Mercosur, una tragicomedia en varios actos

Los cancilleres de los socios fundadores del Mercosur se reunieron en Buenos Aires y la canciller venezolana esperó en una sala.
La secuencia no demora un segundo en exponer el nudo dramático: una alta representante diplomática hará lo imposible por sortear los obstáculos para entrar a un edificio donde se desarrolla una reunión que afecta a sus intereses.

Por eso el video que subieron al canal de prensa de la embajada de Venezuela en Argentina comienza con la protagonista estelar, Delcy Rodríguez, en primer plano discutiendo con un funcionario de la cancillería argentina en la puerta del Palacio San Martín.

"¿Golpista? Lo estás diciendo tú. Nosotros no damos golpes. En Brasil dieron un golpe, en Paraguay dieron golpe y tú estás dando un golpe acá", dice la canciller venezolana con una extraña mezcla de fastidio y tranquilidad. Con un tímido "puede ser" responde el funcionario de bigotes y lentes quien ahora se pone nervioso ante los movimientos de la ministra y sus colaboradores.

"Bueno, por favor, que yo voy a pasar", resuelve Rodríguez. "No, no puede", le contesta el argentino. "Permiso por favor", dice Rodríguez mientras que se dan forcejeos mínimos. Intentan sin éxito detener a la canciller antes que llegue al interior del edificio. Ella avanza con seguridad mientras que se escucha una voz que en un español porteño critica la actitud de los funcionarios argentinos de no dejar pasar a la ministra. "Vicepresidente la Comisión de Asuntos Exteriores, avergonzado por la actitud de esta cancillería que no tiene el decoro de permitir el ingreso", dice el hombre mientras que integrantes de la delegación venezolana piden por los "derechos de la mujer". "Es una dama", se quejan.

En la puerta de ingreso hacen un último intento: "no puede ingresa". Pero ya no hay caso. El plano secuencia continúa con Rodríguez dentro de una sala en donde hay banderas y lugares previstos para todos los socios del bloque, incluso Bolivia que está en proceso de adhesión, menos Venezuela.
"Mira no hay banderas. Queremos una bandera. ¡Protocolo, por favor!", pide uno de los colaboradores de la canciller quien minutos antes le había preguntado a la ministra cómo estaba tras la violencia del ingreso.

El video termina ahí, con el ingreso del canciller boliviano, David Choquehuanca a la misma sala. En ese momento, Rodríguez se sacó una foto con su par de Bolivia que publicó en Twitter. "Ya estamos en la reunión de MERCOSUR esperando por los cancilleres de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay!". A eso le siguió una foto de la sala vacía con todas las banderas menos la de Venezuela. "Los cancilleres de la Triple Alianza confabulados contra Venezuela y el MERCOSUR se niegan al diálogo con Bolivia y Venezuela", escribió Rodríguez.

Difícilmente se podrá alegar que el Mercosur no tiene gancho. Aunque todavía no está claro si es drama o comedia. O quizás incorporó el talento para pasar de un género a otro de manera casual.

A puertas cerradas

Mientras que Rodríguez sacaba la foto, en otro habitación de ese edificio los cuatro cancilleres de los socios fundadores del Mercosur tenían una reunión a puertas cerradas. El encuentro también quedó inmortalizado en una imagen que el canciller de Brasil, José Serra, hizo sacar y publicó en su Twitter con esta leyenda: "Estoy reunido con los cancilleres de Argentina, Paraguay y Uruguay, en Buenos Aires, para la XI reunión extraordinaria del Consejo del Mercosur".

El encuentro de los cuatro en solitario confirmaba el predominio de la posición de Argentina, Brasil y Paraguay respecto al alcance de la "suspensión" de Venezuela por incumplir con el integración de la normativa mercosuriana a su ordenamiento interno. Los gobiernos de esos tres países interpretan que el gobierno de Nicolás Maduro se quedó sin voz y sin voto en la organización regional. Y por ese motivo es que le imposibilitaron asistir al Consejo del Mercado Común en Buenos Aires.

La otra consecuencia directa de esa reunión en la que no participó Venezuela es la asunción por parte de Argentina de la presidencia pro témpore del bloque. De esta manera, el Mercosur volvió a tener una voz cantante luego de seis meses en los que solo Uruguay reconocía la presidencia de Venezuela y se sucedían las "reuniones informales" de un colegiado cuya legitimidad era al menos dudosa.

Sin embargo, la canciller venezolana manifestó que su país seguirá ejerciendo el liderazgo del bloque "hasta que se den las condiciones para el traspaso". En las calles de la capital argentina, Rodríguez defendió "la integridad del Mercosur" y anunció que se metería por una ventana si fuera necesario.

Rodríguez no entró por la ventana, sino entre empujones por la puerta. Pero la sala estaba vacía y apenas se tuvo que conformar con un breve diálogo con su par argentina, Susana Malcorra. En ese contexto y en ese clima político hoy se pondrá en marcha en Montevideo el mecanismo de solución de controversias del Mercosur a pedido de Venezuela. Lo primero que tendrán que resolver es cuál es la controversia que, por estas horas, parecen demasiadas.

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