Mayor venta de autos chinos presiona a mercado de repuestos

La aparición de nuevas marcas y modelos obliga a los comerciantes a ampliar el stock

La llegada masiva de los autos chinos al mercado doméstico trajo más competencia en plaza y, a la vez, generó un gran reto para las casas de repuestos del país que debieron adaptarse a una nueva realidad en el rubro. Al mismo tiempo, las ventas de piezas se han reducido en la última temporada ante el aumento de los cero kilómetro (ver recuadro).

En los últimos cuatro años las calles de Montevideo y del interior se vieron inundadas por marcas como Chery, ByD, Geely, JMC, Effa o Changhe, al presentarse al público a un costo seductor en medio de un incremento récord en la venta de automóviles cero kilómetro. En ese contexto, muchos pudieron acceder a un vehículo nuevo gracias a China, la segunda potencia mundial y país que ha vivido una estrepitosa época de expansión económica de base industrial en la última década.

El año pasado se registró una venta sin precedentes de vehículos cero kilómetro en Uruguay. Según datos de la Asociación de Concesionarios y Marcas Automotoras (Ascoma), en 2011 se comercializó un total de 51.383 unidades.

En 2008, cuando arrancó el boom de coches chinos, se vendieron 25.955 vehículos en total, lo que muestra que en tres años se duplicó el mercado doméstico. De acuerdo al Ministerio de Transporte y Obras Públicas, el parque automotor uruguayo -entre autos y camiones- está compuesto por unos 700 mil vehículos.

En este panorama de compra y venta de autos -se prevé, de todos modos, una caída para este año-, ingresaron con fuerza los fabricantes chinos. En 2011, la marca Chery fue la tercera más vendida en Uruguay con una colocación de 3.394 cero kilómetros; quedó solo por detrás de la estadounidense Chevrolet -13.033- y la alemana Volkswagen -6.212-. Esa presencia, por lo tanto, elevó la exigencia para los talleres, distribuidores e importadores, que deben colmar las expectativas respecto a la disponibilidad de repuestos.

"Se ha dado un ingreso muy importante de vehículos con características muy particulares; se trata de una buena cantidad tan accesible en valor y precio, y ya con tecnología similar a la de alta gama" que está dejando su impronta en el mercado, dijo a El Observador Antonio Vallverdú, presidente del Centro de Talleres Mecánicos de Automóviles. "Es una movida muy grande que implica adaptarse a capacidades técnicas, adaptarse a consecuencias, incluso, que puede tener la carrocería. La unidad estándar es básica en cuanto a su estructura", dijo Vallverdú.

El dirigente de los talleristas insistió en que la mayor dificultad con los vehículos chinos se concentra en las piezas a reponer. "Cuando hay una demanda importante puede traer complicaciones con los seguros, al no poder cumplirle al cliente". Recordó que así sucedió con los autos coreanos como los Lancia o Dacia, o con el ruso Lada en la década de 1990. "Tuvieron una duración bastante corta", aseveró Vallverdú, aunque aquel fenómeno se dio en otro contexto. "El concepto que se maneja ahora es que sean funcionales y urbanos", agregó.

Así como los coreanos -"que fueron un suspiro", según Vallverdú- sucedió también con los autos japoneses en la década de 1980. Los importadores de repuestos en aquel entonces debieron sortear algunas dificultades a la hora de traer los repuestos hasta que lograron armar una estructura adecuada para conseguir las piezas. Lo mismo pasa ahora, con el agregado de que hay una buena cantidad de marcas y modelos chinos en el mercado uruguayo. Alrededor de 30 marcas chinas están presentes en el país, según Ignacio Paz, gerente general de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU).

Los uruguayos empezaron a conocer de verdad los vehículos chinos en los últimos cuatro años, entre automóviles y utilitarios. En 2008 se vendieron 536 autos chinos en Uruguay, y este año, hasta setiembre, se colocaron 5.762 unidades, según la consultora Autodata. En 2011, el año récord, se comercializaron 6.532 automóviles del gigante asiático. En total, entre enero y setiembre pasados, se colocaron 8.758 vehículos.

