Melbourne, la mejor ciudad de Australia para vivir

Una de las ciudades más cool de Australia. Combina moda, arte y estilos diversos para deslumbrar a cualquier turista
Efervescente, divertida y cosmopolita, una y otra vez Melbourne es galardonada con el título de "mejor ciudad del mundo para vivir", y sin duda que le hace justicia a la condecoración. Para América de Sur Australia parece estar en las antípodas; sin embargo se trata de un destino a tomar muy en cuenta.
La mezcla de las paredes de esta ciudad decoradas de arte callejero (que en Melbourne no se considera vandalismo), con lo más trendy en cuanto a cafeterías, bares y tiendas, en contraste con los tranvías y la cantidad de construcciones de estilo victoriano, ya es un plus de esta ciudad, eterna rival de Sidney. A Melbourne la visitan foodies, amantes del deporte, estudiantes, fashionistas y viajeros de negocios, así como turistas que deciden invertir algunos días para comer delicias, ir de compras y hasta hacer playa.

El recorrido siempre tiene que comenzar por el centro para familiarizarse con la ciudad, que se adapta bien a la caminata como forma de recorrida; una de las opciones es tomar un tour a pie o hacerlo en el bus turístico (el de dos pisos, clásico de las ciudades turísticas del mundo, en el que se puede ir subiendo y bajando en los diferentes puntos de interés), o en tranvía (otro clásico en todas las fotos de Melbourne). El Southbank es el balcón que da al río Yarra y uno de los sitios más bellos e importantes, donde se congregan músicos, espectáculos callejeros, esculturas vivientes, restaurantes, bares y un excelente ambiente que mira hacia las torres altas del distrito financiero (de las pocas zonas donde hay edificios altos). Al atardecer sus bares se llenan de ejecutivos que van a hacer su after office al Southbank. Un clásico de la zona céntrica son sus laneways (callejoncitos) que dan a grandes avenidas, lugares fantásticos donde parar a tomar un café durante el día o a escuchar jazz por la noche. La vida sobre la ribera del río atrae también a amantes de galerías de arte y a los turistas y locales que se acercan a probar suerte en el casino. Navegar el río Yarra en kayak o en barco es otra opción divertida, que permite ver otra perspectiva de la ciudad. Melbourne también es una ciudad que atrae grandes eventos deportivos mundiales, como la Fórmula 1 y el Abierto de Australia de tenis.
Melbourne

Federation Square es el centro neurálgico de la ciudad, se trata de una explanada para múltiples usos en la que el turista se enfrenta a edificios muy originales. Aquí hay lugar para la cultura y el deporte, además del Australian Centre for the Moving Image, y el Ian Potter Centre, donde se pueden ver piezas de los aborígenes australianos.
La ciudad es ideal para caminarla y en ese sentido se recomiendan los tours de caminatas
Otro de los lugares a visitar es El Queen Victoria Market, donde se pueden comprar desde alimentos frescos hasta zapatos. Para alternar el bullicio de la ciudad con un poco de descanso, Los Jardines Botánicos Reales, con mucho verde y tranquilidad en medio de la ciudad, son muy recomendables. Para curiosos del cricket (un deporte de lo más exótico por estas latitudes) se puede visitar el Melbourne Cricket Ground e incluso asistir a un partido o simplemente sentarse en algún parque donde se practica. Uno de los lugares elegantes es Chapel Street, en la zona de South Yarra: hay muchas cafeterías de moda y es ideal para hacer compras. En la misma tónica se puede visitar Como House, una mansión victoriana donde se puede ver la historia de la alta sociedad, con hermosos jardines. Para los amantes del chocolate es una obligación visitar la Willy Wonka Factory, tienda, cafetería y heladería a la vez. Otra curiosidad gastronómico-histórica es el Colonial Tramcar restaurant, un tranvía donde se puede comer y aprender, recorriendo la ciudad, con ambientación de la época de la colonia.

Muy cool

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Mucho diseño y moda se encuentra en la zona de Prahran, el reino de los hipster ya no solo en Australia sino a nivel mundial. Por un lado está la elegancia de Chapel Street, con su ropa de diseñadores internacionales, y por otro los jóvenes que eligen atuendos vintage sobre la calle Greville, donde cambia el ritmo por completo, con tiendas de discos de pasta y objetos retro.

Para almorzar, los mejores lugares están en Fitzroy Street y Acland Street. Brunswick Street es 'el Soho' de Melbourne, con pubs, restaurantes étnicos de moda y clubs para bailar. Aquí hay movimiento todo el día y toda la noche y se pueden encontrar tanto tiendas de artículos usados como ropa de grandes marcas, galerías de arte, pubs de estilo retro y un gran etcétera. En setiembre y octubre se realiza el festival Melbourne Fringe y se puede ver desde comedia musical hasta circos.
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Para la noche y en verano, los techos de Melbourne cobran vida y toda la actividad de bares y restaurantes se multiplica hacia arriba. Música en vivo y diferentes ambientaciones bajo las estrellas: esto es lo más top en los meses de calor (incluso ya hay opciones para el resto del año, bajo techo). La oferta de los tejados incluye cine, tanto clásicos como estrenos, entre noviembre y marzo. Entre diciembre y enero se celebra el festival Happy Mondays, también en los techos de Melbourne.

En el distrito teatral de Melbourne también se puede tomar algo antes de entrar a la función. Los hoteles son otra opción gastronómica de tejados.

Playa y viñedos

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No está nada mal salir un poco de la ciudad para llegar a la playa St. Kilda, a la que se puede viajar en tranvía. En este balneario hay que disfrutar de su rambla repleta de bares, tiendas, teatros y el Luna Park, un parque de diversiones que fue inaugurado en 1912 y todavía se conserva, ideal para nostálgicos de los antiguos parques de los que ya quedan pocos en el mundo. Es gratis y se puede pasar un rato divertido.

Al final de la playa hay un muelle; es ahí donde cada noche entre octubre y abril llegan cientos de pingüinos. El ingreso al muelle es libre, y siempre hay voluntarios que ofrecen información sobre estos populares animales. A unos pocos kilómetros de St. Kilda se encuentra la playa Brighton, famosa por sus casitas de madera de colores. Cada una, sobre la arena, está decorada con un motivo diferente a todo color. Son 82 casitas alineadas de manera perfecta en la costa de Brighton y configuran, sin duda, el rasgo más característico de esta playa.

Otra opción es alquilar un coche y manejar hasta la península de Mornington, un lugar con unas vistas maravillosas de viñedos, olivares y mar. El pueblo de Sorrento ofrece una hermosa costa, con buena infraestructura hotelera y gastronómica. En el área se encuentra Portsea, el balneario de los "ricos y famosos" de Melbourne. En Flinders también hay playas y es un lugar donde se practica surf. También en la zona se encuentra el Parque Nacional de la Península de Mornington.

Paseo

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Una caminata imperdible es la que se puede hacer al costado del río Yarra, donde hay dos íconos de la ciudad: la estatua Ophelia, inspirada en el personaje de Hamlet, y el puente Seafarers (gente de mar).

Queen Victoria Market

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Una opción para ir de compras es el mercado de la Reina Victoria, el más típico de Melbourne, que data del siglo XIX y donde se pueden adquirir artículos típicos de Australia.