MGAP recibe 150 denuncias al año por malas aplicaciones

La multa para quien no cumpla la ley varía entre 20 UR y 2.000 UR
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca recibe unas 150 denuncias al año por malas aplicaciones de agroquímicos, pero no en todos los casos se comprueba una infracción. "Operamos de forma muy ágil, vamos al lugar al día siguiente a la denuncia, pero aunque tenemos toda la capacidad analítica para constatar la presencia de productos como glifosato en los cultivos y en el agua, en algunos casos eso se comprueba y en otros no", dijo a El Observador el director de Servicios Agrícolas del MGAP, Federico Montes.

La multa para quien no cumpla la ley varía entre 20 UR y 2.000 UR, dependiendo de la gravedad y si es la primera vez o no que comete la infracción.

La senadora nacionalista Carol Aviaga anunció que comenzará a juntar firmas para intimar al MSP a que realice análisis de sangre y orina gratuitos para comprobar si las personas que viven en zonas agrícolas tienen o no glifosato en su organismo, informó este lunes El País.

Montes indicó que a Uruguay no ingresa cualquier tipo de producto, debe registrarse previamente y presentarse los trabajos científicos correspondientes.

Destacó además la importancia de los cursos que dicta el MGAP para el uso seguro de agroquímicos. En promedio se capacita a 700 personas por año, algo que subrayó como un gran esfuerzo de Servicios Agrícolas, que se complementa con los cursos que dicta la Dirección General de la Granja.

El objetivo es explicarle a los operarios las normativas vigentes en Uruguay, que impiden aplicar a menos de 300 metros de un centro poblado o de una escuela rural, además de precauciones por los cursos de agua.

También es importante que el trabajador tome precauciones, utilice guantes y demás equipos de seguridad; sepa qué hacer con los envases después de usar el contenido, haga un triple lavado, perforado y enviarlo a un punto de recepción del programa Campo Limpio.

El MGAP también cuenta con un registro de aplicadores, aéreos y terrestres. Esos aplicadores reciben cursos especiales, y tienen un contacto fluido con el MGAP. "Venimos trazando una cantidad de programas de trabajo para minimizar cualquier error que pueda existir en una aplicación", remarcó Montes.

También se está trabajando en el control satelital de las aplicaciones terrestres. "Estamos en un proceso de ajuste de los equipos. Nuestro objetivo es ponerlos a funcionar, con prioridad en áreas sensibles, como la cuenca del río Santa Lucía", indicó.

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