Más productores de pequeña escala apuestan a la oveja

El fenómeno sucede especialmente en Canelones y alrededores y se cimentó en una propuesta del INIA
La cantidad de productores de pequeña escala que apuestan a la producción ovina en Canelones y alrededores "creció sorprendentemente", destacó a El Observador Agropecuario Andrés Ganzabal, investigador principal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en la Estación Experimental Wilson Ferreira Aldunate.

"Canelones pasó de tener 290 productores con ovinos en menos de 50 hectáreas en el año 2000 a tener 624 productores según la declaración jurada de Dicose del año 2015", informó el profesional, entrevistado en el marco de una jornada sobre producción ovina que organizó el INIA el viernes pasado, en Las Brujas, Canelones.

Ganzabal comentó que "hoy Canelones es el segundo departamento en el país con mayor cantidad de productores que manejan ovinos en áreas reducidas, y creo que está también dentro de los departamentos que –si bien tiene pocas ovejas, unas 40 mil– tienen mayor cantidad de productores de ovinos, con un promedio muy bajo, porque hablamos de 30 o de 40 ovejas por sistema".

INIA promueve el rubro ovino de la mano de las instituciones de productores CNFR y MJA.

El objetivo de esta jornada era llegar a la mayor cantidad posible de productores de pequeña escala que estuvieran buscando en la oveja una alternativa, explicó.

El balance, remarcó, "fue muy grato, fue sorprendente", porque era la repetición de una jornada realizada el 1° de abril, instancia en la que había quedado gente afuera por decirlo de algún modo, debido a la capacidad que hay en el anfiteatro. En aquella oportunidad participaron algo más de 200 productores y en la actual fueron 140, cuando se esperaba a mucho menos gente.

"Eso demuestra que hay un interés muy especial en la temática y, a la vez, deja en evidencia el éxito que han tenido los productores que en estos últimos años han incorporado este rubro, quienes, como siempre ocurre, trasmiten a sus vecinos y allegados ese buen resultado que han tenido", dijo.

Consultado sobre cómo INIA ayuda a esos productores ávidos de incursionar en un nuevo rubro, destacó que "lo hacemos con tecnología, por supuesto, que es el rol fundamental del INIA, y desde hace algunos años hemos incursionado en estrategias, dentro del marco de la investigación, de extensión".

Comentó, sobre ello, que "no tenemos las capacidades como para realizarlo solo desde el INIA", por lo cual se apostó a la articulación con otras instituciones, concretamente la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) y el Movimiento de la Juventud Agraria (MJA), y también se trabaja con el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), en una estrategia que se llama "Fondos Rotatorios Ovinos" en el caso de las acciones con la CNFR y "Planes Ovinos" en el caso del MJA.

En los emprendimientos que se coordinan con el MJA, están involucrados jóvenes de distintos clubes agrarios, "lo cual es una apuesta muy interesante de cara al futuro, porque se trata sobre todo de jóvenes de 15 a 25 años".

En cinco años se duplicó el número de pequeños productores que incorporaron el rubro ovino.

Esto, que comenzó hace ya unos años, ha tenido tal nivel de progreso que hoy la CNFR tiene 166 productores que han recibido ovejas Frisona, con la mayor parte de ellos instalados en Canelones –19 de las sociedades de fomento de las 100 que tiene la CNFR están trabajando con Fondos Rotatorios Ovinos–, y son ya 112 productores los del MJA, también mayoritariamente en Canelones, que están trabajando sobre todo con Frisona, aunque también lo hacen con otras razas.

"La raza Frisona tiene un por qué, es la genética que INIA utiliza en su propuesta tecnológica, una raza que tiene un conjunto de características que la hace muy atractiva para el uso por parte de productores de pequeña escala", explicó el profesional.

Ganzabal precisó que nunca se le regala nada a los productores involucrados, "se les presta un lote de 10 ovejas Frisona, de muy buena sangre, ovejas con una excelente precocidad sexual, con muy alta prolificidad, de gran habilidad materna, que cría corderos muy pesados".

El objetivo es que cada oveja de su propio peso o más en corderos en cada ciclo productivo, citó.
O sea, "una oveja que pese 50 o 60 kilos le permite al productor a fin de año vender esa cantidad de kilos de peso vivo de cordero, saliendo esa carne del establecimiento y quedando el lugar para la máquina de producir, esa es la propuesta", sintetizó.

Los productores que reciben las 10 corderas –que son muy precoces y a los seis meses están encarnerándose– tienen que devolver 12 corderas, pero en un plazo de cinco o seis años, "prácticamente ni se enteran que las están devolviendo".

Ambos sistemas, el de la CNFR y el del MJA funcionan del mismo modo "en algo que ha dado un muy buen resultado".

Otro aporte tecnológico que INIA ha brindado a estos productores está relacionado con solucionar una de las grandes limitantes que ha tenido el rubro para expandir su presencia en los diferentes sistemas productivos, especialmente los que son más afectados, por su ubicación: el problema de los depredadores.

"Estamos tratando que todos los productores tengan perros de la raza Pastor de Maremma, al menos uno, son perros de una raza procedente de Italia que han dado un excelente resultado", subrayó Ganzabal.

La presencia de ese perro es parte de un paquete tecnológico que le permite a los productores tener ovejas que garantizan una muy buena producción, con majenos que no son complicados y en predios pequeños, pero minimizando los riesgos de los ataques de perros y los robos.

Todo eso, de la mano de un conjunto de guías en aspectos sanitarios, genéticos y de alimentación –entre otros factores a considerar–, es un aporte cuya utilidad está demostrada por la creciente cantidad de pequeños productores que se vinculan sin que haya casi marcha atrás o malas experiencias.

Ganzabal dijo que "tenemos un grupo en facebook (Foro: Perros Pastores) que tiene más de 120 miembros, aunque empezamos cinco o seis para divertirnos, pero ahí todo el mundo consulta y hace aportes, suben fotos y videos", entusiasmo que evidencia que se trata de una experiencia que echó buenas raíces.


Interés


Durante la jornada ovina en INIA Las Brujas hubo un conjunto de charlas de distintos profesionales sobre tecnologías y estrategias para iniciarse en la producción ovina en pequeña escala.

Quienes no asistieron y están interesados deben consultar llamando a la Estación Experimental Wilson Ferreira Aldunate (teléfono 2367 7641).

En la jornada del viernes pasado, además del nivel de las charlas, destacó la cantidad, variedad y calidad de las consultas que los productores trasladaron a los expositores.

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