Mucho más que visita protocolar

Tras los choques, el presidente de EEUU busca un acercamiento que le dé envión político
Dos estilos diferentes, dos posiciones antagónicas sobre temas como por ejemplo el cambio climático y la inmigración: en suma, más divergencias que coincidencias.

Ese será en grandes trazos el escenario que caracterizará este miércoles la esperada reunión en el Vaticano entre el papa Francisco y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Es que ambos han discrepado públicamente y expuesto su distancia ideológica y hasta filosófica respecto de esos y otros asuntos, además de defender modelos sociales y económicos opuestos.

Por esa y otras razones, la reunión genera más incertidumbres que certezas en cuanto a sus posibles repercusiones políticas.

De todos modos, para el diario Il Corriere della Sera puede haber una sorpresa y que ambos marquen un acercamiento.

"Es posible que el miércoles asistamos a un pequeño milagro en el Vaticano. Francisco, el anti Trump y Donald Trump, el anti papa, se reconciliarán ante el mundo después de un año de hielo", dijo la publicación.

El encuentro fue pactado pese a la reticencia inicial de Trump de reunirse con el Pontífice durante su primera gira internacional.

Es que el magnate republicano y el papa argentino han disentido públicamente sobre asuntos como la construcción de un muro en la frontera con México, así como con la política migratoria, la asistencia a los más pobres, las relaciones con el mundo islámico y la estrategia a seguir en Medio Oriente.

En febrero de 2016, el papa había sido particularmente frontal y duro respecto de la política migratoria que entonces se comprometía a impulsar el entonces candidato republicano.

Francisco siempre se opuso decididamente a la construcción del muro con México y a la intención de Trump de deportar a 11 millones de inmigrantes ilegales.

Pero a eso se suma además las diferencias, a priori irreconciliables, sobre la necesidad de tomar medidas globales para aliviar el cambio climático.

Mientras Trump prefiere tomarse su tiempo antes de anunciar que pasos dará su administración respecto a la vigencia del acuerdo de París sobre el calentamiento global–un tema que 196 países firmantes trataron recientemente en Bonn, Alemania–, el papa marcó claramente su posición en la encíclica que lleva su firma, denominada "Laudato Si".

Pero pese a ese escenario a priori adverso, Trump también podría jactarse de tener puntos en común con el papa. Tanto la condena al aborto, la eutanasia y el matrimonio homosexual –que para la Iglesia son valores "no negociables"– son postulados que Trump apoya.

Trump visita al papa luego de comprometerse a realizar esfuerzos para lograr la paz entre Israel y Palestina, tras reunirse esta semana con Benjamin Netanyahu y Mahmud Abas. Y sobre todo, necesita una victoria política, y así podría ser visto un acercamiento con el pontífice.

"Salir del encuentro con Francisco con una imagen positiva sería una pequeña revolución. Sería una 'pausa' en el vía crucis que Trump está atravesando en su país tras las acusaciones por sus intrigas con los rusos", asegura Massimo Franco en su editorial en el Corriere.

Fuente: El Observador y agencias

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