Manual para una entrevista de trabajo

Los reclutadores pueden pedir que se expliquen situaciones en las que se tuvo que negociar o trabajar bajo presión. Así descubren las competencias cruciales para ocupar el puesto
Superar una entrevista de trabajo no es tarea fácil y ahora no basta con saber de memoria el currículum. En en una cita con el reclutador se debe transmitir de forma clara la trayectoria y demostrar que se conoce la empresa, pero eso sólo ocupará una parte de la conversación. Cada vez se da más importancia a las competencias y el seleccionador pondrá a prueba para descubrir fortalezas en las habilidades cruciales para ocupar el puesto al que se aspira. Es esencial que se expliquen diferentes situaciones laborales que se han vivido y que ayudaron a desarrollar competencias como pueden ser el espíritu de equipo, la orientación al cliente o la rapidez en la toma de decisiones.

"Hay habilidades que se observan rápidamente, como la capacidad comunicativa o la agilidad mental a la hora de contestar. Por el contrario, hay otras por las que debemos investigar más. Por ejemplo, tenemos que formular preguntas para conocer la capacidad de trabajo, la adaptación o el dinamismo del aspirante. Se le puede pedir que detalle algún momento en el que tuvo que trabajar en equipo, cómo fue, qué problemas surgieron y cómo se resolvieron", detalló la directora de recursos humanos de Deloitte en España, Carmen Herencia. Se trata de plantear situaciones al candidato para deducir cómo actuaría en su futuro puesto.

Algunas veces también se opta por crear un ambiente que ponga nervioso al aspirante. No es raro que un seleccionador haga preguntas muy seguidas sin dar casi tiempo a responder. Simplemente es una forma de comprobar la capacidad para soportar la presión del profesional. También se puede dar el caso de que el reclutador proponga llamar a un conocido del candidato para pedirle que lo defina. Aunque finalmente no haga la llamada, es una estrategia para conseguir que el aspirante sea más sincero.

Estas situaciones pueden resultar anecdóticas, pero no hay nada al azar. "Hay toda una metodología detrás. Primero se determinan las habilidades que se están buscando para una posición en concreto. Por ejemplo, no se va a pedir el mismo nivel de liderazgo a un alto cargo que a un administrativo. Después se puntúa al candidato según situaciones y evidencias que nos han demostrado si es fuerte o no en dichas competencias", reflexionó el consultor sénior de Randstad Professionals, Luis Infiesta, formaciones.

Aprendizaje

"En un entorno cada vez más digital, las organizaciones valoran mucho la capacidad de aprendizaje, el uso de recursos digitales y la participación en distintas comunidades de conocimiento", dijo la consultora de People Excellence, Carla Martín. ¿Qué es lo que más ha costado aprender durante la carrera?¿Considerar lo que se debe conocer y por qué? Son algunas cuestiones básicas. Además, los seleccionadores también se fijan en si el candidato ha realizado cursos en distintas disciplinas o si ha compaginado varias formaciones.

Soportar la presión

Para abordar esta cuestión se suele recurrir a que el candidato cuente experiencias realmente estresantes, sobre todo si aspira a una posición estratégica. Para ello, se plantean preguntas como: ¿Alguna vez has tenido que hacer frente a alguna situación que no esperabas? ¿Qué hiciste? ¿Cómo has actuado cuando has trabajar en momentos en los que hay picos de producción altos.

Colaboración
En este punto entran en juego capacidades como saber trabajar en equipo y de forma remota. Las dinámicas de grupo se revelan como la mejor fórmula para comprobar esta habilidad. Además, en ese tipo de actividades el candidato tiene la oportunidad para demostrar sus dotes de actuación en grupo. Aun así, durante la entrevista de trabajo también se puede preguntar al aspirante por el rol que tiende a ocupar en los proyectos o cómo suele contribuir en la consecución de los objetivos.

Gestión del cambio

"Principalmente se tienen en cuenta la flexibilidad, la adaptación a nuevas situaciones y la capacidad para seguir una estrategia. Son aspectos fundamentales en etapas de plena transformación", comentó la directora comercial de Hays España, Noelia de Lucas. ¿Cuál es el mayor cambio que se ha enfrentado y cómo se hizo para superarlo? Ésta es una cuestión común que deben aprovechar los profesionales para explicar lo que aprendieron de ese momento y extraer los puntos positivos.

Interpersonales

Quizá la capacidad comunicativa y de relacionarse sea la más sencilla de detectar. Aquí también se tiene en cuenta la la habilidad para negociar, por lo que se le puede solicitar al candidato que explique una situación en la que tuvo que convencer a los demás para que cambiaran su forma de trabajar. Asimismo, es común que, si se van a ocupar posiciones comerciales, se pida al aspirante que demuestre en ese mismo momento cómo vendería algo tan simple como una lapicera.

La rutina diaria

Para descubrir el comportamiento en un futuro puesto de trabajo, los reclutadores suelen preguntar la actitud ante determinados momentos y también van a prestar mucha atención a los comportamiento del día a día. Muchas veces los hábitos y las costumbres son indicativos claros de las principales competencias. "Normalmente, los candidatos siempre van a decir que se organizan bien en su trabajo. Para comprobarlo, se les suele pedir que cuenten su día a día y cómo intentan compaginar distintas actividades. Así también se ve si son profesionales dinámicos", explicó Herencia.
Otro punto importante es el de las aficiones. Una persona que hace tiempo para varios de sus 'hobbies', ha desarrollado una buena gestión del tiempo y, por tanto, es muy eficiente.









Fuente: Expansión - RIPE

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