Mural de discípulo de Torres García estuvo escondido en edificio por 20 años

La obra de Manuel Pailós se encuentra en el hall de una torre en Punta Carretas
Durante 20 años, una de las paredes del hall del edificio 7 de Setiembre, ubicado en el barrio Punta Carretas, escondió una obra de arte. Detrás del yeso que cubría el muro se encontraba un trabajo del artista Manuel Pailós, uno de los principales discípulos de Joaquín Torres García, en el que se representaban cuatro figuras sosteniendo diversos objetos.

Pintado en 1959, el mural se fue deteriorando con el tiempo y el efecto de la humedad, además de que se instaló sobre él un tomacorriente que lo interrumpía de forma abrupta. Fue por eso que, treinta años después de su realización, los vecinos decidieron cubrirlo hasta que el año pasado se recordó su presencia y relevancia en una reunión de propietarios.

Luego de esa reunión, el artista Maximiliano López y el arquitecto Mauricio Luchessini retiraron el yeso, descubriendo las siglas TTG (Taller Torres García) y la firma del artista.
La primera etapa del proceso consistió en la eliminación de los rastros de humedad, luego de lo cual se solicitó asesoramiento al Museo Torres García, quien destinó a la tarea a la restauradora Matilde Endhardt y a los artistas Federico Méndez y Gustavo Serra.

Este equipo fue el mismo que se encargó de la reconstrucción y recreación de las obras de Torres García y sus alumnos instaladas en el hospital Saint Bois. Esos murales, que datan de 1924, se habían trasladado a Brasil en 1978, donde se quemaron en un incendio. Permanecieron desde entonces en manos del Museo Nacional de Artes Visuales, hasta que en 2014 comenzó el trabajo sobre ellos.

El equipo del museo se encargó primero de la conservación del material original a través de la limpieza general de la obra y la aplicación de la técnica de craquelado, que consiste en aplicar pegamento sobre la pintura para realzar el acabado original y además evitar nuevos desprendimientos.

Sobre toda la pintura se aplicó una capa de barniz por encima de la cual se efectuó el trabajo de recuperación de las tonalidades amarillas, azules, grises y rojas del mural de Pailós, pintando los lugares donde la pintura había desaparecido. Con una segunda capa de barniz por encima de esto se concretó el trabajo de restauración.

La recuperación de esta obra permite rescatar un trabajo de uno de los artistas destacados del movimiento del universalismo constructivo, encabezado por Torres García.

Pailós, pintor y escultor nacido en Galicia en 1914, pero residente desde los tres años en Montevideo, se formó en el Círculo de Bellas Artes, pasando a estudiar con Torres García en 1942. Pailós, considerado uno de los más destacados artistas del movimiento, dirigió el Taller Torres García durante sus últimos años (la institución cerró sus puertas en 1967), donde además dictó clases desde 1963.

Pailós pintó el mural restaurado a pedido de dos amigos y colegas, encargados de la construcción del edificio, uno de los primeros en la zona del parque de Villa Biarritz. El artista estaba también vinculado a la zona por su trabajo paralelo, un reparto de leche por los barrios Pocitos y Punta Carretas.

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