Murió la mujer que protestó durante 35 años frente a la Casa Blanca

Abogaba por la paz y es la persona que mantuvo una protesta política durante más tiempo en la historia del país

Pocos conocían su nombre, su procedencia y hasta sus motivos para apostarse cada día, con lluvia, nieve o a pleno sol, frente a la Casa Blanca con su carpa de protesta pacifista. Sin embargo, muchos sabían que era una de las pocas personas autorizadas a protestar frente a la residencia del presidente estadounidense.

Concepción Picciotto, a quien todo el mundo llamaba Conchita, murió el lunes 25 en un refugio para mujeres sin techo de Washington, según informó el diario Washington Post. Se estima que es la persona que ha mantenido un acto público de protesta política durante más tiempo de la historia de Estados Unidos (EE.UU).

Concepción Conchita Picciotto Casa Blanca

Aunque se desconoce su edad precisa, se estima rondaba los 80 años. Pocos sabían su nombre y casi no hay detalles sobre su vida antes de emigrar a EE.UU. y casarse con un italiano, pero Conchita Martín Picciotto, oriunda de Vigo (Galicia, España), es una figura reconocida por casi todo el mundo en Washington, ya que llevaba acampada desde 1981 enfrente de la Casa Blanca.

Su objetivo era "evitar que el mundo sea destruido", según dijo al Washington Post en un perfil publicado en 2013 y tenía la esperanza de que su presencia en ese lugar tan paradigmático de la capital de EEUU le recordara a otros que debían tomar cualquier acción que fuera necesaria, por pequeña que pudiera ser, para ayudar a terminar las guerras y parar la violencia, en particular contra los niños.

Martín emigró a Nueva York en 1960 y trabajó en la Gran Manzana como recepcionista en la oficina comercial de la embajada española, para casarse más tarde con un emigrante italiano, de quien adquiriría el apellido y con quien adoptaría a una niña. La convicción de que su marido quería separarla de su hija fue la que la llevó a Washington por primera vez en 1979, con la intención de buscar ayuda entre la clase política para recuperar a la niña, pero su empresa no resultó exitosa.

Concepción Conchita Picciotto Casa Blanca

Fue entonces cuando conoció a William Thomas, un activista contra la proliferación nuclear que ocupaba una tienda de campaña en la avenida Pensilvania frente a la residencia presidencial, y decidió unirse a él. Desde entonces, y durante más de tres décadas, Conchita no abandonó esa posición pese al fallecimiento de Thomas en 2009, y se convirtió en un personaje célebre entre los residentes de la capital y los miles de turistas que cada día visitan la Casa Blanca.

Su tarea se hizo más complicada luego de que se aprobaran nuevas leyes que regulan los campamentos y protestas frente a la Casa Blanca. El Servicio de Parques Nacionales no permite que quienes protestan abandonen sus carteles o las estructuras que usan.

Armamento nuclear

La campaña que llevó adelante el grupo liderado por Conchita se conoce como Proposition One; en 1993 lograron que una petición sobre el desarme nuclear se presentara ante los votantes del distrito. La propuesta se introdujo una docena de veces en sesiones del Congreso, pero la legislación nunca se sometió a voto.

La carpa que ocupaba la mujer se convirtió en un lugar reconocido de Washington D.C., incluso parte de las visitas guiadas turísticas.

Casa Blanca

En 2012 la mujer fue atropellada por un auto mientras andaba en bicicleta, por lo cual debió apoyarse en un grupo de activistas jóvenes que mantenían la vigilia, la cual no podía ser abandonada según las reglas del Servicio de Parques Nacionales.

Dos veces en los últimos años el puesto quedó vacío durante la noche, lo que llevó a que fuera retirado por la Policía. En ambos casos, sin embargo, las autoridades le devolvieron tanto la carpa como los carteles a los activistas.

En muchas ocasiones, detractores y simplemente quienes la veían en su emplazamiento, dudaron de su salud mental. Ellen Thomas, una mujer que participó de la protesta de Conchita durante décadas, declaró al Washington Post en 2013 que era verdad que había "temas resueltos" relativos a su salud mental, pero que su dedicación y entusiasmo hacia la causa que defendían eran loables.



Fuente: En base al Washington Post y EFE

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