Netflix prueba con el drama teen

La serie juvenil 13 reasons why, basada en una novela bestseller, se presenta hoy en el sitio de streaming
Los dramas adolescentes inspirados por novelas best-seller han sido una de las fuentes de éxitos más habituales de Hollywood durante los últimos años. En esa categoría, en la que pueden ubicarse historias como Bajo la misma estrella, se suma ahora 13 reasons why, con la particularidad de que su adaptación no es cinematográfica, sino que llega a la pantalla de Netflix.

El servicio de streaming ya contaba con algunas producciones que apuntan al mercado juvenil, pero esta novedad que se estrena hoy es sin dudas una de las más publicitadas y una de las principales apuestas de la plataforma.

Basada en una novela homónima, la historia de esta serie es la de Clay Jensen, interpretado por Dylan Minnette (uno de los protagonistas de la película No respires, dirigida por el uruguayo Federico Álvarez). Este joven se encuentra un día con una caja en la que se almacenan una serie de casetes grabados por Hannah Baker, una compañera de clase de la que estaba enamorado, y que dos semanas antes del comienzo de la historia se suicidó.
13 reasons why

En esas cintas, Hannah explica las trece razones detrás de su decisión y las trece personas a las que culpa, lo que llevará a Dylan a descubrirla a ella, pero también a si mismo. Las dos historias se cruzan para conformar un relato de misterio con la presencia de fondo de un tema trágico que no suele representarse en las historias de este género.

Los trece episodios de esta serie cuentan con un equipo respetable del otro lado de las cámaras, incluyendo la presencia de una estrella juvenil como Selena Gomez, a quien en 2012 se manejó como posible protagonista de una adaptación cinematográfica. La actriz y cantante, sin embargo, se ha limitado al papel de productora ejecutiva, además de ser una de las propietarias, junto a su madre, de los derechos de la novela de Asher.

Además de Gomez, en 13 reasons why también está involucrado el director Tom McCarthy, responsable de los dos primeros episodios, y que cuenta en su historial con una nominación al premio Oscar como Mejor directo por su película En primera plana, ganadora del premio de la Academia en 2016. A ellos se suma el guionista Brian Yorkey, que cuenta entre sus galones un premio Tony y un Pultizer.

Este talento se ve complementado, según las reseñas previas al estreno, por el trabajo de sus dos protagónicos. La relación entre ambos, él como un joven que se lleva bien con todos pero en realidad es un solitario y ella como la nueva estudiante de la escuela, se percibe como genuina y honesta, con Clay estipulado como el conductor de la historia, pero con Hannah como el principal peso narrativo y emocional de la serie, que recurre al melodrama de forma medida.

La combinación de la trama de suicidio adolescente y de investigación, que se combina con un triángulo amoroso (un requisito prácticamente obligatorio en las historias adolescentes de los últimos tiempos, con representantes de este recurso en Los Juegos del Hambre o en El trono de cristal, saga que se acaba de publicar en el mercado local) y una historia de maduración y crecimiento es otro de los puntos más aplaudidos de 13 reasons why, que está marcada por un tono sombrío y trágico poco habitual.

La frecuente buena calidad de las producciones de Netflix se ve plasmada entonces en esta novedad, que hoy estrena sus 13 capítulos, y que le ofrece a un público numeroso pero no tan buscado por este tipo de servicio una serie para disfrutar, pero también para reflexionar.

Un éxito de un autor poco conocido


Jay Asher solo ha publicado dos libros en su carrera, pero el primero de ellos se convirtió en uno de los bestsellers juveniles más populares de los últimos años en Estados Unidos. Por trece razones se publicó originalmente en 2007, pero en 2011 alcanzó el primer puesto de la lista de más vendidos del New York Times. En ese mismo año se anunció la intención de adaptarlo a televisión

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