En los últimos cuatro años, de acuerdo a Autodata, se comercializaron casi 34 mil vehículos chinos en todo el país. Desde 2011 a la actualidad representan 20% del mercado, cuando en 2008 ocupaban 14% de las ventas en Uruguay.

Varios modelos
El tener muchos modelos hace dificultoso mantener un stock completo de repuestos además de la demora que supone el traslado de las piezas. La transferencia desde China a Uruguay puede durar hasta 90 días. Algunas concesionarias optan por pagar el flete por avión asumiendo los costos del envío.

Juan Sbrocca, de Italur SA y dirigente de la Asociación de Repuesteros Automotores del Uruguay (Arrau), comentó a El Observador que si se cuenta con la información adecuada y con un buen catálogo, no debería haber problema para importar repuestos chinos. "Ellos están cada vez más adelantados, en la parte automotriz tienen un avance permanente. Saben que si no cumplen con las normas no van a poder trabajar en el corto plazo. Eso sí, como desde todos lados, te llegan cosas con menor calidad y otras con mayor calidad".

Reconoció que no hay abundancia de repuestos chinos en Uruguay en comparación a las piezas que llegan desde Brasil o frente a las marcas más tradicionales. Por el momento, de acuerdo a Sbrocca, los chinos incluso no están trayendo lo más económico. "Pero eso no va a demorar", aseguró.

La gran oportunidad
El dirigente de la Arrau hizo énfasis en comparar con la situación de hace unos años con las motos, que tenían un alto precio hasta que empezaron a llegar los birrodados chinos. "De alguna manera, esto es fenomenal. También sirve para que la gente se sienta mejor" al poder acceder a un cero kilómetro que en otra circunstancia no le era posible, dijo Sbrocca.

Los vehículos chinos vinieron a "cubrir un nicho, el de los furgoncitos", dijo Paz. "De a poco se fueron diversificando y hoy hacen cosas de alta gama (...); en la actualidad muestran una paleta de productos muy amplia", añadió. "Se introdujeron cuando el mercado crecía, por lo que las otras marcas no sacrificaron mucho sus números", aseveró Paz.

Vallverdú está de acuerdo en que los autos chinos "cubren un segmento importante de personas que tienen la posibilidad de contar con un vehículo cercano y a un buen precio". Con US$ 10 mil se puede obtener un cero kilómetro.

El futuro de estos coches dependerá de la adaptación a la realidad uruguaya, aseguró Vallverdú, como puede ser el estado de las rutas y caminos del país, y a cómo se acomoda en el futuro próximo a la competencia frente a las marcas más tradicionales como Fiat, Volkswagen, General Motors o Peugeot, "que están más adaptadas" a Uruguay. Vallverdú dijo que la vigencia de los autos chinos "dependerá del soporte tecnológico que mantengan, de sus repuestos y servicios". De esa manera, tendrán "una vida más o menos larga".

Menos venta y caída en la importación de piezas
En este contexto de adaptación a un nuevo tipo de vehículo, la venta de repuestos se retrajo ante la gran renovación de la flota uruguaya y el récord de venta de cero kilómetros el año pasado, según los consultados. En datos de la Cámara de Comercio, en el acumulado al tercer trimestre de este año la importación de piezas y autopartes cayó 55,8% respecto al año anterior. En tanto, la baja en las ventas de las casas de repuestos fue de 2,5%. "El rubro repuestos continúa mostrando un comportamiento débil, producto de una retracción en los niveles de demanda, según destacan los informantes consultados", dice el informe de la Cámara de Comercio.

En números del Instituto Uruguay XXI, las importaciones de repuestos entre enero y junio de 2012 generaron un gasto de casi US$ 65 millones, mientras que en todo 2011 la compra de piezas fue de casi US$ 137 millones.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios