Mejor cincuentón que veinteañero

Dificultades de reinsertarse en el mercado a los 50
A sus 51 años, Gerardo Márquez hace unos meses que maneja su auto al servicio de la empresa Uber y dice que se vio empujado por las circunstancias a emprender un trabajo que no hubiese imaginado hace un tiempo atrás. "Tenía una pequeña empresa y me fundí. Cuando veía que no conseguía trabajo fui a averiguar a una empresa de seguridad, pero me dijeron que tomaban hasta los 50 años, ¡y yo tengo 51! Ahora me revuelvo en esto, ¡pero está bravo quedarse sin trabajo a los 50 años en este país!", exclama y prende el señalero para doblar.

La percepción que Márquez tiene sobre la situación laboral de los llamados cincuentones parece estar muy extendida –lo reconoció el director del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), Eduardo Pereyra– pero las estadísticas oficiales sobre empleo no se condicen con esta.

El Inefop realizó un trabajo cuando el año pasado había en el país una media de desempleo de 7,1%. En ese momento, en el tramo de 50-59 años el desempleo era 3,3%, menos de la mitad de la media nacional. Mientras que la sensación bastante generalizada entre personas de mediana edad es que llegados los 50 años comienza el momento más complicado para acceder a un trabajo, los datos fríos muestran que el verdadero problema de la falta de empleo afecta a edades más tempranas. A modo de ejemplo: entre los uruguayos de 14 y 19 años, 32,8% está desempleado, 10 veces más que entre los cincuentones.
En el total de los desempleados, los que tienen entre 50 y 59 años suman el 8% y los de más de 60 años un 3%, según cifras de 2015. "La dificultad para conseguir trabajo no está avalada por la estadística, ya que por encima de los 50 años las tasas de desempleo siguen siendo bajas", dice el trabajo del Inefop.

El dato más negativo para los cincuentones en materia de empleo se da en el tiempo de búsqueda de trabajo: los desocupados de entre 50 y 59 años tardan 8,7 semanas en conseguir un nuevo empleo, una semana más que el promedio (7,6) y el plazo mayor en todos los tramos etáreos.

Un porcentaje importante de los desocupados con 50 años o más tienen muy bajo nivel educativo (ver infografía). Entre los cincuentones desocupados, 39,9% requirió condiciones especiales de búsqueda de trabajo; entre los de más de 60 años ese requerimiento se dio en el 47% de los desocupados. En promedio, tomando la totalidad de los desocupados, 39% necesitó esa ayuda especial.

Pereyra dice que hay una percepción "errónea" sobre la supuesta desventaja de los cincuentones. Para argumentarlo afirma que en los últimos años hubo algunas medidas que atendieron la situación de esa población. Por ejemplo, se aumentó de seis meses a un año el seguro de desempleo para mayores de 50 años. Además, mejoraron las herramientas para jubilarse a quienes rondan los 60 pero aún no los cumplieron.

Los trabajadores de 58 o más años de edad y con 28 o más años de servicio, que hayan estado desocupados por más de un año, pueden acceder a un subsidio especial por desempleo por dos años, es decir, hasta la fecha en que cumplen la edad para jubilarse.

Pereyra aseguró además que el Estado modificó el límite de 40 años para participar por puestos estatales, y ese tipo de barrera etárea solo se aplica para casos en que el tipo de labor requiera de personas más jóvenes.

Un dato que el estudio del Inefop no contempla, pero que Pereyra tiene claro es que, más allá del tiempo que demoran en conseguir un nuevo empleo, los cincuentones "no lo consiguen en las mismas condiciones que el que dejaron". No solo en cuestiones de salario, sino también en lo que tiene ver con otro tipo de beneficios que tenían adquiridos.

Los nuevos 30

Federico Muttoni, de la consultora de recursos humanos Advice, dice que "los 50 años son los nuevos 30, por vitalidad, conocimientos y experiencias. Es la juventud de la edad madura, ya que con el aumento de la esperanza de vida, antes una persona era mayor con 60 años, mientras que ahora los mayores tienen 75, 80 y más. A pesar de ello, 50 años de edad es como una muralla psicológica para algunas empresas", admitió el experto a El Observador.

Muttoni dice que hay "cierta discriminación en el mercado laboral hacia los mayores, aunque se trata de una con menos visibilidad" y que "esto se debe en cierta medida a que los 60 años es la edad de jubilación en Uruguay".

En su opinión hay algunos mitos sobre las personas mayores de 50 años: que producen menos, que están sobrecalificados, que son más caros, que piensan más en la jubilación que en el trabajo, que les cuesta adaptarse a una nueva cultura o que no van a poder tener el mismo ritmo que los jóvenes, entre otros.

Tocar fondo y resurgir a los 50

Andrew Oswald, profesor de economía de la Universidad de Warwick (Reino Unido), hizo una investigación según la cual la felicidad durante el ciclo de la vida tiene forma de U, lo cual grafica que la mayoría de las personas alcanzan su nivel de mayor bienestar alrededor de los 20 años, luego decae hasta los 40 y vuelve a subir. La década de los 40 expone a las personas a responsabilidades laborales, el cuidado de los hijos y de los ancianos, años signados para algunos expertos por la depresión y la ansiedad. En cambio, los 50 lucen más tranquilos, los hijos se independizaron y aparece un horizonte de menos compromisos.

Expertos de la Escuela Paulista de Medicina sostienen que es evidente que la mayoría de sus pacientes de 50 años tienen una actitud mental y vital similar a la que tenían personas de 35 hace algunas décadas. Esto se debe en parte a que con el aumento en la expectativa de vida los cincuentones ya no son los ancianos de la tribu, sino que es común que convivan con personas de 70, 80 y hasta 90 años.

Una investigación que hizo la aseguradora MetLife, entre más de 2.000 estadounidenses, estimó que la mitad de los nacidos entre 1955 y 1964 tienen a sus padres vivos.

Solo 11% ya perdió a los dos. Esto indica que cincuentones aún son los hijos y, en muchos casos, cuidan de los más ancianos. Pero el mercado también los tiene entre sus principales motores: estudios realizados en Estados Unidos demostraron que los cincuentones gastan US$ 2.000 millones anuales y figuran entre los mayores compradores de artículos de alta calidad.

La segunda adolescencia

Autora del libro La reinvención a los 50, Suzanne Braun dice que las mujeres de 50 años ya no sienten la presión de responder a expectativas que pesaban sobre ellas, tales como criar hijos y trabajar a la vez, o mantenerse en determinados estándares de belleza. Ahora se adaptan a "lo que es importante para ellas y no solo para el marido o los hijos y se sienten más responsables de su propia felicidad", dijo Braun al sitio Urgente 24


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