Negocian venta de soja con alto porcentaje de granos dañados

Podrían comprarla aceiteras locales o del exterior para mezclarla
Las empresas que acopian y comercializan soja en Uruguay negocian con industrias aceiteras locales y del exterior la venta de los lotes con un alto porcentaje de granos dañados. La cosecha que acaba de concluir fue la peor de los últimos años y en muchos casos el producto remitido a los acopios superó la tolerancia máxima de 20% de granos dañados.

José Pedro Sánchez, director de Granosur, comentó a El Observador que si a los productores de la soja que tiene más de 20% de granos dañados se les pagara el precio que corresponde "los mataríamos". Por lo tanto, la firma analiza estrategias comerciales para poder colocar ese producto y lograr un mejor precio.

El resultado de la última zafra de soja fue complicado. Los rendimientos fueron muy inferiores a los esperados. En el promedio de los productores que remitieron su soja a Granosur se ubicó entre 1.700 y 1.800 kilos por hectárea.

"Si pagamos lo que corresponde por soja con 20% de dañado matamos al productor", dijo Sánchez

Pero a eso hay que sumarle que, fundamentalmente los productores del noreste y litoral norte, tuvieron serios problemas de calidad. Al bajo volumen producido se le sumó el daño de los granos. En general, los acopios consideran grano para industria los lotes con menos de 20% de dañados. Los contratos con los agricultores se firman con tolerancia de 8% de dañado, igual al que se acuerda con la exportación. Por lo tanto, a los lotes que tienen más de 8% de grano dañado se le aplica un descuento.

Consideran probable que haya oportunidades de negocios por esa soja, con los descuentos correspondientes respecto a una soja de industria. Pero como es un producto diferente al que las empresdas están acostumbradas a vender, en necesario dedicarle más tiempo a la negociación de esa mercadería.

Sánchez estimó que esa soja con hasta 40% de granos dañados se venderá para molienda. Hay dos posibilidades: aceiteras que la tomen con algún descuento, porque en realidad saben que el aceite será de menor calidad, porque lo que se daña o fermenta es el aceite en el grano; la otra alternativa son aceiteras de nivel mundial que tengan sojas muy buenas de otros países, y que compren esta de menor calidad para mezclarla, construyendo ese 8% tolerable, en ese caso los descuentos no serían tan grandes.

Este año hubo sojas que llegaron a los acopios hasta con 95% de granos dañados

El empresario explicó que hubo sojas que llegaron hasta con 95% de granos dañados y es muy difícil saber cómo terminarán vendiendo ese producto.

"En Granosur sabíamos que la zafra sería complicada, que no podíamos dejar los camiones trancados o rechazarle la soja al productor, y le recibimos la mercadería en condicional. Esos productores que remitieron soja de mala calidad también tienen la posibilidad de volver a llevársela, pagando los servicios. Lo que quisimos hacer en ese momento fue darle una solución logística para no matarlo, y ahora trabajamos para conseguirle el valor justo", comentó el director de la compañía.

Enfatizó además que esta fue la zafra más húmeda de la historia del Uruguay. Las secadoras no dan abasto, y a eso se sumaron grandes dificultades para abastecerse de gas. "Fue algo que nos agregó una complejidad adicional impresionante. Teníamos los camiones en fila en las plantas, no porque no nos diera la capacidad de secado o de recibo, sino porque no había gas. Una locura, porque se invirtieron millones de dólares en plantas con la última tecnología, y las esperas de los camiones fueron brutales por no tener el gas para secar", lamentó.

Soja dañada es un producto diferente al que las empresas están acostumbradas a vender

Esa situación obligó a que las plantas tuvieran que guardar granos húmedos, aumentando la cantidad de granos dañados. "El perjuicio que nos provocó este conflicto del gas fue impresionante", aseguró.
Granosur vende la soja en la modalidad FOB (puesto en el barco de exportación), carga entre 4.000 y 5.000 toneladas en cada barco. Tiene alianzas con ADM, Louis Dreyfus Commodities y Glencore.

También llega al consumidor final a través de exportaciones en contenedores, negocios muy puntuales de granos con alto nivel de proteínas y muy bajo porcentaje de granos dañados, pero esos son nichos más chicos para embarques de entre 500 y 1.000 toneladas.

Déficit en la producción de semilla

La mala cosecha de soja también perjudicó la producción de semillas. El problema de calidad se sumó al de humedad. Algunos acopios les guardaron semillas a sus remitentes más importantes, para que estos puedan utilizarlas el año que viene. Pero esas semillas deberán monitorearse en los próximos meses.

"Tenemos silos bolsas de algunos productores, pero hasta dentro de dos o tres meses no podemos saber si servirán. Mucha gente quería guardarse semillas y no pudo. Este último año la semilla de uso propio fue de un porcentaje altísimo, pero el año que viene bajará, porque no se pudo guardar buena semilla", comentó a El Observador José Pedro Sánchez, director de Granosur. El empresario reconoció además que posiblemente haya que importar.

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