Maldonado renueva su paladar

Dos propuestas en la capital del departamento y una en La Barra forman parte de las nuevas opciones de la gastronomía fernandina
Tres nuevos restaurantes en Maldonado

En Maldonado la gastronomía cumple un rol turístico tan importante como lo hacen sus playas y los establecimientos nocturnos que verano a verano se encargan de proveer el entretenimiento diario de los miles de turistas que visitan los balnearios del departamento.

Salir a comer es entonces parte de la actividad fernandina obligatoria para quien decida visitar Punta del Este, la ciudad de Maldonado o balnearios como La Barra y Manantiales. Y en una rama del negocio en la que las ofertas abundan, todavía hay lugar para tres nuevos emprendimientos que, en el último año, decidieron traer sus platos a la mesa de los veraneantes y comensales fuera de temporada.que se animan a conocer propuestas gastronómicas incipientes.

Segundo Almacén del Caballito

Segundo Almacén del Caballito

Con vista a la plaza de la Torre del Vigía, construida a fines del siglo XVIII y principios del XIX, y sobre la calle Zelmar Michelini se encuentra el Segundo Almacén del Caballito, un restaurante inaugurado en junio de 2016 por el chef uruguayo Martín Gastaldi.

Según contó el cocinero, originalmente su concepción fue la de realizar un bar con mesas de cármica al que las personas pudieran asistir desde las 7 de la mañana a tomar un café y leer el diario.

Con los meses, la demanda fue llevando al local, que sí mantiene el tipo de muebles elegido por el dueño, a convertirse en un establecimiento más clásico con una oferta que incluye minutas, pescados, pastas y pinchos, una mezcla de los gustos adquiridos de Gastaldi en Montevideo y en España.

El nombre remonta al primer Almacén de Caballito, un negocio de ramos generales del tatarabuelo de Gastaldi ubicado frente a la Facultad de Medicina de Montevideo. "Almacén de gallinas vivas, repuestos para carretas y harina en costales", describió el cocinero, quien logró recuperar el cartel original del comercio, que hoy cuelga en su local.

Gastaldi aseguró que su vida puede resumirse en cuadernos, en lo que anota todo. Allí comenzó a manejar la idea del nombre de su establecimiento y, una vez mudado a Maldonado, pudo trasladarlo de las hojas a la realidad cuando adquirió una casa abandonada en una esquina.

"Nuestro plato insignia es la tortilla de papa ($ 240) y está bueno que la gente valore un plato menos sofisticado", indicó el cocinero, quien también recomendó la burrata fresca de búfala ($ 290), así como un corte de carne conocido como "arañita". "Es el corte que se reservaban los carniceros", contó Gastaldi.

El Segundo Almacén del Caballito está abierto en temporada desde la hora 19.00 hasta la hora 1.00, cuando cierran la cocina, pero se mantiene abierto con la venta de bebidas y música en vivo.
Se realizan reservas a través del teléfono 4227 2108.

Amo La Pasta Cucina

Amo la pasta

Con una cerca que ofrece un saludo escrito en inglés –"Hi how are you? (Hola, ¿cómo estás?)– Amo La Pasta Cucina da la bienvenida a un ambiente hogareño en su restaurante instalado en Maldonado, en la calle Santa Teresa esquina 3 de Febrero.

Se trata de un emprendimiento realizado por el cocinero y artista Mauro Recchi, junto a su pareja, Pilar Trujillo. Amo La Pasta Cucina se inauguró en diciembre de 2016 y hoy presenta una carta que mezcla pasta artesanal con platos de comida libanesa, una conjunción entre las recetas familiares de ambos propietarios.

"Era medio obsesivo de la pasta, desde chico", contó el cocinero sobre su trabajo en la cocina de origen italiano. "Son comidas de familia, de madres y abuelas, con creatividad. Me interesa esa libertad y no atarse a una carta", agregó.

El proyecto, según contó Recchi, tuvo su primera versión en Montevideo cuando el cocinero comenzó con un servicio de entrega de pasta. Finalmente, Recchi y Trujillo decidieron instalar un local en Maldonado en una domicilio que acondicionaron personalmente hasta convertirlo en el restaurante concebido por ambos, quienes se encargaron de los detalles de infraestructura y decoración, hoy adornado por los cuadros del propio cocinero.

En Amo La Pasta Cucina se pueden saborear platos que rondan los $ 300 como capelettis de calabaza con quesos cheddar y roquefort, así como sorrentinos de espinaca, ricotta y nueces. "Tiene que tener amor, estar bien servido: un buen plato. Preferiblemente amasado a mano y firme, que tenga su resistencia. Es muy importante el punto", señaló el cocinero sobre su concepción de lo que considera un plato de pasta bueno.

En la carta también se destacan los platos de origen libanés como el mahshi, un arrollado de repollo relleno de carne y arroz, así como el keppe, un horneado de carne y cebolla que incluye burgol, laban y perejil, entre otros ingredientes.

Otro destacado por los propietarios del restaurante es el cannoli (ver imagen), un postre de masa enrollada con queso ricota que tiene una aparición memorable en una escena de El Padrino, de Francis Ford Coppola.

Amo La Pasta Cucina se encuentra abierto todos los días de enero desde la hora 20 y en febrero seguirá de miércoles a domingo. También permanecerá abierto durante el resto del año.
Se realizan reservas a través del teléfono 091 897 320 o el correo amolapastacucina@gmail.com.

Eatalian Style

EATALIAN STYLE

En el pequeño local ubicado en la calle Las Estrellas de La Barra, a media cuadra de la Ruta 10, se pueden escuchar sonidos procedentes de diferentes rincones de Italia. Mientras que un equipo de audio comparte canciones de rap napolitano, en la cocina el chef italiano Luigi Lavarone brinda órdenes en italiano y en un español más que entendible.

El cocinero, que vivió en España, decidió probar suerte en el balneario esteño con un local que busca diferenciarse con su consigna: "auténtica comida italiana". Y pese a que Lavarone cuenta con el pasaporte para demostrar su origen, la premisa se ve más reflejada en su carta en la que se pueden encontrar focaccias, pizzas, risottos y carpaccios, así como la pasta del día sugerida por el chef.

Con platos que rondan los $ 400, Lavarone explicó la premisa detrás de su establecimiento: "Mi objetivo principal es recuperar el gusto, la verdadera cocina italiana, en el extranjero. Muchas veces se utiliza solo por el nombre. Te sientas, comes, pero no son el gusto verdadero. Acá buscamos dar la cocina de la mamma, de la abuela, donde los sabores son los originales".


Dado que la infraestructura del local no permite una gran cocina, Lavarone aboga por generar una relación más íntima con los comensales y espera que se dejen guiar por las sugerencias que propone día a día. El boca a boca, indicó, ha sido el principal motor de publicidad de Eatalian Style dentro de La Barra.

De sus vivencias en España así como Argentina y Uruguay, Lavarone ha buscado innovar a la hora de crear nuevos platos como el tiramiducce, una mezcla entre tiramisú y el dulce de leche. "El dulce de leche es un contraste completo con el tiramisú, que es más amargo. La dos cosas juntas son perfectas", señaló.

Próximamente el chef buscará llevar el local a Punta Carretas en Montevideo. Eatalian Style se mantiene abierto desde la hora 12.00 hasta la hora 2.00

Eatalian Style se encuentra en la calle Las Estrellas, a media cuadra de la avenida principal de La Barra.

Acerca del autor