Los testimonios de tres uruguayos sobre el atentado de Londres

Dos de ellos viven en Reino Unido y otro se encontraba visitando la ciudad atacada

Joel Placeres estaba terminando de cenar y de ver la final de la Champions League acompañado por su esposa y su suegra que había ido a visitarlos a Londres. La noche del uruguayo iba normal hasta que lo llamó el encargado del restaurante que abrió en el Borough Market hace dos años para contarle lo inesperado: tres hombres estaban apuñalando a peatones en la puerta de su local.

Apenas se enteró se tomó un Uber hasta el mercado gastronómico -ubicado frente al Puente de Londres- pero no pudo llegar. Cuando se bajó del auto, la policía le explicó que no podía pasar y, finalmente, se enteró del nuevo atentado terrorista que golpeó al país.

Dos semanas después del atentado en el concierto de Ariana Grande en Manchester, una camioneta atropelló a varios peatones que caminaban por el puente y, acto seguido, sus ocupantes se dirigieron al mercado donde apuñalaron a varias personas antes de ser abatidos por la policía. El ataque dejó siete muertos y 48 heridos.

"La gente corría para todos lados y fue bastante caótico", contó Placeres en el programa radial Así nos va luego de recordar que en su restaurante también "quisieron entrar". Su comercio fue el primero al que se dirigieron los terroristas luego de bajarse del vehículo.

A pesar de que Placeres no estaba en ese momento, explicó que el joven encargado que le alertó sobre lo que sucedía. El empleado le contó que vio por la ventana que estaban todos corriendo, le llamó la atención y salió en frente al comercio donde uno de los atacantes estaba acuchillando a una mujer.

"Cuando lo vio - el terrorista- lo quiso atacar, entonces el chico saltó al restaurante y cerró la puerta", dijo Placeres en Así nos va. Como consecuencia, el hombre intentó forzarla y cuando vio que no podía abrirla empezó a apuñalar a los que estaban afuera.

Luego del atentado, dos empleados del comercio renunciaron y decidieron ir a vivir a España por temor a que les pasara algo.

Mijal Lasus, una uruguaya radicada en la capital inglesa que trabaja en el comercio Porteña, vivió una experiencia similar. Al igual que el local de Placeres, el restaurante donde es encargada se convirtió en uno de los escenarios del ataque.

Lasus estaba en su casa cuando se enteró de lo que había sucedido. Alrededor de las diez de la noche, un compañero la llamó para contarle sobre el incidente. Según contó a Jai Uruguay, la persecución de los policías a los terroristas fue exactamente donde estaba el comercio.

"Gracias a Dios cuando los chicos se iban a su corte y cuando comenzaron a caminar se dieron cuenta que la gente caminaba la dirección opuesta al puente", explicó Lasus. Entonces, decidieron volver a la tienda y cerraron las persianas. Mientras esperaban a que terminara el ataque "los minutos fueron interminables" y " una de las balas entró al local". No resultaron heridos "pero todavía están shockeados", contó la uruguaya.

Distinta fue la experiencia del comunicador Andrés Reyes, integrante del programa Todo Pasa, de Océano FM, quien estaba en un teatro a nueve cuadras cuando se produjo el atentado. "Estábamos yendo para la zona porque ahí está la estación de metro que nos íbamos a tomar para volver al hotel, cuando una joven se acercó y nos dijo que no fuéramos en esa dirección", contó Reyes en su programa.

La mujer les advirtió que en el mercado gastronómico había "una persona que estaba atacando gente con un cuchillo". Para ese entonces, el periodista y su familia estaban a apenas dos cuadras del lugar y pudieron observar "a siete u ocho patrulleros" a lo lejos.

Reyes enseguida comenzó a buscar un transporte para irse. "Decidimos cruzar por otro puente y ni bien lo cruzamos mi hijo vio que venía un taxi y eso fue todo", contó el uruguayo en Todo Pasa.


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