Lula maniobra en el exterior para frenar su "cacería judicial"

El expresidente se defiende en la ONU y ante medios internacionales
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), cercado por varias investigaciones sobre supuesta corrupción, redobló en las últimas semanas su defensa fuera de Brasil para denunciar la "cacería judicial" de la que dice ser víctima.

Lula, amparado por el Partido de los Trabajadores (PT), que fundó hace 36 años, mueve fichas para intentar frenar una eventual petición de prisión.

El PT presentó esta semana una revista en cuatro idiomas para explicar en el exterior la "cacería judicial" que supuestamente sufre el exjefe de Estado y cuyos destinatarios principales serán medios internacionales.

El texto, en inglés, español, francés y portugués, fue titulado "La cacería judicial del expresidente Lula" y narra los supuestos abusos cometidos contra el líder de izquierda. El documento subraya que el expresidente es centro "de la campaña más violenta de difamación contra un hombre público en toda la historia del país".

El PT necesita de su fundador para intentar ganar los comicios de 2018, pues la agrupación se encuentra hundida después del juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, que podría perder su cargo a fines de agosto por presuntas irregularidades en las cuentas públicas.

Lula es investigado por corrupción y la propia Fiscalía dio por hecho que el expresidente "participó activamente" de la trama de corrupción en la petrolera estatal Petrobras, por la que ya han sido condenados a prisión políticos, empresarios y ejecutivos de la compañía por un megafraude de US$ 2.000 millones.

La situación judicial del político más carismático de Brasil se complicó a fines de julio, cuando pasó a ser imputado en un proceso por "obstrucción a la justicia", por supuestamente haber intentado comprar el silencio de uno de los implicados en la corrupción en Petrobras.

A fines de julio, Lula llevó su situación judicial al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, ante el que denunció la actuación de los investigadores, especialmente del juez Sergio Moro, responsable de las investigaciones del caso Petrobras.

El PT y Lula atribuyen la supuesta "persecución política y judicial" a una cuestión electoral, ya que el exmandatario ha dejado abierta su posible candidatura para las elecciones presidenciales de 2018. "Lula es perseguido porque no pueden derrotarlo en las urnas", resalta la publicación.

Fuente: EFE

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