Mel en Okinawa

Hacksaw Ridge es la nueva película dirigida por Gibson. Se trata de un filme bélico ambientado en la Segunda Guerra
Durante los últimos tres o cuatro años, cada vez que escuchaba los rumores sobre "la próxima película de Mel Gibson" mi nivel excitación crecía. Es que luego de las maravillas fílmicas de Corazón valiente, La pasión de Cristo y Apocalypto, la siguiente apuesta solo podía mejorar.

Ante el (eventual) marchitar de los dos últimos colosos, Eastwood y Scorsese, Hollywood se ganaba por los palos a un autor contundente, con una voz estética firme y alejada del cliché yanqui, que revoleaba espadas y martillos con polleras escocesas, se acercaba a Jesús con mirada tan poética como sangrienta, y revelaba un soberbio cuento maya, lleno de aventura y violencia descarnada.

Me hice hincha de Mel, con todo los desafíos que tiene un hincha. Si atrás de la cámara había quedado alejada la cara bonita de Arma mortal, si el actor se había transformado por obra y gracia en autor de peso en el cine, de pronto hubo que comerse sapos con forma de títere, como El castor, dirigida por su amiga Jodie Foster.

Luego vinieron los escándalos familiares, los juicios millonarios, los insultos, el alcohol, los arrestos, las fotos de frente y perfil con un número a la altura del pecho. Mel se volvió mala palabra en Hollywood. Igual que a un borracho, los proyectos se caían de las manos. Los actores se le despegaban. Las "próximas" y posiblemente geniales películas de Gibson se iban , una tras otra, al inodoro.

Recordemos y ejemplifiquemos. A mediados de 2010 circuló la información de que Gibson planeaba una película sobre vikingos, hablada en vikingo y protagonizada por Leo DiCaprio. El combo sonaba a dinamita. Los ingredientes estaban a punto de caramelo y los precedentes solo aumentaban las apuestas. Pero Mel se enfureció en su casa, bebió, salió manejando por una desértica autopista en las colinas de Los Ángeles, lo paró un policía, lo multó, Mel lo insultó e hizo comentarios antisemitas, y los medios del espectáculo se hicieron una fiesta. ¿Resultado? DiCaprio se desvinculó del asunto y la nave vikinga se hundió sin siquiera ver la luz.

Dos años después, Mel volvió a la carga. Esta vez, el argumento de su nuevo proyecto se centraba otra vez en un episodio bíblico. Más exactamente en la historia de los macabeos, guerrilleros rebeldes que se enfrentaron al poder romano. Según declaraciones del propio Gibson, el filme tendría elementos del western y de la ciencia ficción. Pero a las pocas semanas de conocerse el guión, el director discutió y se peleó justamente con el guionista Joe Eszterhas (autor, entre otros, del guión de Bajos instintos). Adiós macabeos, adiós romanos, adiós western en Judea.

Hace unos días circuló la noticia de que Gibson se encuentra en Australia, el país donde comenzó su carrera como actor, en medio de la filmación de la que esta vez sí será su próxima película. Se llama Hacksaw Ridge, un filme bélico ambientado en la Segunda Guerra, basado en una historia verídica y protagonizado por un médico pacifista.

El título Hacksaw Ridge ("la cumbre de la sierra") se refiere a una cadena montañosa en la isla japonesa de Okinawa. El ejército de los Estados Unidos debió tomar estas elevaciones luego de una lucha durísima. Allí participó el médico Desmond Doss, un creyente adventista que se comprometió a servir en el ejército de su país pero nunca a portar un arma ni a matar a nadie. En el medio de esa carnicería, de ese paisaje extremo e infernal, Gibson coloca al médico que debe mantener sus creencias y a la vez cumplir con sus deberes humanos de supervivencia y compañerismo.

Recuerdo dos grandes películas ambientadas en la guerra del Pacífico: La delgada línea roja, de Terrence Malick, y Carta de Iwo Jima, de Clint Eastwood. Puestas así las cosas, no está nada fácil para Gibson, porque el listón es alto. Pero si no llegara a esa altura se le perdonará. La próxima será mejor, Mel. Es lo que tiene el hincha.

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