Maximiliano Nathan y Alfredo Monetti, del jazz a la milonga

Los músicos se presentan en la Sala Delmira Agustini
Por Alexander Laluz, especial para El Observador

A las diez de la mañana, un bar, mate, café, cortado, vaso con soda. Y jazz. Mejor dicho, música. Mejor aún, curiosidad musical más la inquietud y las ganas de "sacarse las ganas", de hablar de esos artefactos sonoros que movilizan memorias, expectativas, intenciones, gestos, ideas, tiempos y espacios con potencia singular (quizás con una que no tiene par en ninguna otra actividad social). Hace casi diez años que esta pasión por lo musical reunió a Maximiliano Nathan, vibrafonista y compositor, y a Alfredo Monetti, pianista y compositor, a partir de un encuentro promovido por el JazzTour.

Y la sociedad funcionó: ambos artistas participaron de numerosos proyectos puntuales, tanto en boliches como en festivales y salas de teatro, hasta que el año pasado decidieron formalizar una propuesta como dúo a partir de la exploración compositiva e interpretativa de una rica zona fronteriza entre múltiples lenguajes, y catalizando el espíritu y carácter de lo jazzístico.

Con ese plan que ha devenido estilo y marca de una identidad artística, este domingo el dúo vuelve a la Sala Delmira Agustini del Teatro Solís con el espectáculo Tecla2, en el que revisitarán composiciones propias y de otros, algunas de las cuales integrarán su primer trabajo discográfico a editarse el próximo año. "La propuesta estará concentrada en lo acústico, en un sonido natural, sin amplificación, aprovechando las cualidades de los instrumentos y la acústica de la sala", cuenta Nathan. "Y no estaremos solos", sigue Monetti. "Tenemos como invitados a Leonel Gasso, que es tremendo bandoneonista, que tiene un sonido virtuoso que conecta con el mundo del tango. Y también estará Santiago 'Coby' Acosta, un percusionista muy bueno, con mucha actividad en el medio".

El camino de la fusión

Esta formación, subrayan ambos músicos, es el punto de partida para conjugar sus historias musicales en un lenguaje personal; una suerte de amalgama en la que confluyen la íntima relación que Monetti ha tenido desde la niñez con las músicas populares de proyección folklórica y con el tango y los elementos técnicos y formales de la música culta que marcaron la historia personal de Nathan. "Es una fusión muy rica, que nos moviliza mucho", dice el joven vibrafonista. "La improvisación jazzística, así como las técnicas de notación cultas o clásicas, a partir de las que trabajamos de una forma más detallada las composiciones y los arreglos sobre el papel, y el tratamiento de giros y formas populares, nos permiten explotar tanto lo espontáneo como lo más definidos a nivel formal. Y esto también es un punto de partida para desarrollar nuestro interés por la milonga, con lo que armamos una suerte de proyecto paralelo", agrega Monetti. "En ese proyecto –continúa Nathan– queremos abordar la milonga con otras miradas y difundir creaciones milongueras contemporáneas no muy conocidas".

Como se puede apreciar en los registros de sus interpretaciones en internet, el sonido que resulta de este fluido ensamble no le rinde tributo a las constricciones de géneros o subgéneros concretos. En piezas como Milonga gris del entrerriano Carlos 'Negro' Aguirre, Abierto cerrado de Nathan o Chamarrita la prohibida de Alberto Magnone, lo jazzístico sobrevuela como elemento abstracto y no como cita, y los elementos que provienen de expresiones populares y/o tradicionales se resignifican en las tramas de un lenguaje nuevo, donde la técnica funciona como vehículo para un interesante trabajo con lo expresivo.

El show es el domingo a las 20 en la Sala Delmira Agustini del Teatro Solis. Las entradas se consiguen en Tickantel y boletería del teatro con un costo de $200.
a $200

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