"Me dio vergüenza que los gobernantes no se hayan arrimado"

El gestor de la movilización del agro dijo que el decreto que exoneró del IVA a algunos productos "es una cortina de humo"
¿Qué actividad desarrolla en la agropecuaria?
Soy productor lechero, como mis padres. El tambo de ellos está en Libertad y el mío en Rodríguez. Trabajo en los dos y remitimos a Conaprole. El mío lo armé hace menos de un año gracias al proyecto Tambo Joven. Le pusimos Gambarimasu, que en japonés significa "dar lo mejor de sí mismo", una filosofía que usan para darse fuerza y alentarse cuando tienen una adversidad como aquel tsunami. No pierden el tiempo en lamentarse, dicen "gambarimasu" y a trabajar.

¿Qué puede decir del manejo productivo en el tambo?
En los dos hay un sistema muy pastoril, buscando producir la mayor cantidad de pasto posible por hectárea, con una carga muy alta, arriba de dos vacas masa y media por hectárea. En uno hay ganado lechero cruza y en otro Holando puro. Hay muchas vacas cosechando el pasto y se usan reservas y concentrados. Creemos que el riego es una buena herramienta y estamos creciendo muy fuerte en el agua.

¿Cómo define el momento que afronta su empresa familiar?
Viene complicado, se nota claro el ajuste en los números. En mi tambo, al ser chico, llevamos los números muy al día, monitoreando todo en forma constante y la plata desaparece. Produzco 70 mil litros de leche por mes. Si el precio estuviera $ 2 por litro arriba, como llegó a estar, serían $ 140 mil más de ingreso por mes. Es muchísima plata. Hacer todo igual con $ 140 mil menos no es changa. Para peor, puede bajar $ 2 más por litro porque Venezuela no paga y la leche en el mundo sigue complicada, por eso nos rebelamos. A los $ 140 mil menos que ya tenemos se podrían sumar otros $ 140 mil, y si pasa quedamos patas para arriba. En marzo podríamos estar en $ 6 por litro. Había que hacer algo.

Así surgió la movilización del martes 20 de enero.
Sí, la realidad nos sacudió. Estoy pagando un crédito grande que saqué para armar el proyecto del tambo y estoy chocho, recontra feliz. Estar ordeñando 122 vacas en 60 hectáreas y sacar 2.500 litros de leche me tiene fascinado, pero la veo pasar, estoy pagando créditos, subsistiendo, sin una recompensa al esfuerzo.

¿Pensó que la movilización iba a lograr tanta repercusión?
No, nunca, pero vimos que muchos pensábamos igual, cansados de medidas que se han tomado y de las que no se han tomado. Por eso un eco tan grande.

Hay quienes dijeron que esta movilización se politizó.
Si hubiera tenido un trasfondo político la gente no se hubiese movilizado así. Eso se logró porque la única bandera era la uruguaya, fue un movimiento genuino de productores, por eso estoy muy caliente con lo de la politización, un disparate. Sí me dio vergüenza que los gobernantes no se hayan arrimado. Había 11 puntos para ir y dar la cara, todo el mundo acá consigue el teléfono de todo el mundo, había concentraciones a 50 kilómetros de Montevideo y nadie se arrimó. Da vergüenza y lástima que le saquen la cola a la jeringa.

¿Cómo se sale de la crisis?
Hay gente pasando mal. Dirán algunos cómo habla con tanta autoridad un guacho, de 27 años, pero para salir de la crisis de 2002 con papá vendimos vacas para pagar la UTE y salimos con 36 vacas. Nos comimos el capital y es lo que ahora le pasa a los tamberos, se endeudan o pierden capital. A veces no se pueden tomar más créditos y no queda otra. Está pasando para mantener empleados, para no endeudarse, para mantener la familia y la casa. El aumento de la tarifa de la UTE a lo mejor no es tanto lo que cambia en el bolsillo del productor, pero que pase en este momento es una tomada de pelo. Venezuela no puede pagar la leche en polvo porque es un país petrolero y bajó mucho el petróleo, pero con ese argumento de Mujica, ¿no podría ANCAP bajar los combustibles? Y aunque Venezuela pague, el problema de la competitividad no se soluciona, eso solo no arregla trabajar con números en rojo.

¿Habrá más movilizaciones?
La gente del campo precisa una sensibilidad mayor en el sector político. Esperamos respuestas y ahora. Hubo 4.000 productores en las rutas, es mucho para algo que lo arrancamos unos gurises. La gente que pasó nos entendió, con buena onda, los turistas igual. Como productores no nos gusta salir en la tele, no tenemos tiempo. No soy gremialista ni político, me da vergüenza salir a una ruta a decir basta, que no se aguanta más, pero no quedaba otra. Llevo días hablando por teléfono, deseando que pase esto para ponerme solo a laburar y no seguir cargando a mi viejo con el tambo que la verdad me entiende y me da una mano bárbara, como siempre. No vivo de las movilizaciones, por eso fue algo cortito, dos horas y a laburar.

¿Sienten que las gremiales del agro los respaldaron?
Nos acompañaron algunos gremialistas, otros no apoyaron la modalidad y otros no apoyaron de una. Cada uno sabe si quedándose en casa colabora. Fue una herramienta y no hay que descartarla. Acá cualquiera corta las rutas. Y no pedimos nada loco, queremos generar conciencia en la gente que además esto no solo es en la lechería: la agricultura se reduce, hay zonas donde no se planta porque llevar una tonelada de soja de Durazno a Nueva Palmira vale US$ 70 y se vende a US$ 280. Es inviable. Se puede hacer algo con el tema del combustible, pero claro, ¿de dónde van a aparecer los US$ 800 millones de ANCAP?

A las 48 horas de la medida el gobierno extendió la lista de los insumos exonerados del IVA.
Es una tomada de pelo. La mayoría de esos productos del decreto ya no tenían IVA. Las raciones, que son un insumo importantísimo para un tambo, así como las sales minerales y las semillas, no estaban gravadas con IVA. Mucha gente me llama y me dice: "¡qué bien lo que lograron!", pero la verdad es que esto es una cortina de humo.


Los datos del entrevistado


Nació 6 de setiembre de 1988, en Montevideo.

Es casado, con Sabrina Lapelle; tienen un hijo, Lorenzo, de 14 meses.

Es ingeniero agrónomo y productor lechero.

Le gusta disfrutar de la familia.

Es hincha de Nacional.

Acerca del autor