Manuela da Silveira: una clase sobre cómo fracasar con humor

Habló sobre el fracaso de su programa Parentela, el alejamiento de la tele y de sus inquietudes sobre el humor en la actualidad

La actriz, comediante y emprendedora Manuela Da Silveira sorprendió este domingo 18 con su conferencia en la octava edición de TedxMontevideo, ya que por primera vez decidió contar públicamente su experiencia luego de que se levantara el programa Parentela, que emitió canal 4 en 2015, luego de tan solo 10 episodios. La conferencia la mostró como una oradora dinámica e inteligente, que además no evitó ningún tema: desde las puertas que le abrió en los medios ser "la hija del Toto" hasta su inseguridad y miedos a la hora de enfrentarse a nuevos proyectos.

Con respecto a Parentela, Da Silveira dijo que fue para ella un "intento fallido de juntar a toda la familia frente al televisor con un programa de humor". "No te pido hasta el 2021 como Jimmy Fallon pero dame 21 programas por lo menos", dijo durante su charla.

Por primera vez, Da Silveira se explayó sobre su alejamiento de la tele y convocó a los escuchas a habitar el fracaso con humor. A continuación la entrevista con El Observador:

¿Por qué no habías hablado de esto hasta ahora?

Fue triste entonces y cuando estaba triste tampoco quería compartirlo porque no sabía cómo compartir. Cuando estas medio en llaga, no sabes qué es lo que te puede llegar a salir en las respuestas. Después me fui de viaje. No hubo mucha chance y por lo general cuando iba a hablar del tema, como que nunca se dio la posibilidad. Y cuando empecé a trabajar en esta charla TED, la idea de conversar sobre esto y asumirlo me resultó buenísima.

En tu charla usas la palabra "Fracasé" y la sílaba "sé" del final como si fuera del verbo saber. ¿Cómo surgió ese juego de palabras?

Lo que te da el fracaso es esa certeza, que si no, no lo hubieras sabido. Me pasó que yo usaba la palabra fracaso ya antes de la Ted incluso y me decían: no, pero mirá todo lo que te pasó. Y es cierto. Porque estos dos años estuvieron alucinantes en un montón de vivencias, pero eso no quita que lo que pasó haya sido crudito como lo fue. ¡Que lo fue! Y también darle ese lugar. La gente es por amorosa que rápidamente te trata de sacar de ahí y decirte: "no, no, no fue así". Y a mí me gusta como habitar el fracaso y obviamente está todo el humor. Agarro esta palabra que tiene una carga fuerte, yo la bailo un poco, cacofónicamente es hermosa, entonces trato de jugar con la separación de las sílabas. Busqué la definición, la conversé con los curadores y nos matábamos de risa. Y agregar una definición que es algo muy TED y no muy Manu, sorprendió.

Y propusiste hacer un TED de fracasos...

12 personas que pasen a hablar sobre sus fracasos (se ríe). Porque a veces algo que nos duele no lo compartimos. Y está buenísimo compartir. Mi tesis fue sobre miedo escénico, porque me interesa cuando veo una entrevista y actores hablan sobre la problemática de exponerse. O veías a Hendler hoy hablando de ese abrazo que uno busca cuando pisa el escenario. Cuando hablamos de todo eso, tenemos muchas cosas en común. Y los que estamos en los medios masivos... a veces dicen: no, el under es bueno, lo masivo es malo. Entras en todas esas discusiones de las etiquetas. Estamos todos en la misma trinchera que se llama fragilidad, ahí vulnerando como locos. Entonces desde ese lugar hay muchas cosas que nos unen. Y me interesa indagar en eso.

Me encantaría seguir buscando y seguir generando, incluso para los chistes, y arrimar a más gente a quitarle peso o compartir sus insucesos.

Pero, tradicionalmente TED tiene más que ver con ideas y emprendimientos...

Hasta hace poco eran siempre ideas y el perfil es mucho del joven que está emprendiendo. Y este año con lo de Ideas Peligrosas yo intentaba transmitir que no alcanza con ese "vamos arriba valiente". Hay que tener como otros recursos. Y la idea de fracasar no tiene porque evitarse.

Sentí satisfacción y contentamiento. Porque me sentí contenida en mí.

Escuchando a gente que se estrola podés aprender un montón. Me parece que está bueno que si bien hubo un montón de emprendimiento y de la palabra emprender, emprender, emprender, está bueno hablar un poco de fracasar, fracasar, no para que sea un culto o una apología, si no para tenerlo como una variable. Integrarlo como una posibilidad que te da otras certezas.

Ahora estás con el espacio Panyaro que es un sueño hecho realidad, pero contaste que te cruzas continuamente con la gente que te quiere encontrar un lugar en la televisión. Vos, ¿lo estás buscando?

Por momentos sí y por momentos no. Ese el mono loco de la cabeza. Por momentos digo: me re gustaría estar, ¿por qué no estoy?, ¿por qué nadie me llama? Te entra como esa "narcisa" que tengo. Y por momentos lo disfruto mucho. Porque también me doy cuenta que surgen otras cosas que me permiten vivir y seguir adelante y financiarme. Está buenísimo también. Con la tele no se qué va a pasar, pero no cierro esa posibilidad.

Ese mundo del nuevo humor en redes sociales, por ejemplo, ¿te resulta abrumador?

Es muy abrumador. Yo me siento una veterana. No lo entiendo. Esto de los influencers que se graban ellos, es un humor que a mí me cuesta entender o tengo que ver cómo me ubico porque vengo de la otra pata. De verdad, soy hija de una transición.

Me gustaría buscar nuevas formas de hacer humor en otros lados, en otros medios. En encuentros, en espacios no convencionales, en el yoga, generar como perfomances ahí adentro. Hacer yoga de la risa desde algunos lugares. Pero ni idea...mientras tanto voy conectando en el día a día.

Lo que tuvo re fuerte Parentela fue que de un día para el otro la agenda que yo tenía toda marcada -martes rodaje, viernes rodaje- pasó a ser "tenés todo el tiempo libre". Es terrible pero también es la oportunidad de hacer lo que quieras. Y sin proyectar, porque también entendí que estaba dando por sentado cosas, creyendo que eso iba a seguir, con estabilidad. ¿Qué estabilidad? Entonces ahora vivo más el día a día.

Y probablemente si vuelvo a la tele lo haré con esta mirada y valorándolo. A mí no me gusta quejarme. Yo si vuelvo a la tele la disfruto y pongo todo para que ese encuentro con quien esté del otro lado, que te da permiso, esté de más.

¿Te sentís más sanada después de esta TED?

Sí. Esta charla me dio eso. Me gustó. Me siento como satisfecha de haber podido cerrar. Pensaba: ¿podré hacerme cargo una vez que lo saque para afuera? Sí, estoy muy cómoda con haber llegado a este recorrido que me costó pila pero haber podido, como dice Frinzi Pasca ("Todas las penas son soportadas si las conviertes en una narración"), contar. Y cuando vos narras, de dónde venís, quién sos, dónde estudiaste, por qué, cuáles fueron los caminos, qué te llevaron, qué te pasó, te reventaste, qué sentiste, qué responsabilidad hay tuya.

Sentí satisfacción y contentamiento. Porque me sentí contenida en mí.


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