Negocios familiares: un enfoque a largo plazo

Ventajas y desafíos de las empresas familiares en la coyuntura actual

Lic. Federico Trelles Otegui – Manager del Dpto. de Advisory de EY Uruguay

Las empresas familiares tienen la característica única de com­binar la voluntad heredada ge­neración tras generación, los bienes familiares y la necesidad de gestionar profesionalmente los mismos. Dicha combinación genera una dinámica que ofrece ventajas competitivas, pero tam­bién algunos desafíos ya que se requiere mantener un equilibrio entre las cuestiones estratégicas relacionadas con el negocio y aquellas relacionadas con la fa­milia. En otras palabras, implica conducir con éxito la empresa entre las fuerzas que actúan en el mercado y las de la propia fa­milia.

En general, las empresas fami­liares están mejor posicionadas para afrontar la volatilidad de los mercados financieros dada su perspectiva y planificación a más largo plazo, construida en base a la orientación al cliente, relaciones sólidas, gestión flexi­ble y lealtad de sus empleados, entre otras. Esta visión a largo plazo, así como el hecho de que puedan tener menos presión ex­terna por el pago de dividendos a los accionistas, a menudo evita que se recurra a "medidas rápi­das", ya sea reducción drástica de precios, reducción de presu­puestos para innovación, reduc­ción de personal y abandono de mercados no rentables, como so­lución a las dificultades a corto plazo.

La estructura organizacional de las empresas familiares suele ser menos burocrática que la de las empresas en general; como tal, la planificación se puede cambiar de manera ágil, los procesos de negocio se pueden adaptar con mayor facilidad y los costos pue­den reducirse en caso necesario. Todo lo anterior genera que las empresas familiares tengan ge­neralmente una rápida capaci­dad de reacción, y por tanto la posibilidad de anticiparse a sus competidores.

A pesar de lo anterior, las necesi­dades y desafíos de las empresas familiares son también únicos. Dado que los accionistas son mayormente los propios miem­bros de la familia, una de las principales preocupaciones será asegurar la existencia de la em­presa a largo plazo, y poder en­tregar el negocio mejor de como se heredó. Para ello, se requiere ser cauteloso, pero al mismo tiempo invertir sabiamente en el futuro.

Las relaciones y los intereses dentro de la familia pueden ser muy diversos; algunos miem­bros pueden no estar interesa­dos en continuar con el nego­cio, mientras que otros pueden desear realizar un cambio en su esencia. En otros casos puede existir una resistencia por parte del propietario (o los propieta­rios) en renunciar al control y el poder de la empresa, sentir una pérdida de identidad o incerti­dumbre sobre cuál de los fami­liares elegir, entre otros.

Es por tanto el cambio genera­cional en las empresas familia­res un tema clave, y a menudo constituye un verdadero acto de equilibrio para todos los involu­crados: la familia, la empresa y el o los propietarios. Los temas a resolver siempre tienen un com­ponente emocional además de los aspectos objetivos y técnicos requeridos para estas situacio­nes. Frente a la dificultad que plantea la toma de decisiones, la confianza en los asesores de negocios y otros miembros de la familia se vuelve de suma im­portancia.

En la coyuntura actual, muchas empresas familiares se encuen­tran reevaluando su modelo de negocio, su estrategia de mer­cado tradicional y no tanto as­pectos relacionados a la planifi­cación de la sucesión. Planificar la sucesión es una de las herra­mientas más eficaces que las em­presas familiares disponen para garantizar su permanencia y el éxito a largo plazo.

EY cuenta con experiencia mun­dial, conocimiento específico y una extensa red de profesiona­les para ayudar a que su negocio prospere, y que usted y su fami­lia puedan planificar con éxito el futuro.

Puede encontrarse más infor­mación sobre los desafíos de las empresas familiares aquí.



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