Luz verde para el convenio de la construcción desactiva la huelga

Sector tendrá ajuste de 11% retroactivo a octubre y otro de 8% en 2017
Cuando parecía que la huelga en la industria de la construcción estaba a la vuelta de la esquina por el estancamiento en la ronda del convenio salarial del sector por la firmeza que había mostrado el gobierno en no flexibilizar los lineamientos, el panorama cambió por completo en apenas cuatro días. Ayer el Sunca, las cámaras empresariales y el Poder Ejecutivo sellaron un preacuerdo para la firma de un nuevo convenio colectivo por 22 meses que hoy deberá ser ratificado por una asamblea del gremio de la construcción.

El viernes, el Poder Ejecutivo convocó al Consejo Superior Tripartito del sector privado para comunicarle una serie de cambios. El primero y más relevante para todo el movimiento sindical fue aceptar correctivos por inflación cada 12 meses y no a 18 y 24 meses como estaba establecido en los lineamientos iniciales. Por otro lado, autorizó a los sectores que tienen vínculo con el Estado trasladar a precios el correctivo por inflación pasada del convenio anterior. La semana pasada, el Sunca se había mostrado sorprendido por la negativa de Ejecutivo a avalar esa vía, que le permitía acceder a un ajuste de 3,7% retroactivo al 1° octubre.

Según supo El Observador, el convenio que alcanzó el gremio de la construcción finalmente tendrá ajustes anuales y no semestrales como está estipulado en los lineamientos del Ejecutivo, aunque las constructoras con contratos con obra pública deberán respetar los lineamientos para el traslado a precios de los porcentajes cada seis meses.

Con el preacuerdo firmado ayer, los trabajadores de la construcción accederán a un aumento anual de 11%, que está compuesto por un correctivo por inflación pasada de 3,714% y 7,286% del nuevo convenio. En tanto, el 1° de octubre de 2017 se otorgará un ajuste de 8%, además de un correctivo –en caso de que corresponda– por la inflación observada en el último año móvil a octubre del próximo año. Ese último ajuste tendrá una vigencia de 10 meses, ya que caerá en julio de 2018, y volverá a tener un correctivo por inflación observada.

Lo distinto

Si bien el sector fue clasificado como un sector intermedio, el convenio que tendrá el gremio de la construcción tiene algunas peculiaridades. Como el Sunca pretendía un ajuste anual y no semestral como establecen los lineamientos (en este caso sería uno ahora de 4,25% más otro en abril de igual porcentaje), el gremio acordó con los empresarios habilitar un único ajuste de 7,286%.
Con eso se llega a un ajuste nominal del 11% el primer año. En caso que el Sunca hubiera aceptado los ajustes semestrales percibirá un ajuste nominal de 12,7%.

En el caso de la obra pública, los empresarios se comprometen a trasladar a precios sobre la base de los lineamientos con ajustes semestrales y no anuales. Fuentes del sector empresarial consideran que se trata de un "buen acuerdo" porque no se incorporan otros elementos al convenio que pueda implicar un ajuste adicional al previsto en el convenio.

Por otro lado, fuentes de la industria destacaron "como positivo" que el nuevo convenio incorpora un protocolo de prevención y atención de conflictos, donde se establecen plazos para analizar el tema antes de tomar medidas extremas como la paralización de una obra. El jueves habrá una nueva instancia en el Ministerio de Trabajo para firmar el acuerdo definitivo, para pulir algún ajuste de redacción menor, indicaron las fuentes. Antes de esa fecha, las cámaras empresariales y el Sunca tendrán el aval de sus afiliados para estampar la firma definitiva del convenio.

El director nacional de Trabajo, Juan Castillo, dijo ayer en entrevista con El Observador TV que lo sucedido en la construcción es una "muy buena señal para una cantidad de gremios importantes" que todavía no llegaron a buen puerto en las negociaciones.