Movimientos similares a Eduy21 lograron cambios en educación

Miran ejemplos de Brasil e Israel, donde se logró comprometer al gobierno

Eduy21, la iniciativa ciudadana que días atrás lanzaron reconocidos profesionales como Fernando Filgueira, Juan Pedro Mir, Renato Opertti y Bruno Gili –y que cuenta con la participación de otros tantos referentes– intenta seguir los pasos de movimientos ciudadanos que con anterioridad han existido en Uruguay y que actualmente tienen presencia en otros países, tratando de dar voz a la ciudadanía para colocar en la agenda pública temas que interesan y preocupan a la sociedad.

De hecho, en estos días Filgueira, exsubsecretario de Educación, ha insistido en la idea de que el primer objetivo de Eduy21 es "devolver el debate educativo a la polis", es decir, a la ciudadanía, generando "una gran movilización de capacidades en la sociedad", desde donde "interpelar de forma constructiva al sistema político y social". Para esto trabajaran para colocar en agenda el debate del "para qué y el qué" de la educación, dándole sustancia con aportes "técnicamente robustos" que guíen el cambio educativo, expresó el jueves en el lanzamiento de Eduy21.

Antecedente uruguayo

En conversación con El Observador, el exdirector de Educación Juan Pedro Mir señaló que, a su entender, el antecedente más claro que tiene Eduy21 en Uruguay es la Sociedad de Amigos de la Educación Popular (SAEP) del siglo XIX. Al igual que la iniciativa que se lanzó la semana pasada, la SAEP surgió de la sociedad civil y reunió a figuras destacadas de aquel entonces como José Pedro Varela, Elbio Fernández, Carlos María Ramírez y Alfredo Vásquez Acevedo. Convencidos de que la educación es el único promotor del progreso social, trabajaron por subsanar las deficiencias del sistema educativo vigente. De sus propuestas surgió la reforma vareliana en 1876, que creó la escuela gratuita, laica y obligatoria.

Salvando las distancias porque la sociedad era diferente, Mir señaló que Eduy21 también intentará cumplir un rol de "concientizador social" sobre los verdaderos problemas de la educación y de "canalizador de fuerzas" para caminar hacia el cambio. "Asumiendo que hay una necesidad de participación social que a veces no se ve canalizada a través de los organismos tradicionales, como los sindicatos y las asambleas técnico docentes (ATD), queremos darle lugar", dijo Mir. No obstante, aclaró que "esto no significa ir contra los sindicatos y las ATD, significa dar otras voces".

Estas nuevas voces tienen que ser de los padres, estudiantes, expertos y docentes, entre otros, dijo Mir.

Antecedentes en el mundo

En el ámbito internacional Eduy21 puede compararse con los movimientos ciudadanos como "Todos por la educación" en Brasil y "La educación es todo" en Israel. Ambos buscan empoderar a los ciudadanos en el debate educativo para que tengan herramientas con las que interpelar a los gobiernos y así comprometerlos a una transformación educativa.

"La educación es todo" surgió en Israel en 2008 de la mano de empresarios, actores, escritores, científicos y otras figuras públicas, con el objetivo de exigir al gobierno el cumplimiento de las metas educativas. Entre sus objetivos figuran el fortalecimiento de la educación pública, reconocimiento de la profesión docente y el empoderamiento de los directores de escuela. El periodista argentino Andrés Oppenheimer relata en su libro ¡Basta de historias! que los referentes del movimiento están permanentemente en los medios de comunicación "presionando al gobierno para que cumpla sus metas". Además, el movimiento monitorea permanentemente las políticas educativas y si no se cumplen organiza marchas callejeras y campañas mediáticas.

En Brasil, "Todos por la educación" nació en 2005 impulsado por varios empresarios, que entendieron que la educación era tarea de todos y no podía quedar solamente en manos del gobierno de turno. En consulta con expertos en Educación, fijaron cinco objetivos para 2022, entre ellos que todo niño de ocho años sepa leer y escribir. Con el apoyo de los medios de comunicación lograron concientizar a la población de esta tarea común. Oppenheimer señala que tanta fue la presión social que en 2007, el gobierno de Lula Da Silva lanzó un plan para cumplir con las metas que proponía el movimiento.


Comprometer al gobierno

Consultado sobre cómo hará Eduy21 para comprometer a las autoridades educativas con los cambios y metas que proponga el movimiento, Mir dijo que eso no tiene respuesta. No obstante, señaló que en Uruguay hay dos ejemplos recientes de cómo la presión de la sociedad civil logró modificar las leyes. Puso el ejemplo de la ley de Salud Sexual y Reproductiva y la ley de legalización del cannabis. "Nosotros somos un intento. En la medida que seamos inteligentes y capaces de incorporar a nuevos actores se pueden conseguir los cambios", expresó. Más allá de esto, aclaró: "De ninguna manera se trata de comandar un proceso, sino de hacer una síntesis que se incorpore a la discusión de todo el país". Destacó que desde la página web de la fundación, los usuarios podrán estar al tanto de los informes y documentos que generen los expertos.




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