Messi: "Firmaba porque confío en mi papá, no pensé que me iba a engañar"

El futbolista declaró por presunta evasión de 4,16 millones de euros en derechos de imagen le gritaron "ladronzuelo" y que vaya a jugar a Panamá
El futbolista argentino del Barcelona, Lionel Messi, compareció este jueves ante el tribunal en Barcelona para declarar en su juicio por presunto fraude fiscal, pocos días antes del debut de la albiceleste en la Copa América.

El quíntuple ganador del Balón de Oro de 28 años llegó a las 10.16 horas locales al tribunal con su padre Jorge Horacio, también acusado, y su hermano Rodrigo, para responder por la presunta evasión de 4,16 millones de euros en derechos de imagen.

Cuestionado por la fiscal acerca de tantos contratos firmados sin mirar el jugador le respondió: "firmaba porque confío en mi papá, en ningún momento pensé que me iba a engañar a mí, lo hacía porque él lo decía. No sé nada de ese tema y nunca me interesé", según recoje el portal El Mundo.

Con respecto a los contratos de imagen con patrocinadores, Messi dijo que sabía que se acordaban y que el hacía los anuncios y fotos. "Pero no sé por donde entraba el dinero o a dónde iba, no tenía ni idea".

La estrella del Barcelona, con barba y vestido de traje oscuro, camisa blanca y corbata negra, era esperado en las puertas del tribunal por decenas de periodistas y curiosos.

"Ladronzuelo", "vete a jugar a Panamá" le gritaron algunos, aunque la mayoría lo aclamaron.

"Si ha defraudado, lo tienen que condenar por muy ídolo y Balón de Oro que sea", dijo a la AFP Jose Seco de Herrero. "Esos son 4 millones de euros menos para poder pagar hospitales, escuelas, bomberos, carreteras", expresó este joven de 25 años.

"Por supuesto que no me parece bien que lo haya hecho, pero la afición no dejará de apoyarlo", señaló de su lado Andrés López, un jubilado de 70 años.

El proceso comenzó pocos minutos después, con la intervención de expertos del fisco mientras Messi, sentado junto a su padre, contemplaba distraído la sala y jugueteaba con las manos en su espalda.

La investigación judicial, iniciada en junio de 2013, no parece albergar dudas sobre los hechos. En 2005, la familia de un Messi todavía adolescente, aconsejada por su exasesor Rodolfo Schinocca, fundó una sociedad en Belice para ingresar allí los derechos de imagen del futbolista.

La joven promesa, que con 13 años se trasladó a Barcelona para unirse a la cantera azulgrana, ya apuntaba alto. El 1 de mayo de 2005 se convertía en su momento en el jugador más joven de la historia del club en marcar un gol en Liga, con 17 años, 10 meses y 7 días.

Dos años después, la familia rompió relaciones con Schinocca, a quien acusaron de estafarlos, y reemplazaron la sociedad de Belice por otra en Uruguay, donde siguió percibiendo sus derechos de imagen sin tributar a la hacienda española.

Messi "no tomaba ninguna decisión"

El fiscal estima que el jugador habría evadido 4,16 millones de euros de contratos firmados con Danone, Adidas, Pepsi o Procter&Gamble entre 2007 y 2009. El dinero se ingresaba en otras dos sociedades de la trama en Suiza y Reino Unido y de allí se dirigía a las sociedades offshore.

Para Antonio Bergillos, inspector fiscal citado este jueves por la acusación, la cesión de estos derechos "era una simulación absoluta" realizada "con una finalidad de ocultación y defraudación".

Sin discutir los hechos, sus abogados denuncian la presión de la agencia tributaria española, que realizó 21 inspecciones sobre el jugador, y tratan de desvincularlo de la gestión de su riqueza.

Sin discutir los hechos, sus abogados denuncian la presión de la agencia tributaria española, que realizó 21 inspecciones sobre el jugador, y tratan de desvincularlo de la gestión de su riqueza.

"El interlocutor siempre fue Jorge Messi, o a veces Rodrigo", dijo Iñigo de Loyola Juárez, un ex asesor tributario de Messi citado a declarar el miércoles. "Enviábamos los documentos a Jorge para que se los pasara a su hijo y los firmara", añadió.

De hecho, tanto él como su hermano, convocados por la fiscalía, aseguraron que apenas tenían contacto con Messi y no le informaban directamente sobre sus gestiones. "No tomaba ninguna decisión", afirmó Ángel Juárez.

La fiscal, que en 2013 se querelló contra el futbolista, aceptó esta versión y pide únicamente condena contra su padre, a quien atribuye "un papel decisorio y decisivo" en el "mecanismo defraudatorio".

El futbolista, uno de los cuatro deportistas más ricos según Forbes, ya devolvió unos cinco millones de euros al fisco correspondientes a su presunta evasión y los intereses. Aun así, él y su padre se arriesgan a una multa equivalente al fraude y 22 meses y medio de prisión.

Si fueran condenados, difícilmente serían encarcelados porque en España las penas inferiores a dos años no suelen aplicarse si no existen antecedentes judiciales.

Fuente: AFP

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