Netflix vs. Hollywood

El servicio de TV siembra discordia entre competidores. ¿Cómo impactará su proceder?

Lucas Shaw, The Washington Post

Tara Flynn, una estrella en ascenso en un programa de televisión de la cadena Fox 21, entró en el despacho de su jefe en agosto pasado para anunciarle que se marchaba de la empresa porque había conseguido un empleo en Netflix. El superior le respondió que estaba bajo contrato, y Flynn contestó que no estaba pidiendo permiso, según explicaron personas involucradas en la conversación. Ella tenía poco que perder. Netflix dijo que la anulación de su contrato con Fox no era ejecutable en California, y se comprometió a cubrir los gastos legales para hacer efectiva la desvinculación con el estudio.

La partida de Flynn es solo uno de los ejemplos más recientes de la serie de constantes y sonantes contrataciones de Netflix a medida que construye su propio imperio. Es que el servicio de streaming planea lanzar mil horas de video original el próximo año –frente a las 600 horas generadas en 2016– y busca a nuevos empleados que ayuden a encontrar y producir programas de televisión y películas originales. La ambición es provocar ronchas en Hollywood, un lugar donde los celos profesionales y los grandes egos están a la orden del día.

Netflix se propone gastar US$ 6 millones en su programación el próximo año. Gran parte de esta cifra será invertida en programas y películas producidas por las compañías de los medios rivales, pero es una realidad que cada vez más se dedica a gestionar programas originales. Su plantilla de empleados casi que se duplicó el año pasado y alcanzó los 3.700 funcionarios. A su vez, la empresa tiene 36 oportunidades de trabajo abiertas, la gran mayoría en puestos que abarcan tareas de comercialización y relaciones públicas.

El nuevo superestudio

A su vez, la compañía está a punto de pasar a una nueva y elegante torre de oficinas en el corazón de Hollywood. El lugar hará las veces de cuartel general. Los 30.000 metros cuadrados del nuevo edificio, que incluye las oficinas de producción y algún estudio, fue el mayor contrato de arrendamiento de oficinas en la historia de Hollywood.

Otro punto importante dentro del dominio de Netflix es que mediante la producción de un espectáculo de cabo a rabo, la empresa controla los derechos globales de producciones de renombre. Esto es clave ya que otras empresas están intentando ofrecer una biblioteca similar de programas y películas. Compañías como Amazon.com han intensificado sus esfuerzos en la puja contra Netflix a favor de esos derechos. Poco han conseguido con su lucha.

John Landgraf, CEO de la cadena FX, ha advertido que las ambiciones de Netflix son tan grandes que se podría desarrollar un monopolio sobre la producción de contenidos. La empresa emergante ha acaparado gran parte del mercado de empleados que trabaja en redes sociales, búsqueda y mapeo de contenidos. Lo que representa un problema para los estudios tradicionales que andan en búsqueda de la innovación.

La empresa matriz de Fx, 21st Century Fox, demandó a Netflix el mes pasado por presuntamente alentar a Flynn y ejecutivos de marketing a romper sus contratos. "Netflix está desobedeciendo la ley mediante la solicitud y la inducción de los empleados para romper sus contratos", dijo la compañía de medios en una declaración. "Tenemos la intención de buscar todos los recursos disponibles para hacer valer nuestros derechos y para que Netflix se haga responsable de su conducta ilícita." El gigante del streaming se negó a comentar sobre la demanda.

En los últimos años, Netflix ha ofrecido aumentos de sueldo considerables, a veces del doble de los salarios de muchos empleados de nivel medio. Es que, para desarrollar cientos de horas de programación en tan solo unos pocos años, la compañía ha tenido que contratar a ejecutivos de muchos de los estudios que tiene como socios y que también son sus competidores. La mayoría de los gerentes de alto nivel de programación de Netflix provienen de las principales compañías de medios. Es que son los que tienen más experiencia en el rastreo de guiones y proyectos prometedores. ¿Otro golpe bajo para la competencia?

Uno de los aspectos que crispa a la mayoría de los socios es que Netflix puede gastar miles de millones de dólares en producción sin necesidad de generar un beneficio inmediato o sin tener que probar los contenidos antes de generarlos, ya que todavía maneja un crecimiento económico comparable con empresas exitosas en Silicon Valley. Por su parte, HBO, Showtime, FX y otros deben mostrar un crecimiento constante en las ventas y ganancias para complacer a sus empresas matrices en Hollywood. Netflix solo debe centrarse en la adición de clientes, y está en camino de superar los US$ 100 millones en ganancias excedentes el año que viene gracias al servicio de suscripción.

"El gasto de Netflix está fuera de control", dijo el analista de Wedbush Securities Inc., Michael Pachter, citando un acuerdo de US$ 40 millones que hizo la empresa por dos películas en formato stand-up protagonizadas por Chris Rock. "No puedo imaginarme cómo conseguirá retorno de esa inversión", agregó.

Lo curioso es que mientras el gigante de streaming recibe denuncias por parte de Fox por el "robo" de empleados, el estudio se alía con Netflix para producir una nueva serie. Es que así es el mundo de los negocios en Hollywood.

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