar, asegura.

Plan Nacional de Lectura

El Plan Nacional de Lectura colabora con funcionarios y voluntarios que concurren todos los martes a leer en la sala de espera. Además, el año pasado donó aproximadamente 120 libros y tiene pensado para este año aumentar el volumen de donación, dijo a El Observador la coordinadora del plan, Marta Ascaro, que ayer participó del lanzamiento.

Pediatra Diana Sastre: "Acá hay responsabilidades institucionales"



Ustedes denuncian que hay un sistema de salud de pobres. ¿A qué se refieren?

La inequidad que nosotras vemos es que estando dentro de un sistema nacional integrado de salud no es lo mismo evaluar a un niño usuario de ASSE, que evaluar a uno en el sector privado. La mayoría de los pediatras que trabajamos en el centro de salud del Cerro, trabajamos también en el sector privado en el mismo barrio. Allí podemos llegar al diagnóstico y al tratamiento más rápido que en el sector público.

¿Cuánto es la diferencia en tiempos?
En el sector público, para los psicodiagnósticos tenemos un tiempo de demora de dos o tres años. En el privado, como mucho, tres o cuatros meses. Por eso, hablamos del sistema de salud para pobres.

¿Por qué esa diferencia?
En el sector público faltan equipos, faltan recursos. Lo importante de que el niño sea evaluado por un psicopedagogo es que este busca otras vías neurológicas para que el niño llegue al mismo resultado que sus compañeros. O sea, es posible encontrar soluciones a esta realidad. Ese es el dolor que esto nos causa. No estamos hablando de una enfermedad que no tiene más remedio. Es el futuro de los uruguayos.

¿Cómo influye la familia en el desarrollo del niño?

En nuestro caso, las madres son en su mayoría madres solas, que tiene primaria incompleta. Tenemos madres analfabetas. Está demostrado, según los datos del Monitor Educativo de la ANEP, que el factor predictor positivo de cómo le va a ir al niño en su trayectoria educativa es la escolaridad materna. Y esto influye en la adquisición del lenguaje oral, que está asociado a una alteración en la comprensión y expresión del lenguaje. Esto también se manifiesta en la lectoescritura y en otras áreas de atención, como la memoria, la motricidad fina y los vínculos. El estímulo que recibe el niño por parte de la madre afecta todo el desarrollo.

¿Cómo trabajan en estos casos?
En estos casos se necesitan otros tiempos porque necesitamos trabajar el autoestima de la madre, del padre, de los abuelos. Enseñar a caminar. Mostrarles que se puede, pero que la responsabilidad es de ellos. Insistimos mucho en que los apoyos de los programas sociales del Mides son necesarios, pero son un camino. No puedo esperar que me den todo. Insistimos a los padres que salgan a trabajar. El niño te tiene que ver salen a trabajar. Son generaciones que no ven que sus padres salgan a trabajar.

¿Las familias se comprometen con lo ustedes les piden?

Nosotros hacemos todo el trabajo de autoestima, pero cuando entienden empieza el via crucis para conseguir hora con el especialista. Entonces se desmotivan. Por eso acá hay responsabilidades institucionales. Plata hay, el tema es a dónde destinan los recursos.

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