Los teléfonos descompuestos de 2006 y las amenazas vanas de disolver las Cámaras

En el primer gobierno del FA, un anuncio de una posible disolución de cámaras causó una tormenta política
Iba apenas un año de gobierno del Frente Amplio (FA). Desde movimientos sociales y algunos legisladores comenzaba a surgir la iniciativa de un proyecto de ley que despenalizara el aborto, algo a lo que el presidente Tabaré Vázquez se oponía. Entonces, primero en una reunión de cabezas de lista del FA el 2 de marzo de 2006 y luego ante los senadores oficialistas, cuatro días después, el entonces vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, llegó con un mensaje claro del presidente: el mandatario haría todo lo posible para que el proyecto no se aprobara.

Las palabras exactas que se utilizaron las saben los participantes de los encuentros, pero lo cierto es que varios de ellos contaron esa misma noche que el mensaje de Vázquez había sido duro: si el proyecto seguía adelante, él lo vetaba y si el Parlamento insistía, apelaría a disolver las cámaras. La posibilidad no está contemplada en la Constitución para esos casos, lo que fue advertido por políticos y expertos.

Tras la divulgación de la noticia, se sucedieron reacciones de todo tipo. Hasta que el propio Vázquez rechazó la versión: "Nunca disolvería las Cámaras. Eso es un disparate", dijo.

Cuando le hicieron ver que la versión había surgido en base a palabras del vicepresidente, respondió con otra pregunta: "¿Usted lo escuchó decir de mi propia boca?". "¿Alguien alguna vez me escuchó decir que por este tema yo iba a disolver las Cámaras y llamar a elecciones anticipadas?", agregó. "Si no me escucharon, partimos de la base de que yo no lo dije (...) Es bueno que cuando a una persona se le endilga haber dicho una cosa, que se compruebe", sostuvo.

Luego de esa declaración, Nin Novoa se sumó a la versión de Vázquez: "Alguien interpretó que ir hasta las últimas consecuencias podía ser disolver las Cámaras. Pero ni yo lo dije, ni el presidente de la República lo dijo", afirmó. Por esos días, el vicepresidente y los senadores oficialistas acordaron sumarse a esa versión, pese a que varios de ellos habían confirmado el mensaje inicial del mandatario.

Pero la versión no se diluyó. Un día después del desmentido de Vázquez, el senador Alberto Cid confirmó las palabras originales de Nin Novoa: el mensaje era que si se vetaba la ley y la Asamblea General levantaba el veto, disolvería las cámaras. "Usó esa expresión", dijo Cid en una entrevista en AM Libre.

Diez años después, una improbable disolución de las cámaras vuelve a estar en discusión pública por la intención de la oposición de lograr la censura del ministro del Interior, Eduardo Bonomi. El planteo de Jorge Larrañaga fue explicitado por Pedro Bordaberry, a quien el Frente Amplio le dedicó todo tipo de críticas. Lo cierto es que la oposición no tiene votos en el Parlamento para censurar un ministro ni potestades para impulsar una medida de ese tipo, que sólo puede llevarla adelante el presidente ante una censura. Un escenario que hoy parece de ciencia ficción.


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