Mevir suspendió beneficio al buen pagador para mejorar su cobertura

El contexto cambió, cayó la morosidad e incide "una cuestión de equidad"

La suspensión del beneficio al buen pagador "forma parte de un conjunto de decisiones que tienen como finalidad completar la cobertura de atención que históricamente ha logrado Mevir, atendiendo a la población más pobre y vulnerada que habita el medio rural", explicó a El Observador Cecilia Bianco, presidenta de la institución, quien precisó además que esta "no es una medida aislada".


Añadió que esta revisión "es también una cuestión de equidad", sobre lo cual comentó que el mencionado beneficio "alcanza a menos de 15% de los participantes de programas de Mevir, ya que no contempla a los participantes de las pequeñas localidades, que son la inmensa mayoría –actualmente unos 23 mil– y que incluye trabajadores, asalariados rurales, peones zafrales, tractoristas, alambradores y familias de bajos recursos del medio rural".


El beneficio al buen pagador, dijo, fue creado en el contexto de la crisis de 2002 con la finalidad de evitar el aumento del endeudamiento y disminuir la morosidad de los beneficiarios de viviendas y construcciones productivas como galpones y salas de ordeñe, entre otras, en la zona rural dispersa. "Fue una medida extraordinaria. Implica un segundo beneficio que se agrega al subsidio que ya tienen estas familias, que en promedio es de 70% del costo de la vivienda", indicó, recordando que además "no se cobran intereses".


Afortunadamente, reflexionó, "las razones que justificaron la aplicación del beneficio han cambiado. Y también se ha revertido los indicadores de morosidad".


El porcentaje de morosidad en Mevir descendió de 25% en 2002 a 10% en la actualidad.


En diciembre del año 2002 el porcentaje de morosos alcanzó el 25% de los deudores de Unidades Productivas (UP) y corresponde al máximo valor registrado históricamente. A partir de 2008 este valor descendió hasta situarse en el entorno de 10%, lo que se ha mantenido estable hasta la fecha.


El beneficio del buen pagador es un premio otorgado exclusivamente a los beneficiarios de UP, quienes al pagar 36 cuotas consecutivas de su deuda en tiempo y forma reciben una gracia extra equivalente a 12 cuotas, que se descuenta del saldo final de la deuda. "Por lo tanto, en una situación de pago en fecha de todas las cuotas pactadas se podría alcanzar un beneficio extra del 25% más, descuento que se aplica sobre el monto de la deuda ya subsidiada", detalló.


Este beneficio se mantendrá hasta el 15 de diciembre de 2016, "quiere decir que si la condición que se establecía para obtener el mismo –pagar 36 cuotas en plazo– se verifica antes de esa fecha se aplicará y obviamente se mantendrán los años que hasta ahora los participantes hayan obtenido por pagos en fecha, los que ya han sido descontados de su saldo deudor al final del período de pago".


Bianco señaló, finalmente, que las metas de Mevir para el actual quinquenio "se pueden resumir como la adaptación de la organización para atender eficaz y eficientemente las señales que provienen del campo y sobre todo facilitar la inclusión de las familias más pobres y vulneradas en sus derechos".


Se aspira a alcanzar la meta de concretar 8.000 nuevas soluciones habitacionales, las que incluyen vivienda nueva, reparaciones y ampliaciones de viviendas, conexión a energía eléctrica, saneamiento y abastecimiento de agua potable en zonas rurales y mejoras en infraestructura productiva.


Para el cumplimiento de ese objetivo se han tomado decisiones que han repercutido en la atención a mayor cantidad de familias con terrenos propios, postulación de más cantidad de familias, mayor prioridad a familias monoparentales, más atención a familias con integrantes con problemas de salud, priorización de familias numerosas y de familias que están viviendo en las peores condiciones habitacionales y en la atención de familias con los menores ingresos, destacó.


Van 3.800 unidades productivas


Las primeras experiencias en las soluciones Unidad Productiva (UP) comenzaron a concretarse a principios de la década de 1990, a impulsos de un programa de cooperación con la Unión Europea. Esta línea de trabajo se profundizó a partir de 2005, habiéndose entregado a la fecha unas 3.800 UP. Más de 70% fueron construidas durante los últimos 11 años.



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