Macri a la caza del congreso

El mensaje con que el presidente abrió el período de sesiones del Congreso unió planes concretos y acciones para la recuperación de Argentina

El mensaje con que el presidente Mauricio Macri abrió el período de sesiones del Congreso unió la ratificación de planes concretos y de acciones ya tomadas para la recuperación de Argentina con un enfático llamado a la unidad para dejar atrás las confrontaciones de los años kirchneristas. Su alocución, convocando a que todos los sectores participen en construir una “Argentina del siglo XXI” que esté “al servicio de la gente”, reflejó la necesidad del gobierno de lograr aprobación de leyes en un Parlamento dividido en múltiples facciones y en el que no tiene mayoría propia. Es un tema en el cual ha logrado avances. A cambio de la asistencia financiera del gobierno central a las provincias, ya ha asegurado el respaldo de buen número de los gobernadores y de sus legisladores, incluyendo a dirigentes que formaban parte del Frente Para la Victoria de la derrotada expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Subsiste, sin embargo, el contrapeso del sector que se le mantiene fiel, disminuido pero todavía con fuerza en la legislatura. De ese bloque partieron gritos hostiles que obligaron a Macri a interrumpir su discurso, aunque fueron acallados finalmente por los aplausos de la mayoría de los legisladores. De la agitada reunión, de todos modos, salió fortalecida la imagen de seriedad y eficacia administrativa que ha caracterizado a la nueva administración de la alianza Podemos, desde que asumiera el 10 de diciembre. Macri no evitó nombrar los principales desastres legados por el kirchnerismo, con una inflación del 30%, un déficit fiscal del 7% del Producto Interno Bruto por emisión descontrolada y agudo aumento de la pobreza, y señaló que irán mejorando en los próximos meses aunque en forma gradual .

Señaló que “a todos nos gustaría ir más rápido” pero que su gobierno está comprometido a actuar en forma responsable en los muchos frentes de debilidad, adecuando los tiempos a lo posible. Pidió la pronta aprobación parlamentaria de dos leyes indispensables que ratifiquen el acuerdo alcanzado con los holdouts para terminar de salir del default de su gigantesca deuda externa de US$ 100.000 millones en 2001 y reabrirle al país acceso al crédito. El acuerdo con los llamados fondos buitre, que no aceptaron la reestructuración kirchnerista con una quita del 75% a los acreedores, supondrá una erogación de US$ 4.653 millones.

Además de las medidas ya tomadas en programas sociales y ayudas a los sectores más necesitados, Macri prometió profundizar la lucha contra el narcotráfico, que describió como la mayor amenaza a la seguridad de los argentinos. Puso énfasis en fortalecer el Mercosur, al haber terminado con las políticas proteccionistas y el obstruccionismo con que el kirchnerismo contribuyó decisivamente a la estancada inoperancia del bloque regional. Citó como ejemplo el acuerdo con los gobiernos de Uruguay, Brasil y Paraguay para reactivar la negociación de un tratado de libre comercio con la Unión Europea, trancada por el gobierno anterior. La mayoría de los anuncios y temas abordados por Macri eran conocidos. Pero su mensaje al Congreso, en el que depende de otros sectores para sacar leyes, ratificó la impresión de una administración empeñada en ir solucionando con eficiencia realista el cúmulo de desvíos y errores que llevaron a Argentina al borde del colapso económico y productivo en 12 años de desbarranque bajo el monárquico matrimonio Kirchner.


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El Observador

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