Mirar el mundo por un ojo solo

Disculpas por lo autorreferencial de la columna. A partir de lo sucedido el último Sábado Sarandi, surgen algunas reflexiones sobre cómo interactuamos con asuntos que nos son más o menos ajenos.

Por Jaime Clara Un programa de radio, de tipo cultural e informativo, como el que hace quince temporadas realizo en Radio Sarandi, Sábado Sarandi, pretende ser un ámbito para la reflexión, el conocimiento, el debate y la discusión. Estoy convencido que de la contraposición de las ideas, surge la verdad o, al menos, el acercamiento a ella.

En materia social, cultural, sobre todo, cuando hay diferentes visiones sobre aspectos estéticos, artísticos o que tienen que ver con la vida cotidiana, conocer cómo son los argumentos de quienes discrepan con nuestro pensamiento, es un ejercicio de libertad individual que debería ser más frecuentado, como forma, inclusive, de reafirmar nuestro pensamiento. Esa ha sido, es y será, la filosofía con la que encaro tanto el programa de radio, como este blog, o cualquier otro tipo de comunicación en cualquier otro medio. No milito en ninguna causa, salvo la de la libre conciencia, en contra de cualquier pensamiento único.

Si bien lo que voy a relatar, sucedió el sábado pasado, podría relatar experiencias similares con otros temas o personajes.

Entrevisté a un científico español, José Miguel Mulet, con solvente respaldo académico de profesor titular de biotecnología (área de bioquímica y biología molecular) en la Universidad Politécnica de Valencia, Director del Máster de Biotecnología Molecular y Celular de Plantas e investigador en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP) un instituto mixto que depende del CSIC y de la UPV, divulgador de temas relacionados con la biotecnología y la alimentación y autor de, entro otros, los libros "Comer sin Miedo" (Destino) y "Los productos naturales ¡vaya timo!". Durante la entrevista, afirmó, como en sus libros, que algunos de los movimientos a favor de los alimentos orgánicos están más influidos por motivos ideológicos que no por sólidas bases científicas. "Los alimentos orgánicos tienen más riesgos sanitarios y no son mejores para el medio ambiente", dijo Mulet, en Sábado Sarandí. Agregó que  hay mitos en torno a denominado "lo natural" y dijo que la palabra natural "sólo hace referencia al origen, y no indica que sea mejor o peor."

Las razones de Mulet para decir lo que dice, son respetables, atendibles e interesantes para contrarrestar frente a posiciones que no piensen como él. Sin embargo, las reacciones por mensajes de texto, o en las redes, de parte de la audiencia, fueron sorpresivamente virulentas. Aquí algunos de esos mensajes:

* Teléfono terminación 2543 "Mulet, con todos esos créditos, "vendio su alma al Diablo También hay. Científicos que avalan. la industria médica y la tortura y Juristas: Dictaduras"
* Teléfono terminación 1909 "Tas como la FIFA, no reconocer un error es peor q hacerlo Un desastre tu programita!!
  * Teléfono terminación 3821 "Entrevista a la otro contrario. No te escucho nunca mas. Que no te encuentre por ahi" "Traidor"
* Teléfono terminación 3821 "Nunca hubo tantos muertos por segundos de hambre como ahora y aumenta. Habla con un productos organico. No podés dejar decir todos esos disparates"
* Teléfono terminación 0688 "Jaime. De donde sacaste a este gallego chanta? Es un improvisado. A quien le hace el juego? A montsanto? Es parte de una contraofensiva de la industria de comida chatarra?"
* Juan Trabazo "Jaime : después de lo que dijo el español que entrevistaste en Sábado Sarandí acerca de los productos orgánicos el sábado pasado, confirmo que en la radio cualquiera puede decir cualquier bolazo sin ponerse colorado, y la gente tomarlo como verdadero. Y no me importa que sea un biotecnólogo : hace un lobby indecente a favor de su trabajo, mintiendo descaradamente. Me hizo acordar a Goebbels."

Obviamente este no fue el tono de todos los mensajes y por suerte hubo muchos que entendieron lo valioso del testimonio del científico español. Pero parece que lo que no concuerda con nuestro pensamiento, es mejor ignorarlo o descalificarlo. En lugar de manejar argumentos es más fácil el descrédito.

Pero no sólo se descalificó a Mulet, sino también a este periodista, que en ningún motivo se alineó ni a favor ni en contra de lo que escuchaba.

¿Qué pasará cuando entreviste a quienes están a favor de los alimentos orgánicos? ¿Sus detractores también amenazarán?

La prédica, empero, continuará, siempre con la cabeza lo más abierta posible. Estoy convencido que no todo lo que se escucha tiene por qué agradar, ni a oyentes ni a mí. El  objetivo es informar sobre diferentes propuestas culturales, tratando de no ignorar a ninguna. Hay una función informativa del programa que corresponde ejercerla permanentemente.¿Podemos ser capaces de escuchar algo que no sintoniza con nuestros gustos? Creo qué se trata de un buen desafío para ejercitar. Esto supone también ejercitar, primero curiosidad, luego, tolerancia. O, mejor dicho, como me gusta mencionarlo, la convivencia con ideas disímiles a las nuestras. Si algo siento que está en el debe en todos estos años son algunas señales preocupantes de cierta intransigencia a la hora de proponer algunos contenidos. Creo que con terquedad y discurso único no se construye una sociedad libre. Superar prejuicios es un aprendizaje permanente. El mundo no debe mirarse a través de un cristal o con un ojo solo. Las interpretaciones hemipléjicas son distorsionadas y el pensamiento único lleva a que no se pueda contrarrestar y comparar. Obviamente, que por encima de cualquier juicio, está la libertad individual de cada persona en pensar lo que quiera. Pero también está, al mismo nivel de importancia, el respeto por la opinión ajena. Valores carísimos a preservar en la sociedad en la que nos toca vivir.

Sábado Sarandí, o este blog, pretenden ser ámbitos de debate, espacios para la reflexión. ¿Somos capaces de construir estos espacios desprejuiciados, libres y honestos? Sin dejar de pensar como pensamos, defendiendo incluso nuestros pensamientos y reafirmándolos aún más si es necesario, pero respetando y considerando al que piensa o hace algo diferente a lo que pensamos. La respuesta está en cada uno de nosotros.

Puede escuchar la entrevista a J.M. Mulet en este link


Comentarios

Acerca del autor