"Mi hijo era dueño de una empresa constructora sin saberlo"

Asentamiento Servando Gómez fue uno de los principales lugares donde vecinos fueron afiliados a mutualistas o registrados en empresas fantasma como parte de la estafa al Fonasa
Parecían empresarios. Llegaban en auto, bien vestidos, con sus computadoras y carpetas, y se paraban junto a un tanque a ofrecer a los vecinos del asentamiento Servando Gómez que se afiliaran a mutualistas. Lo único que necesitaban era la cédula, y por hacer el cambio le pagaban a cada persona $500, contaron varios vecinos que fueron afiliados como parte de la estafa al Fondo Nacional de Salud (Fonasa). Así, por necesidad o desconocimiento, casi todo el barrio entró en el engaño y muchos se enteraron de que figuraban en empresas o como afiliados cuando la Policía se presentó a buscarlos para que declararan ante la Justicia.

Ese fue uno de los principales lugares donde se generó la estafa al Fonasa con afiliaciones falsas y una de las razones por las que la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) decidió ayer martes realizar afiliaciones gratis.

"Están asociando para Salud Pública, avisale a los demás, a los que sepas que se hayan asociado a la mutualista", gritó una vecina.

"Ahí todos", le contestó Daiana, que se enteró de que era socia del Círculo Católico cuando le llegó la citación judicial para declarar por el caso de estafa, por el que la jueza Julia Staricco procesó a 13 personas.

Ella, su esposo, su hermano.Nombra también a varias vecinas y señala sus casas, todos se vieron envueltos en las afiliaciones falsas. "Venían y te decían que estaban asociando, te pedían la cédula, te daban $500 por cambiarte de sociedad y ya te metían", contó Daiana a El Observador. En su caso, si bien en el momento le dijeron que no podían hacer el trámite porque su esposo estaba trabajando, se quedaron con sus datos y de todas maneras la asociaron a la mutualista.

"Venían y te decían que estaban asociando, te pedían la cédula, te daban $500 por cambiarte de sociedad y ya te metían".

Les decían que la atención pediátrica era buena, traban de convencerlos con la cercanía de los lugares de atención. Les decían que no importaba si no tenían trabajo porque al mes los borraban y podían seguir atendiéndose en ASSE. Pero eso no sucedió y desde hace un par de meses, varios quedaron sin cobertura médica.

La policía los fue a buscar de a grupos para llevarlos a declarar. Solo de ese barrio fueron como 40, aseguró Daiana. En el juzgado le dijeron que figuraba su nombre con distintas direcciones, y en puestos de trabajo que no tenía. Lo mismo le sucedió a varios en el asentamiento. "Si caminás por el barrio y preguntás quiénes estaban a afiliados a esto te van a decir unos cuantos", dijo.

José, otro vecino, relató que su hijo fue uno de los que aceptó el pago y terminó involucrado en una de las empresas fantasma. "Era dueño de una empresa constructora sin saberlo", contó a El Observador.

Las afiliaciones falsas las realizaron allí en noviembre de 2016. Ernestina, otra de las vecinas de Servando Gómez dijo a El Observador , que quien hacái las afiliaciones era un hombre. "Tuve que ir a reconocerlo ( al juzgado), nosotros no sabíamos nada que era una estafa. Todavía se reía el loco", relató.

Ella fue una de las que aceptó los $500 por afiliarse, pero luego quedó sin cobertura de Salud. Ayer en la mañana se había acercado al local de la expoliclínica barrial para afiliarse a ASSE.

"¿Cómo vamos a saber que era una estafa?", se preguntó. Aseguró sin embargo que quienes afiliaban les pedían no contar que les habían pagado, en caso de que alguien preguntara. Algunos entonces empezaron a sospechar, pero "una vez que tenés la plata en tu mano ni la pensás", señaló Ernestina.

"Estafador, estafador", le gritaba en broma un joven a otro que se disponía a afiliarse a Salud Pública. En la mañana de ayer los funcionarios de ASSE realizaron al menos 56 afiliaciones. Si bien aseguraron que ese servicio estaba definido previamente a que la estafa saliera a la luz, reconocieron que ese fue uno de los motivos de la actividad.

Gustavo Vázquez, adjunto del director de ASSE en representación de los trabajadores, se acercó también al lugar a dialogar con los vecinos sobre la instalación de un móvil asistencial en el barrio una vez por semana. Las autoridades de ASSE trabajan en esa posibilidad desde hace algún tiempo, dijo Vázquez, pero en el medio se cruzó la estafa.

Si bien no es el motivo principal, la presencia permanente de ASSE , reconoció, "va a ayudar a que esas cosas (por la estafa) pasen menos". La solución dijo sin embargo, pasa por los mayores controles sobre las afiliaciones.

En ese barrio, ubicado al final del camino Servando Gómez, un 50% de las personas ya estaba afiliada a ASSE o en algún momento se atendió en alguna policlínica. Otros, no sabían o figuraban como usuarios en otros prestadores de salud, dijo. Las estafas son históricas, explicó Vázquez, y en esos lugares "la gente que se afilia a las mutualistas no va, no se atiende, lo hace porque le pagan".

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