Más abejas, más emprendedoras

Alejandra Bretón se pregunta que más se puede hacer para que el emprendimiento femenino continúe creciendo

Desde 2006, el Centro de Emprendimientos Deloitte del IEEM presenta anualmente los resultados del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), la principal investigación a nivel mundial sobre la actividad, las actitudes y las intenciones emprendedoras de los individuos entre 18 y 60 años.

Uno de los principales indicadores del GEM es la TEA (Total Entrepreneurial Activity), que mide la cantidad de personas que se encuentran emprendiendo. En 2006 la TEA en Uruguay era de 12,5%, y hoy se sitúa en 16%, cifra que alcanza uno de sus picos históricos.

Si se analizan los niveles de actividad emprendedora por género, la actividad masculina se ubica en 19%, mientras que la femenina está en el 13%. Y aunque el estudio señala que el crecimiento de la actividad de las mujeres ha sido mayor que el de los hombres en la última década, la brecha de género aún es grande. 

A la vista de estos datos, cada año me pregunto ¿qué más podemos hacer para que el emprendimiento femenino continúe creciendo y esa brecha desaparezca? Y en particular, ¿qué más podemos hacer las propias mujeres por nuestras congéneres?

Seamos abejas.

En la naturaleza, las abejas son agentes polinizadores muy eficaces, transportan el polen de una flor a otra, favoreciendo la reproducción, lo que redunda en la formación del fruto y de las semillas, que le servirán a la planta para multiplicarse y perpetuar su especie.

Las incansables abejas viven y participan de una comunidad, son seres sociales que se comunican entre sí y cuando encuentran una fuente de néctar vuelven a la colmena para informar al resto de las abejas que han encontrado alimento.

Sin duda, las mujeres tenemos mucho de abejas. utilicemos entonces ese talento natural para la polinización en pos del emprendimiento femenino.

¿De qué forma? Simple.  Conozco muchas mujeres talentosas, con talentos que ni ellas saben que tienen. Creativas, trabajadoras, líderes, que podrían ser increíbles emprendedoras. Pero por algún motivo no se han animado a emprender aún.

La mayoría de las personas, y no sólo las mujeres, necesitamos el apoyo de otros para hacer las cosas. Una palabra de aliento, alguien que nos empuje en la dirección correcta, que nos inspire.

Ahí estamos las otras mujeres para ayudar a las que aún no saben que tienen un talento a que lo descubran; a las que tienen ganas de hacer cosas a que se animen a dar el primer paso; a las que tienen un sueño y no saben que es posible, volverlo realidad o a atreverse a fracasar. ¿Por qué no?

Y no se trata sólo de decir palabras bonitas. Algunas tenemos información valiosa del mercado, experiencia de haber emprendido, de haber trabajado en diferentes ámbitos, o conocer personas que pueden aportar en el proceso.

Después vendrán las instituciones del ecosistema y las ayudas más estructuradas, pero ese primer impulso, créanme, hace la diferencia.

Y luego serán esas emprendedoras, que con el apoyo del ecosistema podrán germinar, y  continuarán polinizando y animando a otras mujeres a descubrir su potencial.

Mientras leías esta columna, ¿te vino a la mente alguna persona o alguna experiencia que tú misma hayas vivido?

Entonces te invito a ser abeja, y hacer algo hoy mismo para empezar a polinizar. 

Tres ideas sencillas:

  1. Identificar esa amiga, pariente, colega a la cual darle feedback y decirle que tiene un talento particular, sea en un mail, en una llamada o si es en un encuentro cara a cara mucho mejor.
  2. Compartir esa idea de emprendimiento que ronda en tu cabeza con alguien de tu confianza, que pueda aportarte una nueva perspectiva o darte el empuje que necesitás.
  3. Presentar a dos personas que pensás que pueden sacar algo positivo de conocerse.

 Fácil, ¿no? Pues a hacerlo hoy mismo, porque cada acción importa en la colmena.

Y si tenés más ideas, no dejes de comentarlas, o compartir este u otro contenido para inspirar a otros.

 

* Alejandra Bretón es emprendedora, comunicadora, docente y fundadora de Kalibre y Troca.


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