Medida de Trump que limita inmigración musulmana generó alerta mundial

El mandatario se comunicó el sábado con líderes internacionales para explicar sus nuevas políticas

Una semana después de que Donald Trump asumiera como presidente de Estados Unidos, sus anuncios para limitar drásticamente la inmigración musulmana generaron alarma a nivel internacional. El mandatario habló ayer sábado por teléfono con varios líderes mundiales, como el primer ministro japonés Shinzo Abe, con la canciller alemana Angela Merkel y con el presidente ruso Vladimir Putin.

El presidente estadounidense le ratificó en su diálogo telefónico al primer ministro japonés Abe el "férreo compromiso" de su país con la seguridad de Japón, según informó la Casa Blanca en un comunicado, en el que anunció además que el nuevo secretario de Defensa James Mattis viajará "próximamente" a ese país. Abe será recibido por Trump el 10 de febrero en Washington para avanzar en sus conversaciones.

El mandatario tenía previsto conversar también con el presidente francés François Hollande y con el primer ministro australiano Malcolm Turnbull.

Estas conversaciones dieron a Trump una oportunidad de explicar sus nuevas políticas contra refugiados e inmigrantes, que han conmocionado a gran parte del mundo, particularmente su decreto para frenar temporalmente las llegadas de refugiados e imponer controles estrictos a viajeros de siete países musulmanes.

Estas llamadas le permiten además empezar a desarrollar vínculos con estados que han sido aliados tradicionales de Estados Unidos, así como con Rusia, un país con el que Trump afirmó estar dispuesto a mejorar las relaciones durante su mandato.

"Investigaciones extremas"

El presidente Trump afirmó el sábado que su "muy estricta" ofensiva contra la inmigración musulmana esta funcionando "muy bien", en medio de una creciente resistencia a la medida, considerada discriminatoria.

La medida sobre la inmigración musulmana cumple con una de las promesas más controvertidas de la campaña, cuando Trump dijo que iba a contener la inmigración de varios países musulmanes que, según él, suponen una amenaza terrorista para Estados Unidos, y someter a los viajeros de esas naciones a "investigaciones extremas".

"Esto es muy importante", dijo el presidente el viernes en el Pentágono después de firmar la orden ejecutiva titulada "Protección de la nación contra la entrada de terroristas extranjeros en Estados Unidos".

El decreto suspende el programa estadounidense de acogida de refugiados durante al menos 120 días, mientras se concreta el futuro sistema de verificación de visas. También prohíbe la entrada a Estados Unidos de viajeros procedentes de países de mayoría musulmana -Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen- durante 90 días.

Los nuevos protocolos "aseguran que los refugiados aprobados para admisión no suponen ninguna amenaza para la seguridad y el bienestar de Estados Unidos", pero vetan específicamente a los refugiados sirios indefinidamente o hasta que el presidente decida que ya no suponen una amenaza.

Durante la jornada del sábado, las autoridades retuvieron en aeropuertos de Estados Unidos a personas musulmanas que intentaban ingresar al país.

El diario The New York Times señaló que agentes aeroportuarios empezaron el viernes por la noche a detener a viajeros, después de que se anunciara el decreto.

Durante la renovación del sistema de visas se harán algunas excepciones a personas pertenecientes a "minorías religiosas", que favorecerán principalmente a los cristianos.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se mostró esperanzado en que estas medidas sean "temporales" ya que "la necesidad de proteger a los refugiados nunca ha sido tan grande como ahora", según expresó su portavoz Stéphane Dujarric.

Por la tarde, Irán que aplicará el principio de reciprocidad a Estados Unidos tras la decisión del presidente de ese país, Donald Trump, de prohibir la entrada a los iraníes en su territorio por un periodo de tres meses.

"La República Islámica de Irán, para defender los derechos de sus ciudadanos y hasta que se solucionen todas las limitaciones insultantes de Estados Unidos contra los nacionales iraníes, aplicará el principio de reciprocidad", informó el ministerio de Exteriores en un comunicado.

A su vez, el primer ministro turco, Binali Yildirim declaró el sábado que construir muros no resolverá la crisis de los refugiados. "No podemos resolver este problema de los refugiados erigiendo muros", dijo Yildirim durante una rueda de prensa en Ankara junto a su homóloga británica, Theresa May, tras ser preguntado sobre el decreto de Trump para suspender las llegadas de refugiados e imponer fuertes controles a los viajeros procedentes de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

Recurso judicial contra el decreto

Varias asociaciones estadounidenses de defensa de los derechos civiles no tardaron en reaccionar y presentaron un recurso judicial contra el decreto. La demanda fue presentada ante un tribunal federal de Nueva York después de que dos hombres iraquíes fueran detenidos la noche del viernes en el aeropuerto JFK de Nueva York en base al decreto recién promulgado.

Uno de ellos trabajó para el gobierno estadounidense en Irak durante 10 años y el otro vino a Estados Unidos a reunirse con su esposa, que trabaja para una empresa contratista estadounidense, precisa la demanda.

El extrabajador para el gobierno, Hameed Khalid Darweesh, fue liberado poco más tarde y habló con los periodistas en el aeropuerto. Interrogado sobre qué le diría a Trump dijo que "me gusta él. Pero no lo sé. Esta es una política que no conozco. Él es un presidente. Yo soy una persona normal".


Fuente: AFP y EFE

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