Menos de un tercio de convenios aplicó correctivos por inflación

El correctivo a 18 meses fue de 0,3% y lo recibieron solo sectores "en problemas"
Los correctivos por inflación fueron el centro de los reclamos sindicales desde que comenzó la sexta ronda de negociación salarial a mediados de 2015, luego que el gobierno planteara en los lineamientos un nuevo modelo de aumentos nominales. En un escenario marcado por la incertidumbre sobre el comportamiento futuro de la economía, el Ejecutivo estableció pautas que planteaban como objetivo moderar la suba de salarios y preservar la mayor cantidad de empleo.

Así, el gobierno estipuló que los sindicatos y empresas se autoclasificaran como sectores "en problemas", "intermedios o "dinámicos", y definió en función de ello ajustes nominales decrecientes para cada uno calificación. Además, estableció que en los convenios se aplicara un ajuste salarial adicional como correctivo si la inflación observada superaba el porcentaje de ajuste nominal pactado. Eso se pagaría al final del segundo año y nuevamente al final del tercer año.

Todo eso en medio de presiones inflacionarias crecientes que no ayudaban en nada al clima de la negociación. Por eso, el discurso del PIT-CNT tenía como eje que los correctivos se gatillaran de forma anual, para evitar pérdida de poder adquisitivo durante la vigencia de los acuerdos. Con el paso de los meses, los escasos avances llevaron a que las pautas fueran ganando flexibilidad. Así, el gobierno se mantuvo firme en no aceptar correctivos anuales, pero sí convalidó que el grueso de los que sellaran acuerdos en esa primera etapa lo hicieran con correctivos por inflación a 18 meses. Ese plazo se cumplió en diciembre pasado para los convenios vigentes a partir de julio de 2015. Y el paso del tiempo no dejó tan mal parado al Ministerio de Economía (MEF).

La inflación acumulada de los últimos 18 meses a diciembre (12%) determinó que los correctivos fueran mínimos para los sectores que se autoclasificaron como "en problemas" (18 de 55). En ese período el aumento salarial fue de 11,7%, por lo que el pago de correctivo en enero fue solo de 0,3%.

Aquí están incluidos algunos subgrupos de la industria metalúrgica, por ejemplo. Durante casi la totalidad de los últimos 12 meses, la evolución del salario nominal para ese grupo estuvo por debajo de la evolución de la inflación y cuando recuperó algo de terreno fue al momento de los ajustes semestrales.

El correctivo no fue necesario para los sectores que se autoclasificaron como "medios" (23 mesas) y que ajustaron sus salarios 12,8%. Aunque también hubo momentos, como en el segundo semestre de vigencia de los convenios donde la evolución del salario nominal fue superado por la inflación. Tampoco tuvo que aplicarse el correctivo en los sectores que se autoclasificaron como "dinámicos" (13) y que ajustaron 15,2% en el período de referencia. En este último está comprendida la industria de la bebida, por ejemplo.

Durante 2016 resultó clave que en el segundo semestre la inflación se encaminara a niveles más moderados que los observados en el arranque de ese año, luego que los precios se aceleraran por encima del umbral psicológico de los dos dígitos hasta un pico de 11% en mayo. Para eso fueron de suma ayuda el debilitamiento del dólar a nivel local, la caída de la demanda y los bajos valores internacionales del petróleo que, si bien no motivaron bajas de combustibles garantizaron estabilidad. En la primer parte de la ronda también se dio el caso de sectores que cerraron acuerdos bipartitos sin participación del Poder Ejecutivo, a 12 meses de plazo y con correctivo anual, como fue el caso de la banca privada que lo renovó el año pasado.

Lo que se viene

Hay otros dos grupos de convenios que tienen el correctivo por inflación marcado para julio de este año, en caso de ser necesario. El primero incluye a unos 30 convenios colectivos que vencieron en diciembre de 2015 y que negociaron en la primer semestre de 2016, todavía con correctivos a 18 meses.

El segundo abarca a alrededor de 100 convenios que vencieron en junio de 2016, pero en los que se estableció que el correctivo por inflación pasada se pague de forma anual, si se constata pérdida de salario en ese tiempo. Eso porque en noviembre pasado el PIT-CNT torció el brazo del gobierno y logró flexibilizar totalmente la pauta. Aquí están incluidos sectores como supermercados, rurales y construcción, por ejemplo.

El PIT-CNT entiende que el correctivo anual es el mejor seguro con que los convenios salariales pueden contar para salvaguardar el poder de compra del salario ante el riesgo de un rebrote inflacionario. La central sindical también consiguió en agosto pasado que el gobierno dejara incambiado los porcentajes de ajustes nominales de 2015 para los grupos que negociaban en el segundo semestre de 2016. Eso implicó ajustes de entre 1 punto y 1,5 puntos porcentuales por arriba de los porcentajes que estaban previstos inicialmente, según la clasificación de cada sector. Al día de hoy las previsiones esperan una leve desaceleración de la inflación para el primer semestre del año, pero se advierte una aceleración hasta 9% en el horizonte de 24 meses, según la mediana de los expertos que participó de la encuesta de El Observador en enero.

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