Más horror en Siria: nuevo ataque con armas químicas contra rebeldes

Bombardeos a ciudad opositora y un hospital dejan decenas de muertos y heridos
El horror de la guerra quedó reflejado una vez más ayer por un nuevo uso de armas químicas en Siria, en una sucesión de bombardeos que causó la muerte a más de medio centenar de personas, en su mayoría mujeres y niños, lo que generó una enérgica repulsa mundial liderada por Estados Unidos, la convocatoria urgente para hoy a una reunión de las Naciones Unidas, y además dejó en una posición comprometida al presidente Bachar Al Asad.

Pese a que el tiránico gobierno sirio descartó cualquier implicancia en el uso de gases tóxicos –cuyo uso está expresamente prohibido por la ONU–, sus antecedentes lo dejaron una vez más en evidencia

El ataque químico, confirmado por el gobierno de Donald Trump –que encabezó la oleada de críticas a las prácticas impulsadas por Al Asad en su lucha contra los grupos rebeldes que intentan derrocarlo hace más de seis años–, había provocado hasta anoche al menos 58 muertos y 170 heridos (aunque se estimaba que esas cifras podían aumentar).

Esas cifras incluían numerosos niños aquejados de convulsiones y problemas respiratorios, en Jan Sheijun, una pequeña ciudad de la provincia de Idlib, de 75 mil habitantes, bastión de rebeldes y yihadistas en el noroeste de Siria. Pero distintas fuentes estimaron que la cantidad de víctimas podía ser aún mayor.

Testigos indicaron que hubo al menos cuatro bombardeos químicos y uno posterior en el hospital donde eran asistidas víctimas y heridos. Según una corresponsal de AFP, el hospital fue posteriormente bombardeado, lo que provocó importantes daños en el centro de salud y la huída de los médicos entre los escombros.

Fue "condenable" e "intolerable", calificó Trump, para quien se trató de un "crimen de guerra", además de adjudicar responsabilidad a su antecesor, Barack Obama por su "debilidad e indecisión" para afrontar más enérgicamente el conflicto sirio.

Mientras, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá hoy con carácter de emergencia a instancias de Francia y Gran Bretaña para examinar os ataques.

"Hemos oído bombardeos. Corrimos dentro de las casas y había familias muertas. Vimos niños, mujeres y hombres muertos en las calles", contó un testigo, Abu Mustafá.

Videos de militantes contrarios al régimen mostraban cadáveres sobre las veredas y otras personas aquejadas por espasmos y episodios de asfixia. Muchos eran rociados con agua mientras los médicos trataban de reanimarlos.

Las víctimas tenían "las pupilas dilatadas, convulsiones, espuma saliéndole de la boca", explicó Hazem Shahwane, un socorrista entrevistado en uno de los hospitales de la ciudad. Al menos 11 niños murieron, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Se trata del "segundo ataque químico más mortífero del conflicto en Siria", después del que causó más de 1.400 muertos en 2013, dijo la organización, que no pudo precisar qué tipo de gas tóxico se había utilizado. No obstante, distintas fuentes afirmaron que fue gas sarín.

El enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Misutra, afirmó que la ONU quiere "identificar claramente las responsabilidades" y que los autores del ataque con armas químicas en Siria "rindan cuentas".

Al caer la tarde, el ejército sirio desmintió "categóricamente haber usado sustancias químicas o tóxicas en Jan Sheijun " y subrayó que "nunca las usó, en ningún momento, en ningún lugar y que no lo hará en el futuro", afirmaron las fuerzas armadas en un comunicado publicado por la agencia oficial Sana.

El gobierno sirio, que ratificó la Convención sobre la prohibición de armas químicas en 2013, descartó haber utilizado armamento químico, pero las acusaciones a Damasco por emplear este tipo de armas se suceden, y una investigación dirigida por la ONU señaló al régimen por haber realizado al menos tres ataques con gas cloro, en 2014 y 2015.

El ejército ruso, principal aliado del régimen sirio, afirmó que tampoco efectuó ningún bombardeo en la zona afectada. Aún así, la oposición siria acusó ayer al régimen de haber utilizado "obuses con gas químico". Este "crimen horrible" recuerda al ataque de verano de 2013 cerca de Damasco, que la comunidad internacional "dejó impune", agregó, al advertir que "ponía en entredicho" el proceso de paz en el país.

Efectos nefastos

Apenas 0,5 mg de gas cloro o gas sarín podría matar a una persona (un proyectil de artillería puede llevar hasta 3 kg de este último).

Algunos de los efectos en el organismo son: ceguera, parálisis, obstrucción de las vías respiratorias, presión en el pecho y espasmos musculares y convulsiones.

Gravedad

Los ataques con gas nervioso son considerados por la ONU armas de destrucción masiva. Su producción y almacenamiento está prohibida desde 1997.

Prohibición

Los países miembros de la ONU están obligados a eliminar los stocks de arma químicas.

Acusación

Siria negó su responsabilidad en el ataque.

Reiteración

También fue bombardeado el hospital que asistía a los heridos.


Fuente: El Observador y agencias

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