"Me preocupa que el FA no haya detectado a tiempo los problemas en ANCAP"

El diputado Carlos Varela advirtió que la izquierda se encuentra en un momento de "inflexión"
El coordinador de la bancada de Diputados del Frente Amplio, Carlos Varela (Frente Líber Seregni), advirtió que la coalición está en un momento "de inflexión" en el que debe "bajar la pelota al piso" para no poner en riesgo su "unidad de acción", y consideró "preocupante" que no se haya detectado las pérdidas que estaba ocasionando la gestión de ANCAP. "Eso me preocupa mucho: es paradójico que tengamos representantes políticos en todos lados y no detectemos los errores que luego se convierten en una bola de nieve con consecuencias más graves", dijo a El Observador.

A usted le tocó coordinar la bancada del Frente Amplio en un año difícil.

Fue un período particularmente complicado y tuvo toda la carga del Presupuesto que genera tensiones internas y externas. Eso lo tenía previsto. Lo que no esperaba es que se dieran cosas como que algunos compañeros no votaran artículos del Presupuesto; no esperaba algunos desencuentros con el Poder Ejecutivo como con los problemas en la votación de un miembro de la Suprema Corte.

¿Lo ocurrido con los diputados de la Liga Federal que no votaron el Presupuesto puede repetirse?

Puede repetirse. Ya pasó que compañeros no hayan votado una decisión mayoritaria siendo el Frente Amplio gobierno y también siendo oposición. Lo serio es que no se acató una decisión de bancada después de que se buscaron los caminos para que no sucediera.
Tal vez esto pueda generar antecedentes con otros compañeros que piensen que tienen la libertad de hacer valer su voto con un peso excesivo a la hora de tomar decisiones. Eso pone en riesgo la unidad de acción que es fundamental a la hora de gobernar.

¿Cree que esos legisladores deberían ser sancionados?

No tiene sentido la sanción si eso no asegura que se cumpla lo resuelto. Es un callejón sin salida. No es por el lado de la sanción sino del convencimiento que se solucionan estas cosas.
Por supuesto que si hay una violación grave de la disciplina hay que ser drástico.
En este caso no se puso en juego el Presupuesto, pero lo que pasó nos obliga a todos a bajar la pelota al piso este año para ver cómo seguimos. Estamos en momentos de inflexión que ameritan que todos dejemos de lado posiciones sectoriales y parciales y pensemos con cabeza fría.

¿Qué está pasando en el Frente Amplio?

El presidente llamó a acentuar la fraternidad y a evitar los debates estériles. Lo que está pasando es parte del debate colectivo en el que hay búsqueda de nuevos liderazgos y en donde estamos viviendo la acumulación de 11 años de gobierno con sus luces y algunas sombras.

¿De qué tipos de liderazgos habla?

Hay que recordar que, en una decisión que nuestro sector no compartió, el Frente Amplio quedó sin presidente. Se tomó una decisión muy equivocada bajo el argumento de que Mónica Xavier no podía compartir la presidencia con su gestión legislativa. Pero ahora quienes ocupan el Secretariado Ejecutivo tienen cargos de gobierno o legislativos. Lo cierto es que el Frente Amplio no puede quedar sin una dirección clara.

¿Le parece que con la conducción de Xavier las situaciones internas se hubieran resuelto diferente?

Estoy convencido de eso.

¿Qué deja el caso ANCAP como experiencia?

La fuerza política tiene que estar mucho más atenta a lo que sucede en la administración de los espacios de gestión en el gobierno. ANCAP tiene una enorme cantidad de problemas y debimos detectarlos mucho antes. Las empresas del Estado no son solo un conjunto de gerentes y cargos de carrera, sino también de cargos políticos de distintos sectores que debieron detectar en tiempo y forma las dificultades existentes. Eso me preocupa; es paradójico que tengamos representantes políticos en todos lados y no detectemos los errores que luego se convierten en una bola de nieve con consecuencias más graves. l

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