Mutate + Elsa Manelphe: Cenas secretas con 5 sentidos

Amamos a la gente que ejerce su profesión transitando caminos fuera de zonas de confort o lejos de lo estipulado habitualmente
Acá, dos ejemplos que cuando se asocian, se potencian y definen experiencias singulares, de ésas que luego se comentan entre amigos o conocidos y crecen por inercias generadas a fuerza de pensar fuera de cajas habituales.
 
Por un lado, agradecemos a la gente de Mutate y su responsable, Santiago Barriola (ya hemos reseñado su divino local en José Ignacio acá) que nos convocó a disfrutar de un ciclo de cenas que organizan, esta vez con Elsa Manelphe y su Cuisine Secrete.
 
En su local de la calle Cebollatí, donde funciona La Sastrería y una barra con mesas rodeadas de objetos de decoración -todo a la venta con un ojo de selección más que acertado-, abierto a la calle, decorado, iluminado e invadido por sillas, mesas, livings, convocan gente a cenar en un gran comedor bajo las estrellas, con Elsa, la reina del lugar, y menú sin previo aviso.
 
Esto genera que termines charlando con gente que no conocías u otros que encontrás de sorpresa y se arma muy buen ambiente, en medio de platos servidos por mozos muy jóvenes y amables que explican los ingredientes y están atentos a los comensales.
 
Currys, banana, sésamo, mango, ananá, tamarindo, vainilla, pasta de arroz, boñatos, azafrán, jengibre, pescado o cerdo, té de manzana son algunos de los ingredientes que se anuncian desde metros de distancia y te explotan en la boca con un dominio de mezcla de especies que no niegan las raíces de la chef.
 
En cuanto a Elsa ....Inquieta, creativa, cosmopolita, sensorial,  son adjetivos que podrían definirla. En cenas en su casa, (ambientada con objetos de inspiracion o traídos de sus viajes) o en lugares sorpresa, al aire libre o interiores, en eventos propios o ajenos, asociada a otros chefs o empresas, en Francia o la calle Cebollatí, o en su blog con nombre muy genial:  Take a wok on the wild side, en todos despliega su magia y especias creando experiencias únicas, y comunicándolas con un estilo muy "ella". Ese universo habla de alguien preocupado por no dejar ningun detalle librado al azar, de una pasión por lo que hace  y el ánimo de cambiar el mundo... un comensal a la vez.
 
Elsa es francesa, nacida en la Isla Reunion, Océano Indico. Después de licenciarse en Ciencias Politicas, fue chef a domicilio en Marsella, dio clases con el movimiento Slow Food, y fue responsable de la cocina del restaurant “le Cafouch aux saveurs". Vive entre despedidas y bienvenidas, a monte por el mundo, y con su pied à terre en Montevideo, donde tiene un restaurant “pop up”, La Cuisine Secrete. Se dedica también a enseñar una cocina orientada hacia las especias, fabricarlas y saber usarlas.
 
En Argentina tuvo durante dos años una columna gastronómica con Zeta Bosio en la Rock´n Pop y ahora tiene una columna, cada semana, en el programa “No Toquen nada”. En el 2010 ha armado en su loft de San Telmo, junta a Anne Sophie Dutat, las actividades de Hello Kitchen. Tiene también una  linea de especias ”sur-mesure” Miss Pepper.
 
Su restaurante La Cuisine Secrete es el primero "a puertas cerradas" de Montevideo. Funciona solo por recomendación y exclusivamente con reserva. Su concepto es tan especial y único como la propuesta y la experiencia que hay con qué respaldarlo. De sus viajes por el mundo lleva consigo recetas, inspiraciones, especias, manteles y los vuelca en sus cenas. Casi siempre temáticas, con platos que tienen algo de asiático, algo creole, algo mediterráneo, inspiradas en Casablanca, Marruecos, Madagascar, Jamaica, o en lugares que ya desde la invitación te llevan de paseo.
 
En su página de Facebook pueden seguirla por sus eventos y viajes por el mundo, así como sus festejos personales que comparte con amigos de cada país que visita...todos con el mismo espíritu auténtico y creativo que la caracteriza.
Su leit motiv: 
 
No address, no menu, no choice, no shit, 
it´s a secret, it´s live, it´s fresh. 
It´s La cuisine Secrete. 
 
Los antecedentes de los Supper Clubs, esos reductos under pero muy bien atendidos, datan de la recesión y de la ley seca de Estados Unidos, en California. Luego de las crisis de fines del  siglo XX comenzaron a  surgir en muchos lugares (En Buenos Aires abundan) chefs que abren sus casas para un grupo reducido y selecto de invitados, que usualmente no se conocen entre sí, con menú fijo. 
 
La modalidad pop up permite además a emprendedores, generar experiencias que de ser viables, pueden luego convertirse en lugares fijos y permanentes en algunos casos.
 
Como en la gráfica del Gin Hendrick´s que a propósito recorrimos acá en este post, se cumple el espíritu de: " Avoid the obvious, seek the marvelous". A falta de poder transmitirles aromas y sabores, vean las divinas fotos de elsa, sus platos y las ambientaciones de Mutate, acá.

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