Manuela da Silveira: entre risas

Con la excusa de su cumpleaños, nos acercamos a conocer más acerca de esta acuariana que hace honor a su signo

Por Antonella Bacelo

Se define como comediante, pero está dejando ver su faceta de actriz. Luego de un proceso de redescubrimiento personal y de formación, Manuela da Silveira, arrasó con su obra Las Manolas y redobla la apuesta con una nueva temporada. Con un gran emprendimiento familiar entre manos recibe este 2017 que, asegura, será muy intenso

¿Ocupa algún lugar en tu vida el horóscopo?

Me gusta leerlo y cada vez le doy más lugar a mi signo. Este año me hice la carta astral y me sorprendió toda la información que me acercó. Me encantaría estudiar y saber más sobre esta temática porque es apasionante.

Los acuarianos tienen una visión particular de las cosas y pueden ser incomprendidos por su entorno, ¿sentís que es así?

Creo que tengo una importante dosis de locura. No sé si incomprendida, pero particular, ¡seguro!

La actriz/comediante, ¿surgió a partir de la comunicadora o al revés?

Creo que la actriz recién está surgiendo ahora y viene a alimentar a la comediante. Comediante es lo que quiero ser y lo que creo ser.

¿Temés que se te encasille en el humor?

Me encanta hacer humor y estar asociada a eso. Entiendo que a veces se me encasilla y cuesta imaginarme en otro tipo de proyectos, pero por ahora me gusta esa asociación. También soy de las que creen que las etiquetas se las pone uno. Si quiero moverme de ese rótulo tengo que hacer un trabajito yo primero. Desearlo, trabajarlo y sentirme lista para otros géneros.

¿Quiénes son tus referentes dentro del género?

Ellen DeGeneres. Y las personas con las que he trabajado y me doy el lujo de trabajar: Emilia Díaz, Angie Oña, María Mendive, Luciana Acuña, Marcel Keoroglian.

Dicen que los acuarianos son inconformistas y están en la búsqueda permanente, ¿eso explica tu ida a Buenos Aires?

Totalmente. Siempre estoy buscando. El 2016 fue de búsqueda, de seguir formando a mi actriz pero también a mi ser. Me gustó mucho ir y venir, estar acá y allá. Atravesar esos trayectos sola, con tiempo para procesar lo que iba aprendiendo en mis clases. Había noches en las que me subía al barco con el flequillo sudado y los ojos mojados de llorar, removida por ejercicios maravillosos que me ayudaron a desbloquearme y a comprenderme más. Soy bastante curiosa y creo que tengo esa característica acuariana de "inconformista".

¿Te ves trabajando allá?

No. Por el momento, no. Me gustaría seguir explorando y trabajando acá. Uruguay tiene muchas posibilidades que todavía no probé.

¿De qué nos reímos los uruguayos?

No sé, me encantaría saberlo pero creo que no hay fórmulas. Lo que puedo decir es que a los uruguayos nos encanta reír. No somos gente gris ni seria, somos reideros. Buscamos la risa y, cuando aparece, la agradecemos.

¿Cuál es tu límite al hacer humor?

Lo que puedo hacerme cargo. Si al salir de un show viene alguien a cuestionarme tal o cual chiste, siento que tengo que poder hacerme cargo. Argumentar tranquila, sin culpa ni trauma. Ese es mi límite. Necesito poder hacerme cargo de lo que digo en el humor. Sin arrepentimientos, ni nervios, ni andar con la cola entre las patas.

¿Qué significó Las Manolas en tu carrera?

Una obra bisagra. Es la primera vez que interpreto un monólogo sin la necesidad de generar chistes en cada oración. El proceso de ensayo fue muy intenso y nutritivo, que generó una red sólida que me hace sentir segura función a función. Es la primera vez que me enfrento a un trabajo escénico pensando como actriz.

¿Qué te gusta hacer en tus momentos de relax?

Cocinar e inventar combinaciones de comidas. Leer, practicar yoga o echarme en la cama y darle play a un torrente de capítulos de la serie de turno sin parar, literalmente, sin parar.

¿Cómo te recibe y qué planes tenés para el 2017?

Me recibe agradecida. El 2016 fue un año muy intenso y me hizo crecer mucho. El 2017 seguirá en esa frecuencia. Continuaré en teatro con Las Manolas en el Undermovie; para el segundo semestre hay una propuesta, que me encanta, de formar parte de un equipo de actores liderado por María Mendive. Además, este mes comenzamos un emprendimiento familiar junto con mi hermana. Se llama Panyaro y es un espacio de talleres de expresión para toda la familia. Vamos a ofrecer yoga, baile, taller de expresión artística para niños, talleres de blogging therapy, entre otras actividades.