Michel Temer recibe su primer golpe tras once días de gobierno

La filtración de un audio dejó a un ministro en el ojo de la tormenta, por lo que se apartó de su cargo
Michel Temer lleva poco más de diez días en el gobierno brasileño y ya debe lamentar la caída de un hombre sobre el cuál había apostado a su éxito en un puesto clave: Romero Jucá, ministro de Planificación, decidió apartarse temporalmente de su cargo luego que se difundiera una conversación en la que catalogaba a la presidencia de Temer como un "pacto nacional", que podría poner freno a las investigaciones sobre el fraude a Petrobras en el cual se encuentra implicado.

Romero Jucá e Sérgio Machado


En una grabación registrada en marzo y divulgada ayer por el diario Folha de S. Paulo, Jucá mantiene una conversación con el expresidente de la estatal Transpetro Sergio Machado, también sospechoso de participar en la red de corrupción de Petrobras, investigada por la Operación Lava Jato. En ella, Jucá sugiere, todavía como senador, que un cambio en el gobierno y la llegada al poder de Temer podrían propiciar la creación de un "pacto nacional" que "delimitase" las investigaciones sobre ese escándalo. La primera reacción pública del ministro al enterarse de la noticia fue de reconocer que la conversación existió, pero que fue "sacada de contexto", a la vez que rechazó la posibilidad de dimitir.

Sin embargo, el asunto aumentó rápidamente su escala a nivel nacional e internacional y, sumado a la presión de correligionarios del Partido por el Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), resultaron en una dimisión, que el ministro catalogó como "licencia".

"A partir de mañana (martes) estoy de licencia. No quiero que ninguna manipulación malintencionada pueda comprometer al gobierno", anunció ayer Jucá. "Mi gesto demuestra que somos transparentes. Espero la manifestación del Ministerio Público porque sé que no hice nada erróneo. Nada mejor que una manifestación de un organismo libre" declaró.

Mientras dure esta "licencia", Jucá será sustituido por Dyogo Henrique de Olivera, secretario ejecutivo de la oficina de Planeamiento. "Podría quedarme, el presidente me dio un voto de confianza, pero no quiero que haya ninguna duda sobre el gobierno y sobre mi reputación", anunció Jucá.

Tras la filtración, el ambiente de Brasilia se crispó, algo que Michel Temer pudo comprobar de primera mano. Durante la mañana de ayer, mientras se dirigía a Senado para reunirse con el jefe del Senado, pequeños grupos de manifestantes lo recibieron al grito de "golpista", mientras otros gritaron también "Fuera Jucá", quien participó en esa reunión junto a los otros ministros del área económica.
El polémico audio también envalentonó al alicaído entorno de Dilma Rousseff, ya que Ricardo Berzoini, quien hasta hace diez días era ministro de la Secretaría en el Gobierno, declaró que esa grabación "demuestra la verdadera razón del golpe practicado contra la democracia y contra el mandato legítimo de Rousseff".

Político camaleónico

El senador Romero Jucá es reconocido en Brasil por ser haber conseguido, de una forma u otra, adaptarse a todos los gobiernos brasileños desde 1995. Economista y representante del estado de Roraima, es desde hace más de veinte años el portavoz del gobierno en el senado. Sin embargo, no tuvo problemas para cambiar de partido para permanecer en su cargo cuando Lula sucedió a Henrique Cardoso, de quien era el mayor opositor, ni cuando Temer sucedió a Rousseff tras la decisión de suspenderla temporalmente.

A Jucá se le considera uno de los principales representantes del PMDB, la mayor fuerza política del país y de la que es Temer, el actual presidente en ejercicio.

Asimismo, en todos los gobiernos por los que ha pasado, Jucá sido salpicado por escándalos de corrupción pero hasta ahora no ha sido condenado por nada y la mayoría de los casos han sido archivados.

Además de estar implicado en el esquema del fraude a Petrobras, Jucá fue acusado de beneficiarse de una red que ofrecía sobornos a cambio de la aprobación de decretos de interés de los fabricantes de automotores y de otra que remuneró a políticos que intercedieron en contratos para la construcción de la central nuclear de Angra 3.

Sin embargo, las acusaciones de corrupción en su contra se remontan mucho tiempo atrás. En la década de los 80, por ejemplo, fue acusado de recibir sobornos por permitir la explotación de madera en reservas indígenas.

En el gobierno de Collor fue acusado de desviar recursos destinados a proyectos sociales en Roraima; en el de Cardoso fue acusado de compra de votos y de recibir donaciones ilegales; y en el de Lula, de quien fue ministro de Previsión Social, también tuvo que separarse del cargo tras haber sido acusado de ofrecer una hacienda inexistente como garantía de un préstamo con un banco público.

En la actualidad, Jucá fue uno de los principales propulsores del juicio político que destituyó temporalmente a Rousseff.


Fuente: Agencias

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