MSP definió protocolo para bloquear la transmisión de dengue, chikungunya y zika

El ministerio recorrerá los lugares con mayor índice de presencia del mosquito para realizar una campaña de prevención

Ante la alerta por niveles muy elevados de presencia de mosquito Aedes Aegypti, el Ministerio de Salud Pública afina las medidas de acción para prevenir la transmisión de dengue, chikungunya y zika.

Con ese motivo, después de una reunión de trabajo en conjunto con la división de Salud de la intendencia de Montevideo mantenida el jueves, se elaboró un protocolo de actuación ante la detección de casos de enfermedades transmitidas por el mosquito, ya sean autóctonos e importados, con el que se busca minimizar las posibilidades de contagio.

El procedimiento elaborado en enero será de aplicación para todo el país y difiere según se trate de casos aislados, o con circulación viral, como sucedió en febrero de 2016 cuando se registraron varios casos en los barrios Pocitos y Punta Carretas.

Según dice el protocolo, publicado en la página de Presidencia, "ante un caso confirmado de arbovirosis transmitida por Aedes aegypti, sea autóctono o importado, se debe proceder rápidamente al bloqueo del caso, para evitar la transmisión".

Eso consiste en el control tanto de los posibles criaderos, es decir la deschatarrización y eliminación de lugares que puedan acumular agua, como del uso de productos químicos para matar larvas y mosquitos adultos.

Si el caso es aislado, explicó la directora del Departamento de Zoonosis y Vectores, Gabriela Willat a Presidencia, se trata una área de nueve manzanas -la del caso y las ocho circundantes- para eliminar los posibles criaderos. En caso de que eso no sea posible, se coloca insecticida en el domicilio.

Según explica el protocolo, se deberá rociar el producto "sobre las superficies externas de los recipientes donde la hembra del mosquito Aedes aegypti se apoya cuando va a depositar los huevos y en las paredes cercanas". Luego de la aplicación, se deberá esperar a que el producto se seque y luego barrer el piso, pero no se puede limpiar las superficies rociadas ni colgar nada de ellas.

De esa forma, dijo Willat, se está "previniendo que la persona que tiene el virus en sangre sea picada por mosquitos y haya una transmisión de ese virus".

Fumigación por la calle

Por otra parte, si se constata que hay mosquitos infectados y se dan varios casos en una misma zona, se realizara una fumigación por las calles.

El protocolo establece que se considera que hay circulación del virus en un área cuando se dan "al menos dos casos que no tengan antecedente de viaje en un radio de 300 m". En esos casos, agrega el texto se deben "usar todas las herramientas disponibles para impactar en la densidad y longevidad del mosquito, y así interrumpir la dinámica de transmisión".

En esos casos, el ministerio de Salud indica que se debe realizar una fumigación con máquinas de arrastre y rociar insecticida dentro del domicilio, donde se haya detectado la transmisión.

Para que esa medida definida como "rociado espacial" sea efectiva se debe realizar en las horas en que el mosquito presenta más actividad, es decir, entre las 5 y las 8 horas en la mañana, y en las últimas horas de la tarde, de 18 a 21 horas. La medida debe suspenderse si llueve o si el viento supera los 15 kilómetros por hora, indica el protocolo.

El procedimiento, que ya fue realizado durante 2016, debe realizarse cada tres a cinco días hasta que los casos empiecen a descender. Para una mejor efectividad se recomeinda a los vecinos abrir puertas y ventanas de sus casas.

Si bien la eficacia de esa medida está en discusión, admite el texto elaborado por el MSP, si es realizada al inicio del brote y a escala adecuada, "es posible cortar el ciclo", afirman.

El protocolo deberá aplicarse cada vez que se considere necesario, dijo a Presidencia la directora de Epidemiología, Laura Solá. La jerarca explicó además que donde se econtraron índices muy altos de mosquito se hará un recorrido con un trabajo especia de medidas preventivas para eliminar el mosquito.

Según el último relevamiento de 2016, los lugares con mayor índice de riesgo son Minas, Piriápolis, Andresitoy otras localidades de los departamentos de Paysandú y Salto, dijo Solá.


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