Molino Florida pide diferir pagos al Estado para continuar abierto

Trabajadores que gestionan la fábrica abonan más de US$ 100.000 al mes entre aportes y energía
El Molino Florida está siendo gestionado por los trabajadores luego que la empresa se presentara a concurso de acreedores. Los 80 empleados cuentan con el aval de un síndico para continuar con la producción, pero tienen dificultades para pagar aportes, impuestos y hacer frente a costos productivos. Por eso, le solicitaron al gobierno que los autorice a diferir un porcentaje de esos pagos hasta fin de año.

Molino Florida se presentó a concurso de acreedores el viernes 24 de marzo. Ya lo había hecho anteriormente, pero el recurso le había sido negado por falta de documentación. El propietario continuó firme con su intención de salir de la actividad y finalmente se le aceptó el pedido de concurso. Fue nombrado un síndico y los trabajadores comenzaron a gestionar la fábrica.

El martes pasado, dirigentes de la Federación de Obreros y Empleados Molineros y Afines (Foemya) y de Molino Florida concurrieron a la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados para comentar cuál es la realidad productiva y laboral en el establecimiento.

Allí, Nelson Más (trabajador de Molino Florida y dirigente de la Foemya) indicó que el funcionamiento de la fábrica ha sido complejo al no contar con capital de giro. "En este tiempo, lo más importante ha sido preservar los clientes del molino, porque, de otra manera, sería totalmente inviable", dijo.

"Hoy haciendo trabajando; no lo estamos trabajando normalmente, sino a duras penas, pero estamos cumpliendo, como cualquier hijo de vecino, con la parte impositiva y con los jornales a carta cabal, aún con las dificultades del momento", explicó el dirigente.

El lunes 8 de este mes se realizó el Consejo de Ministros en Florida. Allí, los trabajadores del molino mantuvieron reuniones con jerarcas del gobierno para trasladar sus preocupaciones. Más señaló que se les hace muy complejo afrontar los costos de energía y también el pago de obligaciones con el Estado. "Estamos hablando de un costo fijo que comprende al Banco de Previsión Social (BPS), la Dirección General Impositiva (DGI), UTE, impuestos, contribución y demás que asciende a US$ 110 mil o US$ 120 mil mensuales", dijo.

"No pedimos que se nos exonere, pero sí poder hacer un plan de financiación postzafra, entrar a pagar el 100% de los costos tributarios y los impuestos a partir de noviembre y, a su vez, contar con efectivo para pagar esa quita que se nos haría desde ahora a noviembre", comentó el dirigente en la comisión.

"Es el apoyo que pedimos al Estado. Hoy en día no somos un peso para el Estado, para el BPS; hasta el momento prácticamente no somos un peso para nadie porque nos estamos autogestionando", añadió.

Más también marcó que el costo energético pesa en los números del molino. Para este caso los trabajadores plantean una solución similar: asumir un porcentaje del pago ahora y diferir el resto.
"Esto nos permitiría llegar con cierto capital para poder comprar el trigo en zafra, lo que hace la diferencia en lo que refiere a la competitividad de la industria molinera", expresó.

La autogestión y la competencia

Más explicó que no fue fácil autogestionar el molino. "Es algo totlamente nuevo; nos cayó de golpe", dijo. A partir de allí, los trabajadores debieron asumir tareas que antes no realizaban. "Varios salimos a recorrer el país para hablar personalmente con cada cliente y hacerle entender lo que era el concurso de Molino Florida, que no estaba cerrado, porque hubo vendedores de la competencia que salieron a decir que lo estaba", indicó el dirigente.

Populares de la sección